Millaray Viera habla de su intenso 2019: “Agradezco todo lo vivido este año”

En un momento convulsionado, tanto a nivel colectivo como personal, la animadora de CHV se levanta una vez más frente a la adversidad y agradece los buenos momentos. “He logrado sentirme plena, sin la necesidad de encontrar la felicidad plena”, asegura.

Ha sido un año intenso. Tras su salida como panelista del matinal de Mega a finales de 2018, la conductora aterrizó en Chilevisión para animar Sabingo, y luego el programa Yo Soy, en horario prime, una apuesta que le significó mucho trabajo y se convirtió en todo un desafío.

Al momento de esta entrevista, realizada hace tres semanas, en medio del estallido social, Millaray Viera reconoce que es difícil responder las preguntas. Muy conectada con las demandas sociales actuales, revela que pasa por muchas emociones en estos días. “Uno se conecta con episodios familiares, se replantea la manera en la que está viviendo la vida. Todos llevamos a un plano personal también lo que está pasando”, expresa.

Por un lado, no pierde la sensación de esperanza, de que la situación mejorará para todos y, por otro, le parece imposible no conmoverse y “no empatizar con el dolor de personas cuyos derechos humanos han sido vulnerados. También me duele ver la destrucción en la ciudad. Creo que uno tiene derecho a sentir eso, más allá de que los derechos humanos estén por sobre todo. Es una mezcolanza de emociones”, confiesa.

En lo más íntimo, tampoco ha sido un período fácil. En julio se separó del diputado Marcelo Díaz, luego de una relación de siete años, y con quien tuvo a su segunda hija, Celeste. Reconoce que vivió momentos de mucha pena, en medio de una agenda muy ocupada por su trabajo, y también de manera muy solitaria. “Este año ha sido súper power y está terminando de la manera más intensa posible”, siente.

Millaray Viera

Hace unos meses te separaste de Marcelo Díaz. ¿Cómo has vivido este tiempo?

He pasado por varias fases. La primera fue tremendamente difícil. Sigue siéndolo, pero de otra manera. Sin duda, ya es bastante más llevadero. Siento que tengo mayor capacidad de disfrutar de la vida, que al principio es mucho más difícil. Es lindo descubrir que uno se la puede sola, que se la puede con su vida, con sus hijas, con llevar una casa, que se puede ser feliz también solo. He tenido tiempo para dedicarme a full a mis hijas y eso ha sido bien bonito. Hemos estado más juntas que nunca.

Te consideras “muy polola” y confesaste que nunca habías estado sola…

Es que he tenido poquitas parejas, pero han sido relaciones muy largas. Estuve con Marcelo casi ocho años y, antes, seis con Álvaro. Siempre he estado en pareja, pero descubrirse solo es algo súper potente. Descubrir cómo uno funciona en la vida así, sentir que te la puedes perfectamente, te hace más fuerte, te hace sentir más fuerte.

Y la separación te pilló en un momento en que estabas trabajando full.

Sí, ha sido bueno. Si bien no puedo negar que ha habido momentos de mucha pena, llega un momento en que uno tiene que aceptar, soltar y tratar de seguir adelante y ser feliz con lo que se tiene. En mi caso, es mucho, porque tengo dos niñas maravillosas, y con eso me basta y me sobra para ser feliz.

Millaray Viera

Este año has estado animando en Chilevisión. ¿Cómo ha sido la experiencia?

He tenido la suerte de que se me han dado proyectos en los que me he sentido muy cómoda, muy yo, en los que he podido aprender muchísimo. El canal me ha dado la oportunidad de crecer, de que me vaya desarrollando en otros formatos. Esa confianza es algo que siento que uno tiene que responder de la mejor manera posible, con mucho trabajo, con mucha responsabilidad. Este año fue de un crecimiento tremendo en cuanto a lo profesional, y eso se lo agradezco a mi canal.

Alguna vez dijiste que la televisión te generaba reticencia…

Más que la tele en sí, es lo que conlleva lo que me producía cierto temor, más que rechazo. Ser conocido tiene sus ventajas y desventajas, y hay que asumirlas en el momento en que uno decide trabajar en esto. Hasta ahora, ha sido positivo.

¿Significó un crecimiento a nivel personal?

Sí, de todas maneras, uno va desarrollando capacidades que no sabía que existían. También he superado ciertas trancas personales, como la timidez. Hay quienes nacerán con eso y otros tenemos que trabajarlo con el tiempo. En mi caso, poder pararme, hablar frente a mil personas y hacerlo sin miedo, es algo que tuve que trabajar.

Hace algunas semanas compartiste un video en Instagram con Álvaro, el papá de tu hija Julieta. Algunas personas les preguntaron si habían vuelto. ¿Cómo se mantiene una relación así después de separarse?

Creo que existe una influencia de Hollywood muy grande en la sociedad (risas). Yo les decía “obvio que no”. ¡Terminamos hace como diez años! Es más que nada una relación de padres que hemos llegado a ser amigos, pero después de un trabajo grande y largo de poner toda nuestra voluntad para que las cosas funcionaran. Como todo el mundo, nuestra relación no terminó porque todo estaba bien. En pos de tener una buena relación de padres para la Juli, tuvimos que ponerle harta onda y siento que por ahí va la cosa. No tiene nada que ver con un amor romántico ni mucho menos, pero sí de respetarnos, de querernos como papás de la Juli, de ser capaces de tener vida familiar y que ella también tenga esos recuerdos. Uno tiene que ser capaz de soltar, de olvidar los malos momentos, de perdonar lo que hay que perdonar, cuando se puede. Me cuesta entender por qué se ve como algo tan extraño.

Millaray Viera

¿La relación que mantienes con Julieta se parece a la que tenías con tu mamá?

En algunas cosas, sí. También era muy cercana a mi mamá, la acompañaba a todos lados, de hecho, me pegaba unas latas tremendas de repente en su pega. Todo era por estar con ella, porque trabajaba mucho, tenía que mantenernos a los cuatro sola. Si no lo hacía así, no la veía. La Juli tiene once años, me cuenta todo, es como una pequeña partner, me impresiona escucharla. Es muy madura, sensible, talentosa, muy dulce.

“He conocido una fortaleza en mí que ignoraba”

¿Qué has aprendido este año?

¡Uy!, siento que si hubiese respondido esta pregunta hace tres semanas, habría tenido una respuesta completamente distinta a la de ahora. Por lo mismo, siento que uno está en un constante aprendizaje. Este año ha sido súper power y está terminando de la manera más intensa posible. En lo personal, mucho. A vivir las emociones como vengan, a tratar de no evadirlas. De ponerle el pecho a las balas, eso ha sido un aprendizaje tremendo. Soltarse y dejar que las emociones fluyan, aprender a permitirse la tristeza, a exigirse momentos de felicidad que complementen esa tristeza. He aprendido a darme valor.

¿En qué sentido?

Como mujer. He conocido una fortaleza en mí que ignoraba. Llevándolo a planos más generales, con todo lo que ha pasado las últimas semanas, he recordado la importancia de mirar al del lado, de escuchar, de dejar de vivir mirándose el ombligo, de empatizar con el dolor ajeno y del diálogo. Siento que nunca voy a dejar de buscar el diálogo, así sea con personas que piensen diferente a mí en lo sustancial.

Millaray Viera

 Estás más empoderada. ¿Ha mejorado tu autoestima?

No sé si de una manera tan consciente, pero sí. Nos pasa a muchas antes de tomar la decisión de separarnos: nacen muchos temores, piensas cómo lo vas hacer, si serás capaz de hacerlo sola y, cuando pasa, te das cuenta de que no era tan imposible como te lo imaginabas. Uno se siente muchísimo más fuerte y capaz de muchas cosas más.

¿Te sientes plena en este momento?

Suena a un cliché, pero este último tiempo lo he vivido más que nunca, creo que la vida finalmente son momentos. He logrado sentirme plena sin la necesidad de encontrar la felicidad plena. Es como aceptar todas las emociones y todos los momentos, y lograr sentirse bien pese a todo. Es difícil de explicar. Me siento plena con todas las emociones que estoy viviendo, que son muy diferentes entre sí. Me siento completa con la familia que tengo. No siento que me falte algo.

¿Qué tan abierta estás a una relación ahora?

La verdad, ni siquiera lo pienso. Ni abro ni cierro la puerta. Ahora no me hace falta. Si el día de mañana llega un nuevo elemento o persona a sumar en esa felicidad, bienvenido sea, pero no lo estoy buscando.

¿Qué agradeces del 2019?

(Piensa un momento) Ha sido intenso de principio a fin. Un año de contrastes, en el que logré alcanzar, en el aspecto profesional, cosas que jamás creí y que me trajeron muchos momentos de alegría. En lo personal, tuve que pasar por un proceso doloroso. Agradezco todo lo vivido este año, siento que voy a terminar siendo una persona mucho más fuerte. Lo digo súper consciente de lo que estoy diciendo, porque, en un momento, cuando uno está en la pena total, es difícil pensar que la cosa va a terminar bien, difícil ver la luz al final del túnel. Cuando miras para atrás y las cosas ya van mejor y te acuerdas de todo lo que pasaste, es inevitable sentir que eso te hizo una persona más fuerte.

Millaray Viera

Créditos ropa:

Vestido, Sofía Ordenes

Blusa, Kokoro

Pantalón, Alaniz en Paris

Blusa, Fernanda Salas Flack

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