Espectáculos

La vida secreta de Vivian Maier

De cómo una niñera ocultó su pasión por la fotografía toda su vida y llevó el autorretrato a otro nivel.

Intentaré ser breve:

En el 2007 el coleccionista John Maloof encontró un tesoro, porque no hay otra palabra para describirlo, perteneciente a una mujer americana de ascendencia judía que dedicó la mayor parte de su vida a ser niñera.

Dicho tesoro contenía aparte de objetos personales y correspondencia, más de 30 mil negativos. Una vez que Maloof se decidió a investigar seriamente sobre ella, encontró finalmente cerca de 100 mil negativos en total y 700 rollos sin revelar.

Permitiéndome abusar del término, el revelado de las películas lo condujo a una verdadera revelación: la afición secreta de Vivian Maier; a quien el destino, por llamarle de algún modo, no le permitió conocerla porque murió días antes de iniciar su búsqueda.

Finalmente, de ella se supo más en forma en 2013 (sí, el año de las selfies) cuando su descubridor, Maloof, realizó el documental Finding Vivian Maier, del cual les adjunto el tráiler que les ampliará la perspectiva.

En su colección pueden distinguirse propiamente dos categorías: las fotografías en las calles en Nueva York y Chicago, y las de sus enigmáticos autorretratos frente a espejos, a lo que ya coloquialmente llaman selfies; acerca de estos últimos me di un día a la tarea de rastrearlos y Google me arrojó más de 40 distintos.

Ahora, el tema de esta aficionada y excepcional fotógrafa me trae reflexiones inquietas porque precisamente esa vida oculta y prolífica es la que me interesa, la de las pasiones que no se hacen públicas, de una época en la que se puede poseer un talento y trabajar como niñera más de 40 años sin reproche alguno.

En los actuales tiempos de internet, redes sociales y el desarrollo profesional al alcance del conocimiento público, contemplar esa vida, la de Vivian, resulta un acto insólito.

Siempre fracasaré en describir el tipo de emociones como las que tengo ahora. Vivian se ha vuelto personalmente un modelo de vida inalcanzable mientras subo estas líneas a una plataforma web.

La presión actual por ser alguien, el éxito y la satisfacción personal no da cabida a una vida simple, ni me permite cómodamente ser una mesera y entregarme a mis aficiones en lo secreto. Es más, ni yo me lo permito.

Sigamos, por ahora, apreciando a Maier y a sus bellas fotografías.

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