Daniela Kirberg: “Uno puede ser mamá de la forma que quiera”

Madre de tres hijos, y casada con Julián Elfenbein desde el 2002, la periodista hace dos meses comenzó el programa Mamá al Cien, de UCV TV, y ya se perfila como la revelación televisiva del año.

Enfundada en un vaporoso vestido negro bordado con flores brillantes, comienza la sesión fotográfica. Daniela Kirberg (39) está acostumbrada a los estudios, a lidiar con el maquillaje y distintas prendas. Formó parte de la segunda generación de Elite Model, es periodista de profesión, estudió makeup & hair styling, y ahora dirige Estudio Foto Mandala.

“Desde chica me gustaba la moda, pero uno va mejorando con el tiempo, afina el ojo y conoce más las tendencias. Cuando estaba en Elite Model, se hacían muy pocos desfiles y nos tocaba trabajar con marcas como Oscar de la Renta o desfilar con Noami Campbell… Era otra época. Fue la época dorada de las modelos en Chile”, recuerda.

Describe su estilo como rockero: ama el jeans, el cuero y el negro, aunque los fines de semana se viste lo más simple posible.

Es la esposa de Julián Elfenbein, animador de Pasapalabra, pero ahora, al menos ante el ojo público, brilla con luz propia. Hace dos meses anima, junto a Sebastián “Lindorfo” Jiménez, el programa Mamá al Cien de UCV TV, espacio que se transmite de lunes a viernes a las 17 horas. En poco tiempo, se convirtió en un rostro femenino revelación. “Me da mucho pudor. No me lo esperaba, y lo agradezco con mucha humildad. Estoy feliz y me sirve para seguir trabajando”, responde frente a las críticas positivas que ha recibido en redes sociales y medios de comunicación.

El programa parece hecho para ella. No sólo le gustan los temas relacionados con moda y belleza, sino que se siente cómoda en las aguas de la maternidad. Cómo no, si Benjamín (12), Sarah (10) y Rafaela (5) conforman su clan.

¿Siempre te gustó la televisión?

¡Nunca! En los talleres de la universidad te hacen escoger entre radio, prensa escrita o televisión, y nunca escogía televisión. No me gustaba. Todos los años de estudio trabajé como modelo de Elite, y sentía que ya tenía una exposición, entonces al salir de la universidad, quería hacer radio o prensa escrita. Después me di cuenta que me gustaba el mundo empresarial, el marketing, la producción de moda, la organización de eventos. Me llamaron a muchos castings televisivos en esa época, pero nunca iba, aunque estaba con Julián ya.

Daniela Kirgerg

¿En qué momento llega esta oportunidad?

Todo llega cuando tiene que llegar. En un par de meses cumplo cuarenta años. Fui al casting del programa como mamá emprendedora, porque trabajo en el estudio de fotos, el maquillaje, las redes sociales y hago notas para revistas también.

¿Qué pasó cuando te dijeron que serías la animadora?

No me lo cuestioné, fui al casting no más. Es que me sentí muy segura hablando del tema, porque tengo niños de todas las edades y los temas me pasan a mí, a mis amigos o mi hermana.

¿Qué te dijo Julián?

Me preguntó: “¡Por qué ahora! ¿Qué pasó?”. “No sé”, le respondí. Me encantó el proyecto y lo quería hacer no más.

¿Te dio algún consejo?

Cuando me vio aprendiéndome de memoria los textos, me retó. Me dijo que no podía aprenderme nada de memoria, porque podía irme a negro. Es un súper buen consejo, porque de memoria no sirve nada. Debes estar empapada del tema.

¿Qué te pasa con la exposición?

Tengo una vida muy tranquila: casa, deporte, niños. No he visto un gran cambio en mi vida. Antes del programa, mucha gente me preguntaba sobre distintos temas en redes sociales, sobre temáticas femeninas, y me di cuenta que las mujeres están criando muy solas. Imagínate que me preguntan a mí, que no me conocen; entonces pensé que esta era la posibilidad de aclarar dudas. Por otro lado, tampoco existía un programa que tratara este tipo de temas.

¿Por qué crees que las mujeres estamos criando solas?

Es que las mujeres no tienen red de apoyo, en ese sentido se sienten muy solas. No pueden salir, no tienen tiempo libre para tomarse un café con una amiga. Puede parecer súper banal, pero es súper importante.

¿Influyen las clases sociales?

Se da de forma transversal, pero más en los estratos bajos y altos. En la clase media se da menos, porque las familias siguen más aclanadas. La abuela sigue viviendo con los niños, y ahí existe más apoyo. En las clases más altas y en las más bajas se ve más soledad.

¿Contribuye también que nos preocupamos más de entretener a los niños?

Las mamás estamos sobreexigidas por el deber ser. Ser mamás perfectas, estudiar con los niños, que se saquen buenas notas, que sean los mejores, armar panoramas. Esta sobre información provoca que nos sintamos más exigidas. Una mamá que se le corta la leche a los tres meses se frustra, porque escucha constantemente que se debiera amamantar mínimo seis meses.

¿Hace cuánto tiempo dejaste la etiqueta de mamá perfecta?

Me acuerdo perfecto cuando mi hijo estaba en tercero básico. Mi hijo está en un colegio bilingüe, donde todos los temas son en inglés y yo no estuve en uno bilingüe, entonces no estoy en el mismo nivel de inglés. Cuando le empezaron a pasar ciencias en inglés, tuve que empezar a estudiar yo para explicarle. Un día llegó a la casa, y le pregunté “¿cómo nos fue?”. Ahí dije “¡no!”. Ya fui al colegio, a la universidad, y no voy a estar estresada por esto, además. Ahí entendí que lo puedo ayudar, dar las herramientas, pero finalmente la responsabilidad no es mía.

Toda la razón.

Finalmente, les doy herramientas para la vida. La mamá no les resuelve la vida, los ayuda. Si alguno se le queda un trabajo en la casa, no se los voy a ir a dejar al colegio. Él tendrá que explicarle al profesor. Si los ayudas, creas niños inseguros y que no están preparados para tomar decisiones.

Daniela Kirgerg

“Aprendí a vivir el momento”

Daniela siempre quiso convertirse en madre, más allá de realizarse profesionalmente. El momento llegó a los 28 años, y ahora, con tres niños, siente que la “tarea” está hecha.

¿Es distinto ser mamá a los 28 que a los 35?

Es un gran cambio. Con mis dos primeros hijos, Benjamín y Sarah, estaba el postnatal de tres meses. Trabajaba en una empresa, tenía un cargo de responsabilidad (gerente de marketing de Everlast), entonces a los tres meses estaba de vuelta en el trabajo, y me tocaba viajar el día que llegaba a Nueva York. Estaba todo el camino sacándome leche, botándola, dejé leche congelada. Me exigí mucho y me perdí muchas etapas. Ahora el postnatal de seis meses es un súper beneficio para las mujeres. Cuando quise tener mi tercera hija, no quise tenerla empleada. Por primera vez, quería darme el lujo de darle leche un año, quería vivir lo que no viví con los primeros. A diferencia de muchas mujeres, tuve la suerte de darle leche un año, si pasaba una mala noche, no importaba. Se cría de otra manera.

¿Ves una diferencia en la personalidad de los niños?

Ciento por ciento. El Benjita lloró todo el primer año, cuando lo iba a dejar al colegio. No quería que me fuera, porque la mamá iba y volvía. En cambio, la Rafaela, que estaba todo el día colgada de la pechuga con libre demanda, la fui a dejar al colegio y me dijo “chao, mamá. Ándate tranquila”. Nunca me llamó ni necesitó. Entre más apego, son niños más seguros. Es importante estar con ellos en tiempo y en calidad.

¡Inventamos que la calidad es importante!

Para los niños, las figuras más importantes en su vida son las que pasan con ellos más tiempo y por eso muchas veces las nanas, las tías, las abuelas o las profesoras se vuelven tan trascendentes.

¿Qué te dicen tus hijos cuando te ven en la tele?

No les hace mucho ruido porque han visto al papá, y él tiene mucha exposición, así que lo mío pasa más piola.

¿Qué sientes cuando ves el éxito de Pasapalabra?

Me encanta, sobre todo cuando se sabe que una profesora de Lota implementó un juego tipo Pasapalabra para enseñarle a los niños. Ahí te das cuenta que el programa es transversal en contenido. La gente ya está aburrida de los programas de farándula, y quiere ver programas familiares entretenidos.

¿Cómo se toman el éxito después de que Julián estuvo fuera de pantalla?

Daniela Kirgerg

Julián siempre ha sido exitoso, no es que ahora esté más o menos exitoso…

Pero ahora pasó más de un año fuera de pantalla.

Todo pasa por algo. Como hablamos hace un rato, el tiempo que se pasa con los niños es importante, y los niños no tenían tiempo. Tenían calidad, pero no tiempo. Estos dos años, que él pudiera llevarlos al colegio, ir a reuniones, fue un regalo maravilloso. Pasamos por ese momento, pero miramos para atrás y sentimos que fue rico.

¿Conociste a Julián en la universidad?

En el colegio. Es seis años mayor que yo, pero era amigo de mi hermana. Cuando entré a la univesidad, él iba saliendo y lo veía en los pasillos de la universidad Diego Portales. En segundo año, nos encontramos en el departamento de unos amigos, y ahí hubo onda. Siempre estuvo en el mismo círculo, nos conocemos hace muchos años, antes de que llegara a la televisión.

Qué suerte encontrar una pareja ideal.

Somos muy parecidos. Somos muy regalones, familiares, pero súper libres. He sido muy independiente toda la vida, por esto que te contaba de trabajar desde chica. Si yo tuviera una pareja absorbente o celosa, no hubiese funcionado.

Estuviste en un puesto de poder, como gerente de una marca. ¿Cuánto le cuesta a una mujer llegar a esa posición?

Tuve mucha suerte. Entré el 2003 al departamento de marketing de Everlast. Todo lo hice como modelo, me sirvió muchísimo. El segundo día tenía que hacer un showroom, y ya sabía cómo se manejaba todo. Recuerdo que llamé a la Tonka y otras modelos, y conocía a mucha gente. Todo lo que no contaba en la universidad fue una súper herramienta para desenvolverme. Además, la empresa tenía muchas mujeres, entonces nunca sentí discriminación ni nada. Todo lo contrario.

Empezaste a trabajar chica. ¿Recomiendas hacerlo?

A los dieciocho años empecé a trabajar, y lo recomiendo de todas maneras. Uno aprende el valor de trabajo, de la responsabilidad, de la plata. Pese a que estaba en la universidad, tenía que ser responsable, tenía que llegar perfecta física y mentalmente. Te hace conciente del trabajo, nacen más habilidades y, por otro lado, tienes más poder adquisitivo. Imagínate que invitaba a Julián de viaje en esa época.

¿Quieres llegar más lejos en la televisión? ¿Matinales, quizás?

No, para nada. Aprendí a vivir el momento, a disfrutar el aquí y el ahora. Me proyecto en que el programa sea visto por más mujeres, que mantengamos la calidad de los invitados. Me proyecto en mejorar. Estoy súper contenta, súper realizada, súper feliz. No sé si me visto o me veo mejor que nunca, pero creo que la década de los cuarenta es una súper buena etapa para las mujeres.

Daniela Kirgerg

Creditos ropa:

FOTO 1: Aros, Marinoddo.

FOTO 2: Camisa y jeans, Guess.

Collar y aros, Marinoddo.

FOTO 3: Camisa, Agustina Saquer en Sagrado by me. Aros, Marinoddo.

FOTO 4: Aros y pulsera, Marinoddo.