Madres arrepentidas: la historia de no querer ser mamá

Un estudio reveló que es común que muchas madres hubiesen escogido no convertirse en madres

La socióloga israelí Orna Donath realizó un estudio en al menos dos docenas de mujeres con edades que oscilaban entre los 20 y 70 años, algunas madres y otras hasta abuelas, el factor común entre las respuestas obtenidas fue que efectivamente hubiesen preferido no procrear por diferentes factores a evaluar.

Todo quedó registrado en el libro "Madres Arrepentidas" donde se acumularon todos estos testimonios que sirven para conocer las diferentes ópticas de la maternidad en diferentes etapas de la vida de una mujer.

“Sienten que han perdido su libertad, que se trata de otra forma de esclavitud que les hurta la creatividad y que dejaron de ser lo que eran antes”

Existen diferentes episodios en la web donde todas aquellas madres que se han atrevido a reconocer su insatisfacción en redes sociales inmediatamente son juzgadas y etiquetadas como egoístas o trastornadas e incluso se ha hecho énfasis en que es algo inmoral de reconocer apuntando incluso que podrían llegar a lastimar a sus hijos.

La autora quiso aclarar que el factor común entre todas y cada una de las participantes sin excepción, es que manifestaron amor incondicional, infinito y constante, a pesar de que no disfrutan el rol.

Para Orna Donath era vital dejar esto claro para poder enfocar su malestar hacia la experiencia en sí y no directamente hacia los hijos, que en todo caso no tienen la culpa.

Uno de los grandes aportes del libro es que ha permitido a los lectores y a la comunidad en general entender más a sus mamás, así se lo han manifestado en diferentes encuentros donde se acercan a felicitarla y agradecerla por ampliar la visión a esos hijos que es ahora donde pueden entender mejor diferentes comportamientos.

Entre los escenarios más comprometedores para una madre se determinaron que amamantar y trabajar son considerados retos de la maternidad moderna y que le dan un peso de compromiso, que suele terminar en frustración y diferentes conductas de estrés y negación en muchos casos.

También se tomó en cuenta la dualidad de arrepentirse por tener hijos así como por no tenerlos, ante ambos casos existe un orientación que busca que las mujeres en ambos casos puedan asimilar mejor su realidad sin que esto tenga repercusión en su bienestar y éxito como individuos.

La presión social también tiene su espacio en este estudio, logró determinarse que en diferentes etapas y estratos sociales existe una etapa donde se "debe ser madre" sino existe todo un rechazo y perspectiva negativa para las que no atraviesan esta etapa que en todo caso debe ser decisión propia. Sin duda el tema de ser mamá es complejo, por eso cada día debemos agradecer serlo o haber tenido una, ya que no es el caso de todos.

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