Se besaron y acariciaron.... y a él algo le pasó. Ese incómodo momento que arruina todo

Se besaron, se acariciaron, se tocaron largo rato demasiado hasta que.... Mira cómo evitar que la situación siga empeorando

 

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Imagen: Getty

Había esperado meses para encontrarse con él en ese cuarto de hotel en pleno centro. Esa pieza que olía a encierro y ahogo, a humedad y a lejanía. Se vieron ansiosos, con el nervio apretado en la guata. Se habían esperado tanto…

Ella había perfumado su cuerpo con olor a mandarina, soñando que le encantaría, tal como decía su revista de cabecera. La depilación era perfecta y hasta estrenaba la lencería más exótica de su armario.

Se besaron, se acariciaron, se tocaron largo rato… demasiado…hasta que ¡se le bajó!

Laura entró en pánico. ¿Qué hice?, ¿no le gusto?, ¿le habré provocado dolor?, ¡quizás lo toqué muy fuerte!, ¡quizás no me quiere! Quería gritar y salir llorando de la habitación. Intento una, dos veces y nada… no lograba que Rodrigo volviera a tener la erección que en algún minuto habitó en su cuerpo cuando ambos recién se besaban.

Él, avergonzado, trataba de animarla. Ella, choqueada, pensó que la relación había llegado a su fin. Todo porque a él había perdido su erección.

¿Cómo evitar que la situación siga empeorando? Primero, tomándoselo con humor (pero no a la chacota). Toma su pene con fuerza, con firmeza y acarícialo con más intensidad, para así estimular nuevamente las terminaciones nerviosas. ¿No pasa nada? No entres en desesperación. Hazle sexo oral, con gusto, con calma y succiona con ritmo y ganas. Te aseguro que le gustará. Y aunque no vuelva a tenerlo rígido, al menos tendrás la certeza que lo estará pasando bien.

No le digas frases como "no te preocupes, a todos les pasa", porque en vez de tranquilizarlo lo avergonzarás más. Lo importante más que el coito en sí, es aprender a disfrutar en todos los escenarios que puedan ocurrir en un encuentro sexual. No tengan prisa, recórranse el cuerpo con los labios, con la lengua, con sensualidad y caricias. Tócale sus testículos y presiona de vez en cuando su zona del perineo. Bésalo, hazle sentir que lo deseas y que lo quieres… Que la erección pase a segundo plano y así pierda la presión por lograrla. Disfruten el momento y sácale el jugo al petting, al juego de las caricias sin la penetración como fin último. Ya habrá otra oportunidad.