Clímax según la edad: mira cuál es tu pareja perfecta en el sexo

Mientras nosotras alcanzamos la plenitud sexual cercanas a la cuarta década, ellos viven su apogeo en la segunda; así se entiende por qué aumentan las parejas en las que ellos, son menores.

 

 

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Tenía 32 años cuando conocí a mi actual marido, 13 años menor que yo. La edad de él era un motivo de conflicto para mí, pese a lo que no desistí de la relación. Diez años después nos casamos, con 42 y 29 años. Para las personas comunes era una locura, para mí un matrimonio perfecto, donde nos entendemos, complementamos… Llevamos casi 33 años juntos", revela Elena Solís.

¿Por qué los prefieren menores? "Por el sexo no más, porque eso es lo único que te importa. Al principio no te proyectas más allá, tienes todo. Cuando son más chicos son más irresponsables y te llevan a hacer otras cosas, son más entretenidos. En el tema sexual, casi siempre ellos son más ágiles, más entretenidos", cuenta Pebly Marín, de 42 años. El padre de su hijo de 2 años, tiene 8 años menos que ella. ¿De dónde viene su atracción por menores? "Primero que nada el físico de un hombre joven versus el de un hombre viejo con guata; segundo la agilidad, la frecuencia y energía que muestran. La verdad es que yo noto diferencia en la frecuencia, porque tengo niños. Es distinto, es lo que le pasa a los hombres cuando son más jóvenes, estás más llena de preocupaciones entonces te cuesta más desconectarte y conectarte en lo otro. Soy de la idea de salir. Diría que es fundamentalmente un tema sexual".

Aunque las elecciones humanas históricamente han sido claras –el hombre debe ser mayor que la mujer a la hora de formar pareja– la situación ha ido cambiando con los años, y hoy la evidencia muestra que no todo es tan rígido; por lo menos no cuando las mujeres superan los treinta y tantos. ¿Los motivos?

El ginecólogo Pedro Escudero explica que la mujer entre los 30 y los 40 años es una etapa que debería ser muy plena, y reflejarse también en su sexualidad. "A esa edad la mujer empieza a marcar la autonomía de todas las obligaciones, trabas y limitaciones que la sociedad le impone en su etapa de niñez, juventud y aprendizaje. Comienza a tener independencia económica, intelectual y afectiva. Y al ser dueña de su camino y de sus propios pasos, sin sufrir aún necesariamente el desgaste de la vida y, por tanto, sin tener aún los ´achaques´ que suelen caracterizar a las edades más avanzadas", indica el ginecólogo en un artículo publicado en www.solomujer.cl

Y, bueno, hay estudios que son claros, como el sondeo publicado por la revista A-A-R-P, que analiza las relaciones y la vida sexual de las mujeres maduras. En este se retrata que las solteras o divorciadas buscan como el ideal para formar una pareja un hombre menor que ellas. Datos de la encuesta revelaron que un tercio de las mujeres estadounidenses entre los 40 y los 69 años (un 34%), salía con hombres más jóvenes. Según esta publicación, las mujeres maduras aman su libertad y no consideran el matrimonio como un objetivo.

Surge entonces la primera conclusión: el macho proveedor dejó de ser el anhelo de las mujeres que pasan los treinta y tantos. Hoy son autónomas y lo que quieren es libertad; en ese sentido, un hombre menor se ajusta mucho más a sus pretensiones. No hablamos de cuerpos perfectos ni mucho menos, sólo que el matrimonio dejó de ser tema.

Pero hay otros aspectos a considerar. Ezequiel López Peralta (www.sexoterapiaonline.com), sexólogo argentino, argumenta que las plenitudes sexuales de hombres y mujeres no llegan en el mismo momento. Vale decir, los 40 son para ellas el peak de su vida sexual. "Eso dice mi experiencia profesional, y también algunos estudios importantes. A los 40 la mujer desarrolla una capacidad sexual que es producto de su madurez, su experiencia de vida y su inteligencia emocional. Se quita de encima determinados prejuicios, tabúes, creencias y condicionamientos que antes se constituían en barreras para una sexualidad plena. La mujer de 40 es más activa, pide a su pareja lo que desea, se comunica más claramente acerca de sus necesidades eróticas y tiene una mejor relación con su propio cuerpo", detalla.

 

¿Qué pasa con ellos?
Teniendo claro el panorama femenino, necesitamos cruzar dicha información con la realidad masculina; viene entonces la natural pregunta, ¿a qué edad los hombres están en su climax sexual? "Teóricamente los 20 años en el varón son los de su sexualidad más plena, pero eso desde un paradigma cuantitativo de la sexualidad. En esa etapa las erecciones son automáticas, rígidas, perdurables, probablemente tengan orgasmos múltiples o una recuperación rápida entre un acto sexual y otro".

En ambos casos nos encontramos con lo que podríamos llamar "plenitud orgásmica", lo cual no es necesariamente sinónimo de plenitud sexual. La mujer a los 40 está en su mejor etapa con respecto a sus orgasmos, sobre todo por sentirse más libre, con derecho a pedir lo que le da placer, con las habilidades de comunicación necesarias y con la capacidad para elegir una pareja sexual adecuada. Los varones, en cambio, alcanzan este estado de plenitud orgásmica por un factor específicamente biológico: a los 20 años está en una etapa en la cual sus hormonas y su organismo en general se encuentran en estado óptimo de funcionamiento.

 

¿Condenados?
Cuando el panorama comienza a verse negro, sobre todo para quienes tienen una pareja estable mayor, surgen otras voces alentadoras que nos muestran que plenitud sexual y orgásmica no son sinónimo. "Cuando nos apartamos de este concepto mecánico del sexo, y pensamos que el erotismo va de la mano del crecimiento personal, considero que también para los varones la década de los 30 y los 40 es mucho más interesante, sexualmente hablando. Ellos se permiten ser más selectivos, disfrutar con menos 'urgencias orgásmicas', no dejarse dominar por la ansiedad por el rendimiento sexual, y disfrutar de matices eróticos que antes no conocían. De acuerdo a lo que señalaba antes, si dejamos de lado la 'tiranía del orgasmo', nos damos cuenta de que el apogeo sexual crece de modo paralelo con la madurez personal y afectiva. Sobre los 35 o 40 años encontramos un equilibrio interesante entre maduración sicológica-sexual y estado físico, tanto en varones como en mujeres. Es una franja para disfrutar del sexo a pleno, con un cuerpo que responde (si nos cuidamos y no tuvimos enfermedades o accidentes importantes) y una experiencia que nos permite ampliar los horizontes del placer", concluye López Peralta.