Katyna Huberman cuenta cómo logró quererse y triunfar

La actriz de Mega forjó su vida y carrera a punta de ganas y claridad sobre lo que quiere. No ha sido un camino fácil. Durante años se sintió poco querida, pero se hizo cargo, se recuperó y sanó. El encuentro con su pareja, el músico Jimmy Frazier, fue clave.

Por: Jessica Celis Aburto

Katyna Huberman (45) jamás imaginó que luego de estudiar Publicidad y trabajar durante años en el rubro, se dedicaría a la actuación. Tenía 23 años y estudió Teatro con Fernando González en las noches, mientras trabajaba como publicista. Se pagó la carrera y se fue a vivir sola. "Ganaba súper poca plata, todo fue muy aperrado, como la mayoría de las personas del país. Lo pasé bien mal al principio, pero siempre sentí que era mi apuesta. Y cómo soy obstinada y de ideas fijas, dije 'esto es lo mío'. Y seguí y seguí, hasta que de repente explotó la 'cosita' y vinieron más y más trabajos en actuación. Ya estaba grande. A los 30 entré a la tele de manera más estable. Fue el programa 'Acoso Textual' el que me dio el impulso. Vieron que pensaba, que tenía carácter y opinión, y como que desde ahí se me reconoció, de alguna manera", recuerda.

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Y la teleserie nocturna "Los 30" fue tan gran lanzamiento mediático como sex symbol, ¡toda una bomba erótica!
(Risas) Sí. Y es divertido, porque uno cambia su propia imagen, percibes una parte que no habías visto claramente en ti. Siempre he sido una persona que no ha tenido rollos ni prejuicios con el sexo y he vivido mi sexualidad de manera súper abierta y relajada. No es que hasta ese momento no haya sido una persona sexual, pero no tenía esa imagen mía como tan sexy, porque no soy así en mi vida cotidiana. Hay personajes que te acercan a eso y otros que no. En la obra "Revueltos" (actualmente en cartelera en el Teatro Bellavista), tengo un personaje que también va por ese lado y a mi marido le caigo pésimo (risas), no le gusta ir a verla, pero no porque se ponga celoso, sino porque me dice "pero, ¿por qué tan sexy? Yo quiero a esa mina en la casa" (risas).

Hace 10 años que mantiene una relación con el músico Jimmy Frazier, con quien tiene 3 hijos: Lou (7), Kai (5) y Zoe (2). Tuvo al primero a los 37 años. Nunca pensó en tener tantos, e incluso cuando era más joven la opción de no ser madre se le cruzó por la cabeza. "En ese tiempo hacía muchas cosas, no tenía una pareja que me motivara a tener un hijo. Pero después me vinieron las ganas de ser mamá, me puse un plazo para serlo y pensé incluso en alternativas para serlo sin un papá presente. Poco después de tomar esa decisión apareció mi hombre. Recuerdo que dijimos 'ya, tengamos un hijo'. Después dijimos 'ya, tengamos otro'. Y pensamos que sería el último. Lo dije en una revista, de hecho, ¡pero salió el tercero! (risas)".

Como pareja igual han jugado con la sensualidad. Recuerdo unas fotos bien sexies cuando estabas embarazada…
Sí poh', si no es que no lo seamos, pero no andamos así por la vida. No salgo de vestido ajustado y tacos. Me gusta la ropa cómoda, los pantalones anchos, las poleras grandes, las zapatillas, las hawaianas y nunca me maquillo, a no ser que tenga algo especial. A Jimmy le gusta esa onda, pero cuando se enfrenta a la mina sexy dice "ooooh"…(risas).Imagen foto_00000003

¿Estás satisfecha con lo que has realizado como actriz y comunicadora?
Como que todo en mi vida ha sido más tarde, y siento que he sido súper consecuente. He aperrado, la hecho y la hecho bien, y creo que por eso tengo la pega que tengo. No soy una mina conflictiva en mi trabajo ni tampoco rival de nadie. Me encanta que me den los personajes que dejan otras (risas). Me da exactamente lo mismo, y creo que eso me favorece porque puedo hacer muchos personajes. No me interesa ser la protagonista tampoco. Soy capaz de hacer personajes diferentes y no repetirme el mismo plato. Eso laboralmente me llena de orgullo. Y no tengo el ego de tener que verme bonita para un personaje.

¿Tu autoestima está sana en ese sentido?
Sí. Obviamente me encuentro mis cosas. Hace más de 2 años que no hago deporte y pienso '¡pucha que estoy suelta!', pero me gusto, me acepto y me quiero. Cuando chica no me aceptaba, no me gustaba, y creo que si ahora lo hago es porque igual tiene que ver con mi entorno, porque finalmente estoy donde quiero estar, haciendo lo que me gusta y estoy con la persona que quiero, con mis niños, mi familia linda. El estar en un espacio donde te sientes querida es muy importante. Durante muchos años no me sentí querida y eso obviamente hacía que no lo estuviera conmigo.

¿Ese período fue antes de que llegara Jimmy a tu vida?
Sí. Era chora pero súper insegura. Las personas con las que te relacionas pueden influir mucho en eso, y lo viví desde chica.

¿Cuál era tu rollo?
Sentía que siempre podría ser de otra manera.

¿Buscabas un ideal?
No, porque ni siquiera tenía eso. Tenía que ver con algo interno, y eso se refleja en el exterior. Me aclaré, empecé a gustarme, se relacionó con un cambio de vida en el que empecé a hacer yoga, cambié mis hábitos y a la gente que tenía alrededor, cachando quién te quiere y quién no. Empecé a ver quién me hacía daño y a tomar decisiones para ir por el camino correcto.

¿En algún momento sentiste que estuviste entrampada en un entorno tóxico?
Sí, de adolescente.Imagen foto_00000001

¿De excesos?
No. Jamás he sido buena para las drogas y de hecho no tomo alcohol. A los 27 tomé el último trago y nunca más tomé en mi vida. No porque haya sido alcohólica, sino porque me dio lata juntarme con borrachos a los que se les acababa el tema de conversación cuando se les terminaba el copete. Yo quería seguir conversando y ver el amanecer, y los otros querían seguir, pero yendo a comprar más copete. ¿Por qué? Ahí corté y dije que no quería depender de nadie ni de nada. Me desintoxiqué de la vida y dejé de asumir una forma de ser para que el resto me aceptara. Dije "¡chao! Esta soy yo y me gusto. Si te gusta súmate, y si no, quédate atrás". En ese momento hice el upgrade y me empezaron a fluir las cosas.
En ese tiempo se había separado del cineasta Pepe Maldonado –15 años mayor que ella–con el que estuvo casada 6 años.

Quizás si no hubieses hecho ese cambio nunca hubieses visto a Jimmy…
Probablemente, porque antes siempre buscaba parejas con cargas, con historias, medios rudos e intelectuales, casi como un poeta maldito (risas). Dije "¿y para qué, por qué?". ¿Para que tanta intelectualidad en la vida? ¿Para qué sufrir? Yo escribía y sufría y creía que sentir esa intensidad de las cosas era ser feliz. Me terapié mucho tiempo y entendí que tenía mal enfocados los valores. Estaba tan acostumbrada a que me quisieran poquito, que cuando me querían poquito, para mi eso era harto, entonces aceptaba cualquier webada (risas). Mi trabajo fue entender que tenía que exigir más y no aceptar ni aguantar cualquier cosa. Eso era algo que venía desde antes de separarme. Le tengo mucho cariño a mi ex, pero no nos hacía bien estar juntos.

¿Qué es para ti la felicidad hoy?
La felicidad para mí no es la falta de conflictos. No espero tener más éxito o más plata o un trabajo más estable para ser feliz. Lo que me hace feliz es el día a día. Hoy en la mañana, por ejemplo, estábamos con el Jimmy y los 3 niños en la cocina. Nos miramos y dijimos "en qué minuto pasó esto?". Y te juro que ni en mis mejores sueños me imaginé algo así (se le llenan los ojos de lágrimas, hace un pausa y respira)… Esto es lo que me hace feliz. Hoy soy feliz, esta es mi felicidad.

Fotografías: Gonzalo Muñoz F.

Maquillaje y pelo: Paula Bruzonne con productos M.A.C.

Agradecimientos Hotel Director.

 

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