La 'lésbica' situación que vivió Karla Constant en un gimnasio

¿Cómo habrá continuado la historia?

Ayer, durante el matinal 'Mucho Gusto', el panel se vio envuelto en las clásicas confesiones que realizan, esta vez relacionadas con sus experiencias en los gimnasios.

"Dicen que en los gimnasios hay muchos que no van a hacer ejercicios. Van a ‘conocer gente’", comenzó opinando Karla Constant, quien compartió una curiosa anécdota que le sucedió en uno de estos lugares.

"A mí no me tocó con personal trainer, pero las duchas son peligrosas", dijo, añadiendo que "estaba en la ducha secándome, bien pudorosa porque uno no tiene el cuerpo perfecto, y siempre están esas minas, ¿han cachado?".

"(…) las perfectas, con las pechugas paradas, el poto parado, cero celulitis, cero. Esas piernas asquerosas que, por más que les pegues en la pierna, no se mueve. No tienen guata, el pelo perfecto", agregó.

"Y se me acercó… Y yo, con mi humanidad expuesta, un poco suelta. Yo así, porque si alguien te mira, tú tratas de tapar la pechuguita con dignidad. Con la toalla te tapas, pero sabes que el poto está al aire. Es todo indigno. Y ahí dije yo 'ese huevito quiere sal'. En esa situación, pechuguita en mano. El remate no se los puedo contar", relató.

Cuando el resto de los panelistas le pidió más detalles del encuentro, dijo que no podía contarlo por el horario en el que estaban.

"Yo lo que les quiero decir es que no se fíen de las duchas. No se fíen del jabón. No se fíen del secador de pelo. No se fíen de nada ni de nadie. Pero, efectivamente, en el gimnasio pasan muchas cosas. Jose, si una mujer se te acerca…", finalizó.

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