Sita sings the blues: una lección feminista del Ramayana

La más grande historia de un rompimiento jamás contada.

Pareciera que las palabras Ramayana y feminismo pudieran ser mutuamente excluyentes, y que, en definitiva no deberían estar en la misma oración. Pero lo son si hablamos de la pelícuala Sita Sings the Blues. Esta es una película donde vemos como protagonista a Sita, la esposa de Rama, en vez de a su marido como se hace tradicionalmente.

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(cc) Nina Paley

El Ramayana es una historia épica hindú sobre la vida de Rama, el hombre ideal. Rama es desterrado por su padre durante 14 años a un bosque, y es acompañado por su esposa Sita. Y aunque tienen una vida feliz, el rey malvado de Lanka captura a Sita y la lleva a vivir en su palacio. Piensa tomarla por esposa, pero ella nunca cede ante él y espera a Rama. Rama, con ayuda del mono Januman, rescata a Sita. Sin embargo, la destierra porque ya ha vivido en casa de otro hombre. Y a pesar de que ella prueba su pureza en más de una ocasión, él nunca deja que regrese con él.

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(cc) Nina Paley

La película hace un análisis más profundo de los personajes y de los motivos que tienen para actuar como actúan. Además de que al mismo tiempo se realiza una relación directa con la vida de la directora: Nina Paley, a quien su esposo deja para irse a trabajar a la India.

Aunque el destierro de Sita suena muy dramático, la autora le dio algunos geniales toques de comedia que hacen que todo sea mucho más divertido, además de que la música viene directo de los años veintes (interpretada por Annette Hanshaw, famosa Jazzista de esa época) y describe las emociones por las que pasa Sita. Por cierto, todo realizado con toques de animación bastante inesperados.

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(cc) Nina Paley

Ya les conté un poco de la historia, pero la verdad es que les recomiendo mucho ver esta película, porque el mensaje feminista viene justo al final. Además, por su licencia Creative Commons, la pueden ver directo del internet. Es más, aquí se las dejamos para que la disfruten.

Si ya la vieron, se dan cuenta. Una chica puede ser tan buena y abnegada con su chico el tiempo que quiera, pero eso no quiere decir que por eso te va a querer. Como Sita, al final, hay que poner un límite. Aquí es donde cambia la visión un poco, en vez de suicidarse con un corazón roto, se libera:

Si no soy pura, y no he hecho todo para demostrarlo, que mi madre la Tierra me trague entera.