Mario Guerrero cuenta cómo su hijo Luciano cambió su vida

Fue papá por primera hace poco más de un año, y está grabando en Miami su nuevo disco, con el mismo productor de Ricky Martin y Chayanne. A 13 años de haber sido parte del fenómeno "Rojo", repasamos cómo ha construido su carrera musical y el cambio que vivió tras su paternidad.

Las nuevas alas de
Mario Guerrero

Descubrió la música y la guitarra a los 10 años, gracias a una profesora de su colegio Hernán Olguín Maibee de Graneros, su ciudad natal. Ella lo motivó a ser parte de un grupo instrumental. "En esa época era muy rebelde, me peleaba con todos en el colegio, y gracias a esa invitación encontré un canal que me calmó", recuerda Mario Guerrero (34).
Dentro del semillero que lanzó el programa "Rojo, Fama Contrafama", hoy se ubica en el lado de quienes siguen con convicción una carrera artística. Acaba de lanzar el single "Fueron tus besos", la primera carta de su nuevo disco que graba en Miami, donde contó con el trabajo de Cris Zalles, reconocido productor que ha trabajado con Ricky Martin, Chayanne y Luis Fonsi, entre otros.

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Lo romántico es lo suyo. Y en este álbum lo destaca, rescatando su gran historia de amor, la cual lo tiene convertido en el padre de Luciano (1), su primer hijo. "Las letras de este disco son más directas, sin tanto rodeo como antes. Hay menos estrellas, todo es más real. En el single 'Fueron tus besos', se dice claramente que hay una atracción física y emocional, hay un deseo. Eso es. La canción habla de alguien que veía una relación sólo como una aventura y se da cuenta que hay algo más fuerte al besarse. Ahí entiende que los besos, más que juntar los labios, te pueden cambiar la vida".

¿Qué quisiste rescatar en este single?
Cuando le di un beso a mi mujer y me dijo "dame otro". Fue muy bonito. Me di cuenta que hacía mucho rato estaba guardando esa historia para una canción.

El disco en general, ¿tiene que ver con tu proceso personal de haber encontrado a tu mujer?
Sí, pero debo decir que hablo poco de mi vida personal, y aunque suene cliché el tema, la única forma de expresarme es a través de las canciones, pero no todas son autobiográficas.

A su mujer, la madre de su hijo, la conoció hace muchos años. Se niega a precisar cuántos, ni a dar su nombre, "porque ella trabaja en otro medio y no le gusta aparecer", confiesa. Pero sí comenta que antes de establecerse como familia estuvieron juntos un tiempo y terminaron, hasta que se reencontraron. El beso que rescata en la canción es el primero que se dieron. "A las pocas semanas de lanzado el single empezaron a llegar los mensajes por redes sociales y vi cómo la gente le daba su propio significado a la canción. Por eso no me gusta hablar mucho de mi vida personal, no quiero predisponer a nadie".

Su paternidad también la expresó en una canción, "Mi vida", que también irá en el nuevo disco.

Hablemos de la llegada de Luciano
Hay un antes y un después. Con la paternidad se genera como una especie de filtro. Hoy, si tengo tiempo, es para mi hijo. Soy un padre que no siempre va estar. Imagínate que cuando nació me tuve que ir como 20 días fuera de Chile y me dio mucha lata, porque tenía 3 meses, un tiempo en el que tú quieres estar con él, vivirlo con él.

¿Cómo vives tu paternidad?
Es increíble. Me compré un piano hace tiempo y él se acerca y mete su manito para tocar. Ha sido un inspiración, un tiempo lleno de música y de estar muy sensible también.

¿Te pusiste más sensible?
Sí, me cambió todo el entorno. Si antes me molestaba que una guagua llorara en el avión, hoy lo comprendo. Ahora me pregunto "¿qué le pasa, tendrá hambre, le dolerá algo?". Cambia la cosa.

¿Fue una paternidad buscada?
Sí. Siempre quise ser papá, y creo que soy un buen padre. Quiero entregarle todo el amor, la mejor educación para que sea un buen tipo.

¿Por qué el amor se transformó en la gran temática de tu música?
Vuelvo a lo de antes: siempre he hablado muy poco, con el tiempo he hablado más y cuando lo hago es en mis canciones. Son contadas con una mano las veces que he llorado en mi vida. Me cuesta llorar.

¿Aún cuando tengas mucha pena?
Sí. En esos casos me encierro o salgo, y creo que la música ha sido mi salvación para cuando tengo pena, alegría o rabia. Me gusta estar solo cuando lo necesito; me gusta la tranquilidad y el silencio. De hecho mi departamento tiene termo-paneles para aislar el ruido, porque no me gusta.

¿Un poco ermitaño?
Sí, pero no un tonto grave, y la gente que está a mi alrededor me entiende.

Fama contra fama

A partir de la plataforma que fue "Rojo…", lo que te ha dado, ¿era lo que esperabas, menos o más?
El otro día en una entrevista me preguntaron qué habría sido mi vida sin "Rojo…", y le dije al periodista "estaría aquí mismo sentado contigo hablando de mi carrera". Soy de los tipos que si me propongo llegar a un lugar, lo hago. No sé cómo, pero llego. Fue un medio para lograr lo que quería y que sigo haciendo, que es la música. No estoy buscando ser un personaje de TV.

¿Se te fueron los humos a la cabeza en algún momento?
La familia, la gente que está a tu alrededor, ayuda mucho para mantenerte centrado. Creo que nunca se me fueron los humos, pero era imposible no sentirse distinto. La exposición que teníamos era demasiada. Creo que el hecho de no perder mi objetivo, que era la música, me ayudó. Al igual que mi personalidad y mi familia. Yo terminaba mis horarios en el programa y me iba a mi departamento. Siempre fui metódico en eso. No me lo tomé como un recreo para pasarlo bien y gastar todo lo que ganaba.

¿Has ganado mucha plata?
Estoy constantemente capitalizando mi vida, trato de ser súper claro y consciente con el dinero. La plata es un medio súper importante, y el que diga lo contrario no le creo. Le tengo respeto, cuido lo que he ganado, y si me tengo que dar un gusto, como ir a comer o viajar, lo hago. Lo mío no va por tener autos o ropa fina. Me carga ir a comprar ropa y cuando tengo que hacer fotos me tienen que llevar (risas).

¿Piensas en la internacionalización de tu carrera?
Paso a paso, tranquilo. Están pasando cosas y hablo de ellas en la medida que suceden. Estoy muy bien, mi música está muy bien en Chile y soy feliz. Creo que lo que pase afuera no valida mi carrera acá, y lo de acá no valida lo de afuera, pero ayuda.

¿Algún mercado en particular que te interese?
Me gusta mucho el Cono Sur. Siempre se habla de México, por ejemplo, pero hay otros países a los que me encantaría llegar, como Perú. Sé que allá ha sonado mi música y he estado 2 veces. También me gusta Ecuador, Colombia y Argentina. Me llegan muchos mensajes de fans argentinas, son muy románticas.