Rania de Jordania, la “royal” del Medio Oriente criticada por su derroche

A sus 47 años, sigue siendo ejemplo de clase y sencillez en su estilo

Elegante, distinguida, delicada e inteligente. La reina Rania de Jordania sigue este año ocupando los primeros lugares en las listas de las “royals” más cotizadas del planeta. A sus 47 años, sigue siendo ejemplo de clase y sencillez en su estilo que se ha adaptado a cada década.

Su buen gusto a la hora de vestir sigue siendo tema de conversación en cada evento al que asiste con su esposo el rey de Jordania, Abdalá II. A diferencia de la mayoría de las mujeres que forman parte de la realeza en Medio Oriente, Rania rompe todos los estereotipos y pocas veces lleva velo en sus apariciones públicas, solo lo usa cuando visita una mezquita.

En reiteradas ocasiones ha demostrado ser un ejemplo de belleza y estilo a nivel internacional, gracias a su buen gusto a la hora de elegir modelos exclusivos: Louis Vuitton, Christian Louboutin, Dior, Burberry y Alexander McQueen, entre otros. Igualmente, ha sido portada en las principales revistas de moda del planeta como Vogue, Vanity Fair, Hello, solo por nombrar algunas.

Su carisma, acertado tino por la moda, impacto en los actos públicos y su derroche de elegancia hizo que fuera la tercera mujer más seguida del mundo según la revista Harpers & Queen en 2005. Hasta la propia comunicadora estadounidense Oprah Winfrey la calificó en uno de sus programas como un “icono de la moda internacional”.

Pero no todo es color de rosa para la reina jordana. En múltiples ocasiones ha sido duramente criticada por su opulente estilo y derroche, que es mal visto por los habitantes de bajos recursos en su país. También ha sido señalada de gastar cuantiosos recursos para realizar “retoques estéticos” en su rostro e imagen que ya se acerca a los 50 años.

Rania, que estudió Ciencias Empresariales en la Universidad Americana de El Cairo y desempeña múltiples funciones como empresaria, activista de los derechos humanos, deja a un lado a sus detractores y defiende su estilo de vida de reina. “No soy perfecta en mi estilo, en lo que visto, pero me gusta estar siempre presentable en cada ocasión o evento al que asisto. Para mí la moda es un símbolo para expresarme creativamente, siempre me gustaron los trajes y me divierto con ello”, afirmaba Rania en una entrevista.

Hoy, su hija Salma ya copia su estilo en sus apariciones públicas y parece que ya tomará las riendas como embajadora del buen vestir y la elegancia, gracias a su madre la reina.

 Instagram oficial @queenrania: