Tamara Acosta en el Día de la Mujer: "Me interesa recuperar lo femenino ancestral"

Acaba de terminar las grabaciones de "Veinteañero a los 40" (Canal 13), y al igual que muchas mujeres, esto implica que podrá tener un poco más de "relajo" en lo que significa la duplicidad del rol mamá-trabajadora. Su vida está marcada por 3 figuras femeninas claves: su abuela, su madre y su hija. Estas son sus reflexiones en el Día Internacional de la Mujer.

Por: Jessica Celis A.

Le encantan las mujeres y el mundo de lo femenino. Se siente muy a gusto con su energía "rica y entretenida". En su extensa carrera ha interpretado a muchas, desde sus primeros personajes en las teleseries en las que debutó, "Champaña" y "Top Secret", hasta la aguerrida "Juana María" de la película "Machuca" o la recordada "Ana" de "Los 80", "la mamá de Chile", como dice ella. Esas son mujeres que le han dejado marcas profesionales. Pero hay tres que han sido puntales imprescindibles en su historia personal: su abuela Olga (que murió cuando ella tenía 12 años); su madre, Mónica, y por supuesto su hija, Olga (3).

"Me siento muy a gusto entre mujeres. Me gustan esos espacios como de réplicas ancestrales que se dan entre nosotras. Podemos estar sólo conversando tardes enteras. Son espacios de contención súper bonitos. Lo veo en las dinámicas que se dan en mi trabajo cuando hay puras mujeres en un camarín. Unas cuentan la vida, algunas aconsejan, y otras escuchan. Uno comparte y recibe aprendizajes, y eso es súper bonito. Nos juntamos, nos acoplamos, nos hacemos cómplices, y uno encuentra esa energía femenina en todos lados, en la casa, en el trabajo", detalla.

¿Cómo se levantan en tu vida mujeres claves como tu abuela, tu mamá y tu hija?
Uff, son figuras súper potentes en mi vida. Mi abuela Olga es muy importante porque mientras mi mamá y mi papá trabajaban yo me quedaba a su cuidado durante el día. Ella vivía con nosotros, y está súper presente en mi vida.
¿Cómo podrías describirlas a cada una en pocas palabras?
Mi abuela, una mujer muy fuerte, potente, contenedora y acogedora. Mi mamá, una mujer muy dulce, potente, con ideas muy claras. Mi hija, el amor de mi vida.

MUJER Y MATERNIDAD

¿Siempre quisiste ser mamá?
No. Por mucho tiempo no me lo cuestioné ni estaba entre mis planes. Empecé a trabajar y tenía mucha demanda de tiempo. Luego me fui a vivir fuera (Madrid, España), entonces mis prioridades iban por ese lado, hasta que llegó un momento en que dije que si no lo hacía ahora, no iba a hacerlo nunca, o sería cada vez más difícil.

¿Te costó quedar embarazada?
No.

¿Cómo influyó en tu vida la llegada de Olga en lo emocional, lo profundo, y en tu vida práctica, en la cotidianeidad?
El huracán Olga (risas)… Una vez le pregunté a una amiga cómo era ser mamá. Y me dijo que era directamente proporcional lo maravilloso a lo terrible (risas). Mi experiencia, que creo que es la de varias mujeres, es que es una experiencia muy fuerte, que te desarma completamente y te vuelve a instalar en el mundo de otra manera. Y está llena de dificultades, miedos, aprensiones y emociones.

¿Sentiste un cambio radical en tu vida?
Totalmente. Un cambio radical desde el cielo a la tierra.

¿Cómo eras y es tu vida ahora?
Soy una mujer que ya no es sola, siempre estoy en función de mi hija. Eso es súper potente y tiene muchas renuncias, porque también la vida sin hijos es maravillosa, es la raja (risas)… Entonces digo "pucha, la gente que no quiere tener hijos es súper respetable". Que se entienda que la vida con hijos también es maravillosa, pero son decisiones muy personales. La maternidad es muy fuerte porque te saca de tu centro, dejas de ser tú, por momentos no sabes quién eres, aparece tu infancia. Es muy fuerte.

MUJERES, IMAGEN Y VANIDAD

¿Cómo has vivido el hecho que tu baja de peso (8 kilos) se haya convertido en una noticia, y muy comentada?
(Risas) Me da un poco de vergüenza, porque es como que hubiese sido la ex gorda y bueno, sí, estaba un poquito rellenita, ¡pero tampoco era para tanto! (risas). Ahora, creo que en febrero no hay mucha noticia tampoco (risas)… Me tomo con humor estas cosas.

Y tu alabado paso por la alfombra roja del reciente Festival de Viña del Mar, ¿cómo lo tomas?
Lo vivo como parte de mi trabajo, como un juego. Me lo tomo con mucho humor, y para mí es un juego, pero me preocupo. Hay una producción detrás, con un equipo que me ayuda. Creo que debe ser así, y sobre todo ahora que el tema está instalado.

¿Te complican o te gustan las AR y eventos sociales?
Si me invitan y puedo organizarme para ir y hacerlo bien, voy.

¿Cómo te va con el tema de la vanidad?
Soy muy vanidosa, aunque no se note (risas). Toda la gente me dice "es que tú eres más hippie", y estoy bastante lejos de serlo, porque me preocupo mucho de mí. Me gusta la ropa, verme bien, así como me gustan muchas otras cosas como la arquitectura, el cine y la arqueología.

¿Eres compradora impulsiva, necesitada, gozadora pero conciente, o ninguna de las anteriores?
Creo que de todas tengo un poco. Compro en distintas partes y compro lo que me gusta y me queda bien.

¿Conoces bien tu cuerpo, sabes lo que te queda y lo que no?
Más o menos, pero estoy aprendiendo (risas).

¿Cuál o cuáles son los cambios más radicales que provocó tu dieta? ¿Cambiaste tus hábitos alimenticios?
Dejé de comer carnes de todo tipo hace 8 o 9 meses.

¿Y has resentido su falta?
No, todo lo contrario, me siento mucho mejor.

Tu piel parece de porcelana, ¿la cuidas mucho?
Tengo buena genética, y eso influye, pero también me he preocupado de mi piel desde muy chica. Creo también que la alimentación influye mucho. Ahora, para mí todo lo que es la alimentación o las dietas son un tema más de salud que de vanidad e imagen. El mundo ha cambiado mucho, y creo que ahora la belleza no está asociada a "ponerse cosas", sino que va de la mano de la salud y lo más natural, lo menos invasivo. Yo trato de privilegiar la salud y no echarme toxinas en el cuerpo (no trasnocha, no toma ni fuma), porque hay que cuidarse para todo lo que viene…, y una vejez con enfermedades no quiero.
¿Te harías alguna cirugía para quitarte años?
Prefiero las cosas naturales porque se ven naturales, las más invasivas se notan. Ahora hay miles de cosas para hacerse tratamientos rejuvenecedores sin necesidad de "entrar a picar" (risas), y cada día hay más. Y la tendencia es esa.

MUJERES Y SEXUALIDAD

Perteneces a una generación en la que el machismo y la falta de libertades de todo tipo para las mujeres era bastante castradora y arraigada en la culpa. ¿Cómo ves a las mujeres chilenas y su sexualidad hoy?
Creo que las generaciones más jóvenes tienen una apertura más grande a probar distintas cosas, pero pienso que la educación para las mujeres en Chile ha sido siempre castradora, y lo sigue siendo. No creo que haya cambiado mucho.

¿Lo viviste así?
Absolutamente.

MUJERES Y TRABAJO

Tienes una trayectoria laboral súper exitosa. ¿Cómo ves la relación mujeres-trabajo en el Chile actual?
Hemos conquistado muchos ámbitos, pero también ha sido con un sacrificio súper grande, porque somos presas de una doble exigencia. Hay que ser mucho más eficientes en la pega que los hombres para conquistar esos puestos, y también hay que ser súper eficientes en la casa porque también allí se nos exige estar y rendir y decidir y llevar el hogar. Somos mujeres súper demandas. Es maravilloso ver mujeres en puestos muy importantes, pero estamos con un déficit súper grande para que eso sea generalizado y sin una merma, porque se nos paga menos, porque no hay espacio para la maternidad. Se nos exige mucho…

¿Cómo fue tu experiencia cuando tuviste a tu hija? En ese tiempo aún no existía el post natal de 6 meses…
Tuve la suerte de venir a trabajar con ella a los 4 meses y medio. Y doy las gracias porque pude hacerlo, ya que muchas mujeres no y deben dejar a la guagua en la sala cuna o quitarle la teta.

Incluso muchas deben dejar de trabajar para cuidar al hijo.
Exactamente. Es súper difícil.

SÚPER MUJERES

¿Qué mujeres admiras y por qué?
Quizás va a parecer frase de campaña política (risas), pero es verdad: admiro mucho a las mamás que trabajan. A la mamá trabajadora de todos los estratos sociales, porque los esfuerzos que tienen que hacer son gigantes. Levantarse a las 6 am para llevar a los hijos al colegio; irse a la pega; estar en la pega preocupada a qué hora van a salir para ir a buscarlos; preocuparse de los materiales que tienen que llevar mañana o que esté enfermo. Me he encontrado con miles de mujeres así. Me acuerdo de una vez que me encontré con una mujer que trabajaba como cajera en una farmacia y me contaba que tenía a su hijo con fiebre en la casa. Se me rompió el corazón. Pensé "¡qué doloroso no poder partir corriendo a estar con tu hijo!". También admiro a las mujeres que cuidan a los niños de esas mujeres que están trabajando, como las 2 que me ayudan con la Olga y trabajan en mi casa: la Tati y la Vivi. Les agradezco profundamente lo que hacen porque sin ellas no podría salir a trabajar. Estando sin los hijos sientes un dolor constante por no saber cómo están… "¿Estarán bien, se habrán caído, habrá comido…?".

¿Tienes ese dinámica de pensamientos?
Sí. Pero uno se va acostumbrando de a poco y sabe que no puede estar todo el día pensando en eso. Y a los que tenemos la suerte de trabajar en lo que amamos, eso nos facilita un poco el día a día, aunque igual salimos corriendo de la pega para ir a estar con nuestros hijos.

¿Eres muy aprensiva como mamá?
Sí. Pero mi pareja más (risas).

MUJERES Y CARRERA

¿Cuáles de tus personajes se te vienen a la cabeza si te pregunto por tus favoritos, y qué es lo que más valoras de ellos?
En primer lugar la Sra. Ana López ("Los 80") que es una mamá muy chilena, la "mamá de Chile", y que está inspirada en mi mamá, saqué algunas cosas de ella. Creo que es un personaje magistralmente escrito para la interpretación. También tuve la suerte de hacer con la compañía de Teatro La María una versión de "Casa de Muñecas". Allí interpreté a "Nora Helmer". Ella se va de la casa, se rebela y deja a su marido. En la versión que hicimos, "Nora" es la mujer exigida, agobiada por todo: por la sociedad, el marido y los hijos, y ante eso se rebela.

Tu carrera ha sido siempre en alza, se te ha llamado "consagrada", "exitosa". ¿Te consideras una mujer exitosa?
Ya trabajar en lo que me gusta, en lo que estudié, y poder de vivir eso, es un éxito rotundo. Todo lo demás son regalos de no sé quién (risas). Soy una mujer afortunada.

¿Por qué te ha ido tan bien?
Creo que el respeto, la disciplina, la intuición y la empatía ayudan mucho.

MUJERES CHILENAS
¿Qué te gustaría que pasara en Chile para que las mujeres avancemos, estemos mejor?
Todo lo que nos rodea es masculino, desde el lenguaje hasta el poder, entonces creo que lo que debería pasar es volver a lo femenino, desde lo profundo. Deberíamos volver a lo ancestral, a los grupos de mujeres que se acompañan y cuidan. Ojalá uno pudiera criar a los hijos con muchas más mujeres para acompañarse y repartirse la pega. Deberíamos volver allí. No me interesa conquistar lugares masculinos, me interesa recuperar lo femenino ancestral que hemos perdido, pero creo que es muy peligroso, y en esta obsesión por conquistar lugares de poder, conviene más tenernos "ahí".

Una vez dijiste que no te consideras ni machista ni feminista. ¿Corroboras eso?
No creo en el feminismo que trata de conquistar lugares de poder masculinos porque no me interesa el poder masculino, porque es el poder que tiene el mundo como lo tiene.

"Todo lo que nos rodea es masculino, desde el lenguaje hasta el poder, entonces creo que lo que debería pasar es volver a lo femenino, desde lo profundo. Deberíamos volver a lo ancestral, a los grupos de mujeres que se acompañan y cuidan"