Álvaro Rudolphy vuelve a pololear con el teatro con obra propia

Juró no volver a las tablas, pero "recayó" con "Envenenados", escrita, producida y dirigida por él. Estas son las confesiones de uno de los principales responsables de las cuentas alegres del área dramática de Mega, que hoy vuelve a pololear con el teatro.

Agradecimientos a Teatro Finis Terrae.
Por Jessica Celis Aburto. Fotografías: Gonzalo Muñoz F.
Producción: Aranzazu Varela A.

Sí. Álvaro Rudolphy (52) renegó del teatro. Ha dirigido y actuado en 20 montajes desde que debutó como actor en 1984 en la obra "Ser un romántico viajero", del colectivo ICTUS. Dos años después dirigió por primavera vez, en el montaje "Aus", rol que con los años terminó pasándole la cuenta. El 2008, con la obra "Tape", colgó los guantes de la dirección. "Es difícil hacer teatro en Chile, aunque ahora hay universidades y entes gubernamentales y privados que lo están apoyando. Es difícil porque, cuando lo he hecho, he estado tirando el buque solo y se hace cuesta arriba. Por eso había renegado de seguir haciendo, pero el bichito está y me he dado cuenta que cuando uno escupe al cielo te cae en la cara", dice riendo en la sala del Teatro Finis Terrae, en la que su nuevo montaje, "Envenenados" –escrita, producida y dirigida por él– estará en cartelera hasta el 4 de septiembre.

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La obra cuenta la historia de una pareja que lucha por mantenerse a flote. Ana y Mario son un matrimonio desgastado que lleva años intentando tener hijos, sin conseguirlo. Vivir con esta imposibilidad ha terminado por distanciarlos, lo que se ve acentuado por la llegada de Luis, un amigo de ambos que se instala en su departamento desatando la confesión de antiguos secretos e inesperadas revelaciones que sólo hacen evidente lo contrario de sus posturas.

Mientras afina detalles con su compañía, conversamos sobre cómo ha sido reencontrarse con este lado de su oficio.

"Envenenados" es parte de una trilogía, ¿de qué trata tu proyecto?
Es en base a la relatividad, la subjetividad de la verdad. Es un tema que hoy nos toca profundamente con la caída de todos los referentes éticos, morales, políticos, religiosos, culturales. Ya no hay un referente. No hay a quién creerle, y eso te lleva a preguntarte "¿cuál es mi verdad? ¿Cuál es mi norte?".

En relación a esa "verdad" contingente que mencionas, ¿cuál o cuáles de todos los temas que están pasando en el país son los que te generan mayores cuestionamientos?
Son tantos los temas que van apareciendo que uno va perdiendo el nivel de asombro. Mi idea es sacarlos de la contingencia nacional y mundial para llevarlo a lo micro, que es la familia, donde las verdades son súper subjetivas y relativas. Más adelante, cuando alguien revise nuestra época, creo que la calificarán como aquella en que se perdieron los referentes, cuando el ser humano se tuvo que volcar hacia sí mismo.

¿Cómo llegas a esta primera historia, que se centra en una pareja y su tema con los hijos?
Creo que se fue dando, no la elegí. Son historias que te resuenan y se relacionan con el presente. Se da solo.

¿Qué sientes en este momento, en tu regreso a las tablas?
Estoy feliz, es un buen producto con una obra sólida, redonda y completa. He tenido mucho apoyo de la Universidad Finis Terrae, lo cual ha sido fundamental y me ha ayudado a que en esta oportunidad no sea tan pesado el buque…

Si te abstraes, ¿cómo ves tu evolución de director, desde que comenzaste?
En montajes antiguos era bastante más severo, menos tolerante. Hoy día no, soy bastante más relajado.Imagen foto_00000002

¿Te pones muy nervioso antes de un estreno?
Lo que pasa es que hay tantas cosas que coordinar que sí, es tensionante (risas).
Advierte que la obra, "no es una historia de pareja, ellos tienen un conflicto que ha ido desgastando la relación. Lo central de la historia tiene que ver con las verdades, quién miente".

Estás en el peak de tu carrera, en un área dramática que lidera las teleseries. ¿Por qué embarcarse en un proyecto teatral?
Por la sensación de querer hacer más cosas siempre, de que el tiempo es muy corto, pasa muy rápido y quiero hacer, no me quiero relajar. No me quiero "aburguesar" más de lo que ya estoy (risas). Tengo ganas de hacer, y creo que tengo la oportunidad, la facilidad, el tiempo, la energía y todo para hacerlo, entonces no quiero desperdiciarlo.

El tiempo que pasa y tus ganas de hacer cosas me lo has mencionado en conversaciones anteriores. ¿Es un tema que gravita profundamente en tu vida?
No lo tengo a nivel muy consciente, pero puede ser…

¿Cierto pesimismo? ¿El tiempo corre y ya no soy tan joven?
No, para nada. Es muy proactivo: es hacer. No podría quedarme en la playa echado. Está bien una semana, pero no más, si no me vuelvo loco.

¿Qué otros planes tienes por hacer?
Básicamente hacer teatro.

EN LA CRESTA DE LA OLA

A 2 años del éxito del área dramática de Mega. ¿Cómo ves lo sucedido con las de la competencia?
Creo que están mutando, acomodándose. Tienen que aparecer nuevas historias. Hay que diversificar la producción dramática. Chilevisión está haciendo series buenas, por ejemplo, los canales tienen que ir encontrando su camino.

Recopilemos. En teatro, ¿qué obra de las que has participado atesoras?
"Night Mother" ("Buenas noches mamá"), en la que dirigí a la Coca Guazzini y la Pao Volpato. Era una obra maravillosa con un texto atómico, muy buena actuaciones de ellas dos, increíble.

¿Y en términos televisivos?
Julián, el asesino de "Alguien Te Mira".

ASÍ FUE EL BACKSTAGE DE LA SESIÓN DE FOTOS ÁLVARO RUDOLPHY