¿Por qué visten tan mal a Yalitza Aparicio?

Y con "mal" nos referimos a tratar de blanquearla y aseñorarla a toda costa.

Por Luz Lancheros, editora global de moda Metro World News/One Metro (@luxandlan)*

Es un hecho que, en Latinoamérica no se sabe vestir a los cuerpos que no sean del estándar europeo. Hay muchos factores: que en la misma industria en sus grandes capitales y centros de producción cultural y retail hay una fuerte lucha contra los estandares que fueron sus pilares durante mucho tiempo (clasismo, racismo, gordofobia, sobre todo) y eso se ve en la forma en como enfrentan figuras como Ashley Graham, por ejemplo, (o en su momento Adele), criticas por asumirse como mujer de talla grande en la industria.

Pasa lo mismo con el racismo: desde lo que pasó con Dolce & Gabbana hasta los desafortunados productos de Gucci (que sí tomó correctivos), hay todavía muchos asuntos de diversidad en marcas y en editoriales que no han sido resueltos. Y en Latinoamérica, donde hasta ahora se está abriendo -y de manera muy tímida- la conversación hacia otras estéticas, en el campo editorial, estas luchas apenas toman un cariz de visibilidad y sí tienen muchas resistencias, desde el mismo mercado hasta las publicaciones digitales y de papel cuché.

Esto pasa con Yalitza Aparicio, quien al no ser la estrella latinoamericana que el modelo colonialista imperante en muchos de nuestros países nos ha vendido, ha enfrentado clasismo y racismo de manera abierta. Pero también eso se ve en sus estilismos.

A excepción de los increíbles editoriales hechos por BadHombre y Vogue México (que la empoderan y le dan una historia para contar en otros ángulos)  Yalitza, que es imparable, es problemática para esos estándares de publicaciones que imperan en la región, sobre todo en su país, por no ser precisamente blanca, alta ni delgada. Y precisamente quieren convertirla en eso: en esa mujer que no es, como la mayoría de sus compatriotas. Hola! México lo hizo de una manera descarada con sus rasgos y proporciones ajustados en Photoshop.

yalitza aparicio bad hombre trendo

Pero también se ve en muchas de sus apariciones de alfombra roja, donde las proporciones le han jugado en contra, así como el storytelling que brinda al presentarse enfundada en vestidos que no la empoderan y que la hacen ver hasta con errores de fitting, como comentaban los estilistas Aldo Rendón, Nayeli de Alba, Gerard Cortéz y Raúl Álvarez para Elle México. Precisamente, como esa mujer que no es: esa señora de Las Lomas (rica, blanca, ajustada al estándar) vestida para cóctel, sin personalidad, sin el poder que le dio Juan Pablo Jim y su equipo en Bad Hombre o Karla Martínez de Salas en Vogue y tampoco la contundencia que le dieron (con toda su belleza y naturalidad) en Vanity Fair o Teen Vogue.

"Es lo mismo que pasó con la Sra Obama y sus botas Balenciaga, hay un fuerte componente de racismo en el momento en que no son mujeres blancas y su belleza pertenece a otro tipo racial: '¡por qué las visten así!""

¿Por qué debería ser esto problemático, si ella se siente feliz, cómoda y a muchos les gusta? Sencillamente porque el tema de su raza debería estar superado y como se ve a nivel editorial, esto no es así. Menos a nivel de moda. “ Una cosa fundamental de cómo se viste Yalitza es que usa marcas internacionales que provocan que -por lo menos en México- se le critique por la forma en la que le ajustan las prendas de costura internacional adaptadas al cuerpo mexicano. No es la misma construcción, pero es lo mismo que pasó con la Sra. Obama y sus botas Balenciaga, hay un fuerte componente de racismo en el momento en que no son mujeres blancas y su belleza pertenece a otro tipo racial: “¡por qué las visten así!”, explica a Nueva Mujer el estudioso, maestro y coolhunter, director de la agencia Trendo.mx, Gustavo Prado.

Pero, ¿es la moda en sus estándares originarios, dentro de su misma confección, enemiga de lo diverso?  Sí, tal cual. Y no solo pasa con las “plus size”: a Salma Hayek le pasa y mucho, para nombrar a una sola de las actrices que no encajan en los estándares de la moda de pasarela. Gran ejemplo de esta discordancia de la moda europea con su cuerpo es cuando lució este McQueen (de las últimas colecciones que hizo Lee en vida) en su propio cuerpo. Las curvas marcan una gran diferencia.

salma hayek mcqueen

¿Pero qué más  pasa con Yalitza, donde vemos que estas marcas y vestidos son problemáticos? Otras actrices, más ajustadas con el estándar, latinoamericanas, como Juanita Acosta en España o Cecilia Suárez, parecen disfrutar de la moda y encontrar su propia personalidad. Incluso arriesgarse más con ella. Y no es “vestirse de rebozo”, en un discurso colonialista que no funciona más.

“Si es ‘india’, que se vista como una”

“Por supuesto el filtro final de lo que se pone Yalitza es su propio gusto. Y hay que asumirlo así. Cecilia Suárez y compañía pueden tener todo un posicionamiento hacia la moda mexicana, pero no necesariamente es la única realidad posible: en el eje Cannes, Oscar, lo que se usa son las grandes marcas mundiales porque hace que la gente sienta el poder de sus estrellas. No es para que Yalitza tenga que salvar ella sola la moda mexicana, el cine mexicano y hasta la música mexicana que si se quisiera”, explica Prado a Nueva Mujer.

yalitza looks

Mucha gente no parece entender que el problema no es la marca, sino cuál marca y que la moda mexicana va mucho más allá de ser una artesanía exótica para exotizar, aún más, a una mujer de orígenes distintos a los blancos. ¿Por qué Yalitza DEBE usar tehuanas, cuando hay marcas mexicanas que han contado sus propios relatos de nación a través de siluetas globales y más allá de la literalidad que nos ha caracterizado como región (sí, Colombia, Perú y Brasil, es para ustedes también)?

Pues, por puro racismo. Uno que en México es descarado, abierto y normalizado.

“En México visto en series como 'Made in Mexico' o lo asqueroso de nuestras 'influencers', donde se considera que el único nivel posible de belleza es  blanco. Así funcionan las revistas: todas tienen directoras blancas en eso que llamamos 'fresa' en MX. Solo Vogue (y luego Bad Hombre) tuvieron la visión e inteligencia de hacer otra cosa”, analiza Gustavo Prado. Y explica que esto se extiende, en su país, a todo el ámbito creativo. “ No solo son las revistas: en todo el mundo creativo tenemos extranjeros en el top, fresas que no entienden nada en la toma de decisiones y mexas hasta abajo. Por eso, el que Yalitza este triunfando debería ser el llamado a que esto tiene que cambiar. Es puro racismo”.

*La autora de la pieza se desempeñó tres años como periodista digital de moda en México, por lo que no desconoce a sus creadores ni a los talentos de su industria.

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