Así fue como los biopolímeros le arruinaron la vida a Jessica Cediel

Su médico quedó libre , pero a ella esto la marcó de por vida

Martín Carrillo salió libre y el relato es que él arruinó su vida por la denuncia de Jessica Cediel. Pero ella, como miles de mujeres, fue víctima de malas prácticas que han dejado a mujeres mutiladas, con daños irreparables en su salud o incluso muertas.   Así fue como los biopolímeros le arruinaron la vida a Jessica Cediel

Cada semana, en Colombia,  dos personas presentan denuncias por ser víctimas de malos procedimientos estéticos. Y todo, por cirujanos que no tienen los pergaminos suficientes (pero sí mucha popularidad). Y,  que por hacer negocio hacen más daño del que creen.

Jessica Cediel fue una de las primeras famosas en poner el tema sobre la mesa. Su denuncia la hizo en 2011, en el programa de Pirry, cuando acusó que los polímeros que le implantaron en sus glúteos (y que ella creía que era ácido hialurónico) le dejaron una protuberancia que tuvo que ser removida, aparte de dolor físico y otras secuelas.

Ella demandó a Martín Carillo por 400 millones por los daños y perjuicios que le causó esta operación. Este médico ni siquiera es estético y no pertenece a ninguna asociación reconocida. Lo peor fue que el médico, al conocer a Cediel en una fiesta, le ofreció inyectarle ácido hialurónico de manera gratuita.

El médico le dijo que él mismo ya se lo había inyectado, así como a otras famosas. Pero nunca le garantizó que el líquido inyectado era el ofrecido ni nunca hubo un consentimiento escrito.

Dos años después fue cuando Cediel se enteró de que le inyectaron biopolímeros. Ahí fue cuando decidió irse con un cirujano para reducirlo y se dio cuenta de todo. El médico que la atendió le dijo que el ácido hialurónico era solo aplicado en pequeñas cantidades porque es demasiado caro. Era impensable que le regalara algo tan costoso. Y cuando ella le reclamó, el médico respondió que olvidó comentarle que en ese año de su cirugía sacaron lotes del producto falsos y que de pronto pudo ser eso.

 

Luego vino la denuncia penal. Cediel, al mismo tiempo que adelantaba el proceso judicial, también se vio sometida a las burlas, al slutshaming, a las críticas y a la enorme ignorancia y estigmatización a las que son sometidas las mujeres que deciden intervenir su cuerpo. Jessica prosiguió con su carrera y su popularidad. La sacó barata cuando hay tantas mujeres que incluso mueren por estas malas prácticas.
 
"Son mejor naturales, quién las manda" y los muchos etcéteras misóginos que condenan las decisiones que una mujer toma sobre su propio cuerpo, pero que no llegan al fondo: una ley que regule DE VERDAD a los cirujanos plásticos. Que condene por daños y perjuicios, que impida a ejercer a gente que no es profesional y que sobre todo, siguen matando a mujeres inexpertas y mal informadas.

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