Espectáculos

Saile y Fisek: El graffiti como la expresión contemporánea que democratizó el arte

Conversamos con dos de los más destacados exponentes del arte urbano en Chile.

La cultura hip hop consta de cuatro ramas y una de ellas es el graffiti, el cual ha acompañado a la humanidad desde hace varias décadas. Graficar la cultura y los idearios de un grupo, una ciudad, un país e incluso un continente han sido los principales motores para que este arte se instaure con fuerza y prevalezca en todo el mundo.

Gracias al graffiti, un sinnúmero de mujeres y hombres, que en muchos casos no tenían posibilidades de acceder y/o conocer el arte clásico, se vieron seducidos por la pintura, siendo así un ente democratizador que inspira y monta su lienzo en plena calle, la mayoría de las veces incluso de manera ilegal. Los pintores callejeros se han convertido en los principales promotores del arte contemporáneo. Y si a eso sumamos el poder de la escena en Latinoamérica, podemos decir que este continente aporta una influencia trascendental con sus obras, estilos, escuelas y exponentes al resto del mundo.

En Chile existen muchos graffiteros que han hecho historia por su talento, dedicación, profesionalismo y sensibilidad. Entre los más destacados se encuentran Saile y Fisek, dos amigos pintores que han dejado el alma en la calle, tanto en su país como en el extranjero.

Actualmente, exponen juntos en el espacio de arte urbano más importante del momento en Chile, Galería Lira. El dúo, que comparte muros hace casi dos décadas, vuelca su cosmovisión en la tela para llevar una técnica que se desarrolla en la calle al interior de Lira.

Saile y Fisek presentan así una colección preparada especialmente para la exposición con sus clásicos wildstyle y personajes que se exhibirá hasta el 2 de abril en Loreto 20.

Junto a ellos, en otros salones, expone Zero, Aner y Tikay.

La noche de la apertura la convocatoria fue tal que muchos no pudieron entrar al gran espacio de Lira, pero eso no fue impedimento para disfrutar las cuatros ramas del hip hop reunidas con el fin de celebrar a este dúo que representa al arte contemporáneo chileno en el mundo.

Conversamos con Saile y Fisek sobre su trayectoria e inspiración y analizamos la situación en la que se encuentra el graffiti hoy en día, cómo se mueve la escena y lo que significa ser parte de esta gran comunidad mundial.

-¿Qué les pareció el éxito de la inauguración? ¡Fue un bello escándalo!

Saile: Fue una sorpresa no pensamos que iba a venir tanta gente. Pensamos que llenábamos pero que quedaran personas afuera, eso fue impactante.

Fisek: Antes tratamos de medir el alcance por redes sociales. Pero nunca pensamos que se iba a traducir en lo que fue. Tenemos hartos seguidores, pero que vayan al lugar físico fue una grata sorpresa.

-En la trayectoria de ambos, a diferencia de muchos graffiteros, ha primado el Wildstyle. ¿Por qué deciden desarrollar su trabajo desde esa perspectiva?

Fisek: El wildstyle y el personaje es lo puro del hip hop.

Saile: Claro, es mantener y respetar el purismo del graffiti desde sus inicios.

Fisek: Esa es la consecuencia de esta exposición. Porque nosotros con Iván, somos de los que partimos con esto y nos mantuvimos evolucionando el mismo estilo. Sería contradictorio a estas alturas exponer y cambiar el estilo. Por ningún motivo. Eso es finalmente, la columna vertebral de nuestra amistad.

-¿Pero han experimentado otras técnicas?

Saile: Yo creo que no.

Fisek: Yo soy diseñador gráfico y de repente uno mezcla cosas, texturas, pero la base sigue siendo el purismo del graffiti que nació en New York.

Saile: Yo estudié diseño industrial pero no lo apliqué. La ilustración es lo que me tiraba. Seguí esa línea basada en el graffiti más puro.

-Las mujeres en tu obra están bastante presentes. ¿Qué significa ese personaje en tus pinturas?

Saile: Nace el concepto de la mujer mirando la naturaleza, quería mezclar las letras con otras inspiraciones. Entonces la línea de la figura femenina siento que me acerca un poco más a la Pachamama.

-Vemos que en Chile hay muchos pintores que están moviéndose desde el graffiti hacia el mural donde la naturaleza es protagonista. Hay una escena en el país y también a nivel de región latinoamericana con esta tendencia. ¿Qué opinan de esto?

Saile: Claro, eso es como lo que me pasó a mi. Me inspiré y dibujé a la mujer desnuda en el bosque inmersa en la naturaleza. Siempre mirando lo regional o sea a nivel latinoamericano. Esa es la figura.

-En Sudamérica hay una identidad fuerte en el muralismo y el graffiti que es muy distinta a lo que se hace en el norte y/o en Europa. ¿Cómo influye esto en su obra y trayectoria?

Fisek: Ha sido una vitrina para Sudamérica, los que eran graffiteros y se fueron moviendo de ahí al muralismo, como el Inti, el Yas de Argentina que evolucionaron al tema de los personajes han creado una identidad también. Yo creo que para los gringos y los europeos eso generó un impacto mayor que en mi caso la letra más clásica. Además, me llama mucho la atención cómo se mezcla el tema cromático en el continente, y lo técnico de los materiales, como el rodillo, la brocha, etc. Eso marca y cuando ves los grandes edificios pintados se nota la diferencia.

-Cuando llega el graffiti a Chile no habían materiales para hacer lo que estaban desarrollando en Europa y/o EE.UU. Era todo bien precario. Tuvieron que arreglárselas como pudieron y hacer wildstyle con rodillo y mezclando colores. ¿Cómo ven a las nuevas generaciones de graffiteros que tienen mucho más acceso a latas y materiales en general?

Fisek: Se ha perdido el romanticismo de cómo fue nuestra escuela y el proceso para llegar a ser lo que somos actualmente en la escena. Pero por otro lado, se han ganado hartas cosas. Por ejemplo, yo creo que en Chile es uno de los pocos países que tiene tantos estilos variados en cuanto a letras, wildstyle, throw up, bomba. Tu vas a otros países de Sudamérica y el mundo y la variedad acá en serio es heavy. Me gusta que de verdad es distinto. Una vez estábamos en Copenhague y notábamos la influencia, el estilo. La escuela está súper marcada. Todos son clásicos. En cambio acá en Chile encuentras de todo.

Saile: Yo creo que el fácil acceso al material ayudó y la posibilidad que tenemos acá de poder pintar en todos lados. No es como lo que pasa en Europa ni en EE.UU. Donde conseguir un muro es un trámite eterno, en cambio aquí tienes los materiales y los muros. Solo necesitas las ganas. Y eso ha hecho que se haya disparado el nivel. El internet también aportó muchos estilos a la diversidad. Además, como la ciudad es pequeña se destacan más los trabajo. No es como Sao Paulo que tiene un nivel de graffiti gigante pero sigue ganando el pixo o la muralla gris. El graffiti no provoca el mismo impacto como en Santiago donde está todo, todo, todo pintado, casi no hay espacio y eso es también gracias a la accesibilidad de los materiales y la información.

-¿Desde cuándo pintan juntos?

Saile: ¿Del 2000?

Fisek: Yo creo que nos conocimos el 98’.

-¿Cómo eran las cosas en esos años en el graffiti?

Fisek: Eran más románticas. Jajaja. Se valoraba más pintar, no había internet, ni cable. El juntarte, el respeto y el respeto al horario de los demás era clave. Uno llamaba por teléfono, te ponías de acuerdo y si no llegabas te quedabas abajo no más. No había whatsapp. Había una cuestión que a mi me gustaba mucho que era el boca a boca. Si estabas pintando en una avenida grande se pasaban el dato y empezaba a llegar gente. O también, por la escasa información, había una necesidad de que si alguien pintaba algo bueno a la semana se llenaba. Onda, “¿fuiste a ver a Santa Isabel donde pintaron Os Gemeos?”. Esos eran tus acercamientos a nuevos niveles.

Saile: El cariño a la ciudad igual, el ir a mirar, ir a juntarte con el artista, ir a Mapocho que era el lugar donde rescatábamos información. Que alguien llegara con unas fotocopias a ese lugar era como ¡Wow! Las primeras caps que llegaron había que ir a conseguirlas a ese lugar. Estación Mapocho en los 90’s era EL punto de reunión del hip hop.

Fisek: No solo el graffiti sino que ahí llegaba Tiro de Gracias, Makiza, Los Panteras Negras.

-Respecto de la alianza con marcas hay varias opiniones y siempre existe la crítica del que “se vende” especialmente en el arte. ¿Qué piensan de las críticas y de trabajar con marcas?

Saile: Creo que va en la capacidad de decir a quién y qué. Si te dicen hace esto, tu también tienes una morar de decir sí lo hago y no lo hago. Hay muchas cosas que yo no haría.

-¿Qué no harías?

Saile: Trabajar para el lado político. No defendería a ningún partido, ni diría vota por este. Pero trabajé 6 años para una marca de ropa que está ligada al hip hop. Tu ves cuáles son tus límites.

Fisek: Para mí, sobre todo por el tema de letras que es un poco más difícil meterlo en cualquier parte, trabajar con marcas y dar el paso fue porque ellos respetaron lo que yo hacía. Porque me pasaba mucho que me decían “ah, tu pintas graffiti, ¿me puedes hacer un paisaje?”. Y yo tenía que explicar que yo hago letras. Me respondían que para qué son esas cosas, que esos son los rayados que hay en las calles, qué es lo que dicen. Entonces tuve que ser perseverante y hacer esto por amor al graffiti. Llegué a un punto en que mi estilo fue evolucionando y las marcas se interesaron por él no porque hacía paisaje u otras cosas. Entonces, ahí comencé a sentirme cómodo diciendo sí a algunas pegas que antes decía al tiro que no.

-Ustedes han hecho un gran recorrido y han abierto espacios a nivel mundial para los graffiteros chilenos. ¿Cuál es su ciudad favorita o dónde mejor lo han pasado pintando?

Saile: Todos han sido los favoritos, de todos los lugares que he visto, todos han sido distintos y me han enseñado algo. Empecé a viajar en 2008 para conocer y rescatar información. Los primeros viajes fueron en Sudamérica, Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú para rescatar esa escena. Aprendí de la diversidad de estilos. Mientras que de Europa aprendí el profesionalismo con el que trabajan. Hace poquito fui a Miami a conocer Wynwood que es lo que está fuerte hoy en el arte. Todo ha sido fuerte. Pude conocer México. Lo que es Sudamérica siempre estoy viajando voy y vuelvo por pega. También fui a África, a Tunes que es otra realidad muy distinta, es antioccidental. El graffiti es un poco fuerte para ellos. Poder estar ahí haciendo algo que la gente reprime y que le asusta. Su pensamiento es heavy y yo pensé “Chuta dónde me vine a meter”. Pero todo ha sido una información y/o aprendizaje que me ha hecho valorar más mi trabajo y convencerme que tengo que seguir en esto.

Fisek: Yo igual he viajado harto solo y con el Saile. Y por ejemplo en el caso de Dinamarca o New York que es donde he encontrado más exponentes relacionados con las letras o influencias mías directas. Es enfrentarte a tus influencias y querer evolucionar y luego hacerlo naturalmente al estar allá. Pero no por una presión personal, sino que te ves en un país donde el nivel es tan alto que naturalmente fluyes distinto. La buena onda que existe con los gringos y extranjeros cuando nosotros vamos y cómo nos reciben es algo que agradecemos infinitamente. Y cuando vienen para acá da lo mismo si lo conocemos o no, tratamos de darle la mano cómo nos tratan a nosotros.

Saile: Hay una red muy grande. Se valora de corazón que tengamos esta red de amistad.

Fisek: Y se marcan las historias exactas en los países que visitamos. Existe el Saile y el Fisek allá por lo menos por estilo de vida. Y son muy parecidos a como nosotros nos conocimos y evolucionamos en la pintura. Por ejemplo, la otra vez estaba acá un amigo de Dinamarca, íbamos en mi auto a pintar juntos, entonces puse el “Wu-Tang Forever” y Laars, que tiene como cuarenta y tantos años, me dijo “esto me ha pasado en distintos países, la misma situación, la misma canción, la misma escena”.

-Galería Lira es un espacio único para el arte urbano. ¿Qué les parece este lugar?

Fisek: Lo que pasó con Lira es una sorpresa. Encuentro que es necesario que exista un Lira en Chile y en todos los países. Un espacio que está realmente pensado para nosotros y no para “los otros” que son el estilo que siempre ha prevalecido en Chile y que hace que yo no me haga llamar artista por lo mismo, porque no me siento uno más de eso. Es súper necesario y muy agradecido de verdad por lo que hicieron por nosotros y en general. He venido a otras exposiciones y se nota que dan la mano sin esperar mucho a cambio.

Saile: Hacía falta, viajando te das cuenta que el arte moderno es el muralismo y el graffiti. Los jóvenes crecimos y ahora tenemos poder adquisitivo, podemos comprar arte.

Fisek: También que nosotros hayamos expuesto acá y el nivel que intentamos lograr era eso. Hacer las cosas profesionalmente, pintamos los cuadros con tiempo. Le dimos más vueltas a las obras. Y son las opiniones que nos han dado de la gente que nos sigue y de nuestros conocidos de que el lanzamiento de la expo fue un momento profesional, un hito del graffiti.

Tags

Lo Último


Te recomendamos