Celebran Quema de Judas con muñeca de Ana Julia, la asesina de Gabriel Cruz

Una localidad de España decidió celebrar la tradicional quema de Judas para drenar la impotencia ante el crimen del pequeño Gabriel

En Coripe, una pequeña localidad de Sevilla, España, decidió darle un giro oportuno a la tradicional celebración de algunos católicos que se denomina "Quema de Judas" que se realiza para finalizar la Semana Santa, en ella se fabrica un muñeco de tela y otros materiales, el cual en su momento trataba de semejarse a los rasgos descritos del Apóstol que vendió a Jesús.

Con el paso del tiempo, esta tradición se hizo más personalizada, y de manera simbólica el muñeco de Judas se convirtió en personajes que hayan generado molestia e indignación a los pueblos católicos, es por eso que dirigentes políticos o delincuentes de envergadura, han sido motivo de la celebración. Fue así como en ésta localidad el muñeco se convirtió en Ana Julia Quezada, la desalmada mujer dominicana que asesinó a Gabriel Cruz.

“Que sufra por perra y por mala, no la matan en España, la matamos nosotros en Coripe a la negra”

Los vecinos de esta localidad llenos de rabia e indignación le pusieron el rostro de la asesina de Gabriel este año a su Judas. Ana Julia asesinó al pequeño Gabriel el pasado 27 de febrero, fingió no saber nada, hizo apariciones públicas y por más de diez días, escondió el cuerpo del pequeño, cuando quiso trasladar el cadaver, fue descubierta y confesó su crimen.

Desde entonces la comunidad internacional ha rechazado a la mujer y exigen una pena máxima. Mientras hay un veredicto que deje conforme al pueblo español, este tipo de manifestaciones se registran a lo largo de a nación. Algunos activistas manifestaron rechazo al acto por considerarlo como una manera de promover la xenofobia y racismo:

"Unos hechos que a su vez son contrarios a los más elementales principios del derecho reparador y que obvian el necesario interés del menor que ha de ser protegido en todo momento, dado el presunto carácter de los mismos donde públicamente se fomentan el odio y la violencia hacia la muñeca representativa de la confesa criminal del niño Gabriel”

La comunidad defendió la iniciativa por considerarla una tradición simbólica a la vez de pedir justicia por el pequeño y su familia, las verdaderas víctimas de éste atroz crimen.