Vivi Rodrigues habla de sus dos mamás y cómo sus hijas cambiaron su vida

Es una abanderada de la vida sana y el deporte, lo que trasmite a sus hijas de forma natural. En este especial la invitamos a ahondar en su vida con dos mamás, los retos que le trajo la maternidad y su reflexión sobre la importancia de sentirse sexy en cualquier etapa.

“Siempre quise ser mamá, pero cuando llega el momento uno lo intuye. Me empecé a fijar demasiado en los niños, coincidió que ya estaba con mi pareja y que habíamos hablado sobre el tema. Dejé de tomar pastillas anticonceptivas, pensé que me iba demorar porque llevaba muchos años tomándolas, pero quedé embarazada en dos meses”, recuerda con su gran sonrisa Vivi Rodrigues (36), bailarina y comunicadora brasilera.

Su marido quería que su primer hijo fuera hombre para jugar y hacer deportes más fuertes; ella, íntimamente, quería que fuera niña. Ahora disfruta su vida con su marido, el brasileño Carlos Mariano, y Kali (5) y Malie (2), dos niñas preciosas y con la misma energía positiva de su madre. Las invitamos a realizar la portada de esta edición y nos sorprendimos con estas pequeñas ansiosas por fotografiarse. La mayor quería probarse toda la ropa, y posaba con el más mínimo estímulo.

Tienen doble nacionalidad y las mejores características de ambos países, aunque se sienten chilenas, especialmente Kali, quien no deja de sonreír a la cámara como toda una profesional. ¡No podría ser de otra forma con estos padres!

¿Por qué ropa deportiva? Vivi es un ejemplo de vida sana, una abanderada de la alimentación saludable y además un rostro que vemos en diversas actividades deportivas. Esta vez Everlast la invitó como embajadora de su nuevo proyecto Dance Forever, que invita a bailar y a la vida equilibrada.

Tus hijas están mentalizadas con el deporte gracias a ustedes, supongo…

Con las niñas dejamos que todo sea natural, no las forzamos. A veces los fines de semana hacemos ejercicio en una plaza, y ellas terminan haciendo ejercicio mientras juegan. Son muy chiquititas todavía. Kali está en ballet, Malie aún no, pero queremos inscribir a las dos en natación. Queremos que vayan descubriendo y que puedan elegir lo que quieren hacer en el futuro.

¿Qué tan importante es la vestimenta para realizar deporte?

Es una combinación de cosas. Influye la tela, que sea cómoda, que no quede con mal olor por transpiración, que no te apriete o incomode. También es importante que sea bonita, que te mires al espejo mientras estás bailando o entrenando y te sientas bien. Por eso acepté la propuesta de Everlast. Lo estético aporta. La moda llegó a los gimnasios, hay todo un estilo, y es muy entretenido porque refleja identidad también.

Estás ligada al deporte y a la alimentación sana. Incluso vi en tu Instagram un reto de 21 días para bajar de peso. ¿De qué de trata?

Sí, partí haciendo el reto el año pasado. Perdí como 4 kilos y me asombré, así es que compartí el proceso en Instagram. Impactante la cantidad de gente que me escribió porque quería perder peso, hablo de más de 7 mil personas. Agregué ejercicio también. Yo estaba con 4 kilos extras que no podía perder después de mi segundo embarazo y llevaba entrenando con Malie chiquitita en casa, cuando podía, unos 30 minutos no más. En el desafío me puse las pilas y tuve entrenamiento todos los días, a veces antes de que despertaran. En la alimentación eliminé totalmente azúcar, frituras y carbohidratos. Era una dieta de pérdida de peso, no de alimentación sana, y lo hice con un nutricionista.

¿Compartiste tu dieta?

No, porque las dietas son diferentes para todos. Después de perder esos kilos sentí que tenía ayudar a la gente que quería bajar de peso. En el desafío de 21 días entrego tips con pequeños cambios para tener nuevos hábitos. Hacemos un grupo de WhatsApp y estoy atenta a dudas que surjan en el grupo.

¿La alergia alimentaria de Kali está superada?

En el periodo que diagnosticamos la alergia alimentaria de Kali este tema no era tan conocido. Ahora está mucho más hablado, y los doctores están más preparados. Imagínate que la tuve hospitalizada 3 veces, y le hacían exámenes de epilepsia, problemas metabólicos… Los doctores no sabían nada.

Un momento terrible, te imaginabas lo peor.

Como era mamá primeriza, los doctores me trataban como mamá primeriza… Me decían casi que los vómitos eran normales. Yo intuía que algo pasaba, me cambiaba de doctor a cada rato. Después de varios problemas llegamos a una doctora que confirmó que Kali tenía intolerancia a demasiados alimentos. Ahora está sana, desde los tres años. Malie tuvo una leve intolerancia, pero nada grave. Hay muchas teorías, como que los niños siempre tuvieron alergia alimentaria, pero dejaban que vomitaran hasta que el organismo se acostumbraba, y también se cree que los alimentos de ahora están demasiado manipulados y los niños no toleran esas sustancias.

¿Provocó que te preocuparas más por tu propia comida? 

Sí, me cambió mucho. Ahora aconsejo a las madres que me escriben si su hijo tiene el mismo problema. Nosotros comemos muy mal. Empecé a tomar muchos cursos de comida vegana, escuché de alimentos que no conocía, como el mijo, cereales que uno no usa para cocinar y son súper nutritivos. En el fondo enriquecí muchísimo mi forma de cocinar, mis conocimientos y también la consciencia. Cuando voy al supermercado no dejo de leer las etiquetas.

¿Notaste cambios en tu cuerpo?

Casi no como carne, sólo pescado. Estoy en proceso de hacerme vegetariana, pero no me siento lista todavía con respecto a conocimientos. Debo decir que no era saludable para comer, porque siempre fui muy flaca, y no tenía esa preocupación. Mi marido es muy sano, y cuando él llegó a mi vida hace 11 años enriqueció mi consciencia. Por supuesto intentamos ser cautelosos con las niñas, pero es difícil por la vida social.

Difícil privarlas.

Claro, van a un cumpleaños y quieren comer todo. Durante el periodo de la alergia Kali se acostumbró, sabía que no podía comer de todo y nosotros llevábamos lo que ella tenía que comer. Actualmente es genial verla disfrutar igual que sus compañeros, y uno empieza a ceder en que pruebe la galleta, que tome su helado. Si le preguntas si quiere un helado o una manzana, prefiere el helado. Es un trabajo educarla sobre qué es saludable y qué no. Igual podrá comer de todo, pero medido.

EMPODERADÍSIMA

No solo difundes información sobre vida sana, sino también la aceptación de nosotras mismas. ¿Te costó aceptarte en algún minuto?

Me pasó que era muy permisiva, pero cambié cuando fui mamá. Más que influenciable, ponía mucha atención en lo que opinaban los demás, desde qué ropa me iba a poner hasta la elección de un trabajo o un viaje familiar. Eso me frenaba demasiado, me insegurizaba mucho. Ahora mis decisiones las afectarían a ellas, así es que con mi segunda hija yo ya estaba empoderada (ríe). Definitivamente, la maternidad me empoderó.

¡Excelente!

En mi red social una niña me escribió que tenía que aceptar los comentarios malos, ¡pero no tengo porqué aceptarlos! No quiero que todos me amen, pero, si no les gusta lo que hago, que pasen de largo. No tiene porqué pasar alguien y decirme que me veo mal, no le he preguntado si me veo mal. Si me siento bien como me veo, qué le importa. A veces respondo cuando es necesario, bloqueo y chao. También me gusta hacer reflexionar a la gente sobre lo que dice, porque hay mucha crítica innecesaria. No por ser una persona “pública” tengo que aceptarlas. Yo entrego sólo cosas buenas, entonces acepto sólo cosas buenas. Una niña me dijo que el empoderamiento me hizo mal, pero no… Me hizo muy bien.

¿El empoderamiento te lleva a aceptarte más?

Totalmente. El otro día hice una charla sobre autoestima para una marca. El tema de aceptarse se relaciona con entender que todos tenemos defectos, pero no quedarte con algo que no te hace bien. Si te miras al espejo y te sientes contenta con lo que ves, perfecto. Si no te gusta algo que puedes cambiar, no te conviene decir que estás súper bien si no te hace bien. Es importante hacer algo al respecto.

¿En Brasil tienen más autoestima?

Puede ser, porque la sociedad no es muy castigadora. Pero el juicio, en mayor o menor medida, existe en todas partes.

¿Se puede ser sexy y feminista?

Estoy trayendo una marca de baile de Estados Unidos llamada Vixen Workout. El lanzamiento será en junio en Chile, y fue creada por Janet Jones, una bailarina y coreógrafa de varios artistas en Estados Unidos. Cuando ella fue madre sentía que quería seguir siendo parte del mundo del espectáculo como bailarina y coreógrafa, pero la maternidad se castiga un poco. Ella creó un estilo de baile sólo para mujeres, donde se trabaja la autoestima, la sensualidad y seguridad femenina, para mujeres. La sensualidad y lo sexy está muy asociado a la conquista de hombres. Te casaste y ya no eres sexy. De alguna forma tiene sentido porque estás con tu familia, pero qué pasa con la mujer, con cómo se siente. La sensualidad es una característica femenina y está presente en todas. La idea es comprender cómo mantener esa sensualidad viva, sin que se interprete de otra forma.

¿Te sentiste como “un pedazo de carne” bailando axé?

Frases como “ver a la mujer como un pedazo de carne”, tiene que ver con la sociedad. Es bueno que la mujer tenga los mismos derechos del hombre, que pueda escoger cómo quiere vestirse. Si me visto como me gusta, no es una invitación a que me toques. No se hace para provocar al otro. Como era más chica, no lo sentí. Por otra parte, trabajo como bailarina profesional desde los 15 años, me desarrollé en un medio donde todo ese juicio no existe, sino que hay una mayor libertad artística de expresarse, de vestirse.

¿Y tu familia opinaba?

Mi mamá sí, era súper conservadora, yo bailaba axé con un short chico y para ella era lo peor tener que lavarlos más encima. Cuando bailaba axé nunca creía que mis movimientos se veían eróticos o sensuales. A mis 36 años sí me preocupo de no provocar ciertas cosas que no quiero.

¿Te preocupa el futuro de tus hijas?

Soy una mamá muy moderna, pero a la antigua. Cuando tenía trece años era súper agrandada, pero ahora veo a una niña de esa edad y es una niñita. A mis hijas las voy a proteger lo que más pueda. Por otro lado siento que hay que ir adecuándose al momento, a la realidad, al lenguaje. Es importante que tengan la confianza de contarme todo, les pregunto todo del colegio, qué les pasó, si le gusta tal persona.

¿Las cuidas en las redes sociales?

Me he cuestionado el tema de la exposición por la opinión de los demás, pero me mantengo en mi postura. Espero no equivocarme al exponerlas en las redes. La realidad de hoy es que todo funciona así, en las redes digitales. He encajado de forma natural en el tema de maternidad, y me llaman para hablar de ese tema o de la alergia alimentaria. Lo tomo de forma positiva porque es algo bonito, se inspiran cosas buenas. Cuando se habla de pedofilia, uno se asusta. Por otro lado se sabe que hay pedófilos en los jardines, en las familias. Uno tiene que estar atento, protegerlas, pero tampoco ponerlas en una burbuja. Siempre se les pregunta si quieren o no hacer algo. La mayor quiere ser Youtuber (“de maquillaje”, agrega Kali mientras la peinan). 

¿Pasaste por la fase de querer ser una mamá perfecta?

Sí, hasta que me di cuenta que es imposible. Quería ser buena madre, entonces me metí a estudiar todo. Cometí el grave error de buscar todo lo que necesita el niño cuando nace…, después te das cuenta que no necesitabas el 80% de las cosas. Es que ni juguetes requieren al principio porque se entretienen al ver una cuchara plástica o una tapa de botella. Uno aprende de a poco, no hay una receta.

Tu mamá biológica murió, y te crió la esposa de tu padre. ¿Te sientes afortunada de tener dos mamás?

Sí, me siento muy afortunada. Desde siempre supe que tenía una mamá en el cielo, y me enseñaron a querer a mi mamá de la tierra, la que me crió. Siempre me dijeron que era afortunada porque tenía a ambas mamás.

¿Sientes la presencia de tu mamá biológica?

Fui muy bien cuidada por ambas, y sentí la presencia de mi mamá cuidándome desde el cielo, a un nivel muy fuerte. Es difícil de explicar. Me he visto en situaciones complicadas, le pido a mi mamá que me salve, he sentido su presencia, y todo se soluciona. Desde cosas chiquititas hasta situaciones complejas. No me cabe duda de que me ha estado cuidando todo este tiempo. Mi madre de la Tierra también siempre está presente cuidando, protegiéndome, guiándome, así es que me siento afortunada de recibir este amor y cuidado doble.

FOTO 1:

vivi: parka native, legging long band hunk,

peto hunk, zapatillas the box. everlast.

kali: tutú, polera y balerinas, h&m.

malie: vestido, h&m; zapatillas, bubblegummers.

FOTO 2:

vivi: gorro dots, abrigo varsovia urban, peto primary, trouser coventry urban, zapatillas rock my heart. everlast.

kali y malie: calzas h&m;

blusas y zapatillas,

bubblegummers.

FOTO 3:

vivi: visera go, polera moscu urban, jogger hamilton urban, zapatillas revolution. everlast.

kali y malie: polerón y calzas, h&m; zapatillas bubblegummers.

FOTO 6:

kali y malie: polerón y calzas, h&m.

malie: zapatillas bubblegummers.

kali: balerinas h&M.