Desintoxíquense de Internet y celulares con estos consejos

Los teléfonos inteligentes hacen más fácil que nunca estar conectado con el frenesí del día a día, pero en detrimento de nuestro bienestar. Es por eso que una desintoxicación digital es la única forma de desconectarse y descansar correctamente.

Antiguamente,  irse de vacaciones significaba desconectarse de la locura del mundo del trabajo, pero ahora, gracias a la capacidad del teléfono inteligente para recibir correo electrónico y publicar nuestra vida en Facebook, Instagram y Twitter, los turistas, ya sea que estén en una playa de arena blanca o al lado de una montaña, no están en realidad completamente libres del ajetreo cotidiano.

El problema: nuestra cultura del miedo de perdernos de algo (FOMO, por sus siglas en inglés), implica que nunca escapemos del estrés de nuestra vida cotidiana. "Muchas personas sufren por la necesidad de estar hiperconectados durante el año y las vacaciones. Existe una demanda real de la gente por obtener una oportunidad de desconectarse del flujo continuo de información que reciben en sus teléfonos, tablets y computadores, y escapar de las presiones del trabajo", explica Gauthier Peyrouzet, fundador de Digital Detox Holidays. Y agrega: "Ellos quieren volver a descubrir el placer de desconectarse de todo".

Earl K. Miller, profesor de Neurociencia en el MIT, añade: "El problema es que nuestros cerebros están mal equipados para hacer frente a tanta información. Somos muy focalizados y malos para las multitareas, pero queremos hacerlo, porque nuestros cerebros encuentran la información gratificante".

Es difícil negar que el ser capaz de ponerse en contacto con la gente y compartir información en todo momento tiene sus lados positivos, pero tendemos a darle prioridad a costa de nuestra salud. "El propietario de un teléfono inteligente recoge su teléfono más de mil 500 veces por semana. La relación con el mundo se hace a través de un objeto, que es tranquilizador, pero también crea una burbuja, lo que impide ver lo que está ahí fuera. Es bastante obvio con los jóvenes que están en una habitación donde no conocen a nadie, porque se esconden detrás de su teléfono para sentirse más tranquilos", explica Peyrouzet.

Con la accesibilidad a los teléfonos inteligentes, nos vemos respondiendo a emails laborales a las 23:00 horas e incluso durante las vacaciones, cuando realmente deberíamos estar desconectados del trabajo y de la tecnología en general. "La consecuencia es que no hay un verdadero descanso", dice Miller. "Si esas actividades son algo que te gustan, no veo el problema, pero el estar siempre disponible crea la expectativa de que estás siempre en el trabajo. Estar bien conectado significa que la gente espera más de nosotros. Eso es mucha presión".

Para romper el incesante ciclo de trabajo, varios hoteles y centros de vacaciones han creado planes de desintoxicación digitales. En Francia, el Vichy Spa Hotel Les Célestins ofrece un programa anti-estrés "para prevenir el agotamiento y re-educar a la gente sobre el uso de las herramientas digitales". A partir de 350 dólares por día aproximadamente, fue desarrollado en respuesta a la creciente necesidad de "escapar de las demandas y tentaciones digitales que consumen mucho tiempo y que son una fuente de estrés, problemas con el sueño y ansiedad". Durante la cura, las herramientas digitales (smartphones, tablets…) se colocan en una caja fuerte, mientras que la TV se sustituye por música relajante. Incluso si deciden no poner su teléfono en una caja fuerte, recuerden apagarlo y apagar(se).