Miranda Priestly, el molde ideal para la mujer que desea liderar en el campo laboral

El personaje de Miranda Priestly ha servido para redefinir cuales son las prioridades de una mujer, y es que no todas quieren las mismas cosas, pero si realizarlas con la mayor dedicación posible.

En la memoria de todos los espectadores quedó grabado el personaje de Miranda Priestly, interpretado magistralmente por la veterana Meryl Streep en la exitosa 'El Diablo viste a la Moda' lanzada en el 2006.

En la película, dirigida por David Frankel, Streep interpreta a una astuta, inteligente y arrogante directora de una conocida revista de modas. Desde un inicio, el personaje expide arrogancia y prepotencia, en su manera de expresarse y en el trato que da a sus subordinados, exigiéndole el cumplimiento de tareas inverosímiles en poco tiempo. Pero, tras esa imagen, hay una mujer, un ser humano, con virtudes y defectos, que ha logrado escalar a nivel laboral, en un ambiente difícil, donde la imagen al parecer es lo más importante.

En el cine, muchas veces, los personajes femeninos son vistos desde una perspectiva emocional o sentimental que, pocas veces se explora la importancia que tiene en una mujer, el éxito en el trabajo, en la prosecución de sus sueños y es aquí donde radica el éxito del personaje.

Miranda Priestly es una mujer que vive para su carrera, pero que no olvida a su familia, solo, que no está dispuesta a realizar un sacrificio tan grande que la obligue a dejar a un lado sus anhelos personales, esos que son inherentes a cada persona y que le dan sentido al esfuerzo que se realiza diariamente.

Miranda, no es la antagonista de la cinta 'El Diablo viste a la Moda', es una mujer que crea sus propias reglas, es decidida y utiliza la pasión por su trabajo para impulsarse ella misma en un arduo camino, motivando, quizá no de la mejor manera, a sus empleados, que a pesar de las quejas conocen la importancia que tiene trabajar para una mujer que conoce el significado del éxito.

De modo que, este personaje es una contribución al rol que desempeña la mujer en el ámbito laboral, es un reflejo de como a veces malinterpretamos la conducta de una persona que se desvive por su trabajo y que desea realizarlo con la mayor eficacia posible. El personaje de Miranda Priestly ha servido para redefinir cuales son las prioridades de una mujer, y es que no todas quieren las mismas cosas, pero si realizarlas con la mayor dedicación posible.