Mad Men, la serie que arrebató Netflix pero que permanecerá hasta la inmortalidad

La serie, de HBO, está considerada como una de las mejores de la historia.

Hace ya más de un mes, Netflix entristecía a los fanáticos de Mad Men, retirándola de su parrilla.

Quienes la hemos visto y revisto, siempre nos quedará el recuerdo de ese nihilista Don Drapper, cuyo director de casting debería sentir que es el mejor trabajo de su carrera.

Nadie habría podido interpretar a Don como Jon Hamm. Sin ser un actor especialmente destacado dentro del celuloide, al ver al arrogante, irresistible y autoestructivo Draper, hace pensar que Hamm y él son uno.

Mad Men, además de contar con una excelente producción y ambientación en la que cuidan cada detalle, como la cara boba de una secretaria a la que están riñendo, la mirada lasciva de un ejecutivo a una mujer, esas pequeñas hiladas que provocan que sientas casi el aliento de los personajes.

¿Quién es Don Draper? ¿Es amable u odiable? Don Draper es un lobo estepario, un hombre que es incapaz de enamorarse, aunque él mismo trate de autoconvencerse de que así es, es el trauma convertido en uno de los iconos masculinos más atractivos de la pequeña pantalla, un hombre ambivalente, un ser que es en sí mismo un puro matiz.

Jon Hamm Jon Hamm, el actor que interpreta a Don Draper, uno de los personajes más interesantes de la pequeña pantalla

Draper tiene principios, principios regios, es un caballero pero a la vez desprecia a las mujeres sin ser consciente de ello debido a su infancia.

Es una bestia de la publicidad, un alcohólico empedernido, un animal herido que ha resurgido en forma de lo que los americanos conocen como pez gordo.

¿Qué papel tienen las mujeres en la serie ambientada entre los años 50 o 60?

La serie demuestra el machismo y la cosificación a la que se ven sometidas, un ejemplo perfecto es Christina Hendriks, quien interpreta a Joan, la jefa de secretarias, una mujer con una sexualidad tan desbordante como la de Jon, pero tiene el defecto de haber nacido hembra en un mundo de tiburones.

Joan es consciente de su poder sobre el sexo opuesto, pero es alguien que vive para su pasión y no son los hombres, sino su autorrealización profesional que va también evolucionando a lo largo de sus capítulos.

Por supuesto no podemos olvidar a Peggy, la tímida secretaria orejona que acabó convirtiéndose en una de las mejores publicistas de la ciudad, y la única mujer que consiguió que Don Drapper se arrodillase ante ella.

Mad Men son cigarros, bourbon, peinados recogidos, sombreros de ala, mujeres insatisfechas, mujeres ambiciosas, mujeres florero, hombres sin escrúpulos, hombres simples, hombres atormentados, sexo, pasión, insatisfacción crónica, publicidad.

Qué en paz descanse fuera del gigante de streaming.

 

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