La poderosa razón por la que Camila Parker prefirió no ser princesa consorte

El título que la monarquía inglesa otorgará a Camila Parker ha sido un tema de conversación desde su boda con el príncipe Carlos

La llegada de Camila Parker a la familia real sin duda ha sido todo un conflicto desde el día uno. Primero tuvo una relación adolescente con el príncipe Carlos antes de que se casara con la siempre recordada princesa Diana, luego una vez casados, ella se convirtió en la relación extramarital de Carlos, incluso asistió a la boda como invitada. Después de la trágica muerte de Diana, se ventiló que siempre mantuvo su relación con Carlos, tema que causó disgusto y rechazo entre el público en general que aún lloraba la pérdida de Diana.

Después de muchos años juntos, decidieron casarse y actualmente, ella y Carlos ya acumulan más de una década de matrimonio, a punto incluso de igualar la duración de su matrimonio con Diana. Lo cierto es que ambos han tenido ciertos tropiezos en obtener sus títulos reales. El príncipe Carlos, en su carácter de hijo de la reina, siempre será príncipe, pero debido a que ambos son divorciados, Camila no puede aspirar al título de princesa.

Incluso en encuestas realizadas al público inglés, un buen porcentaje aún la rechaza debido a la forma en la que llegó a la familia real. Sin embargo, con su boda con Carlos, le fue asignado el título de duquesa de Cornualles, que se convirtió en su título oficial, así mismo se convirtió en duquesa de Rothesay y condesa de Chester. Legalmente se convirtió en princesa Consorte, pero por respeto a la memoria de Diana, la princesa de Gales que todos aún recuerdan, prefirió no conservar ese título.