Mi casa es mi nueva oficina

Ventajas y herramientas para un “home-office” completo.

Trabajar desde casa jamás había sido una opción para mí hasta ahora que, por diferentes circunstancias de la vida decidí que estar en una oficina me traía más problemas que beneficios. En un artículo de Merca 2.0 me enteré que la idea no es tan descabellada después de todo, ya que el 24% de las empresas del mundo han apostado por un nuevo método laboral que excluye al trabajador de comportarse como una máquina productiva: el home-office o trabajo a distancia.

Al principio me imaginaba que el hecho de trabajar bajo un horario estricto y en ambientes competitivos tenía su mérito. Pero ya que he estado en el otro lado de la moneda, acepto que hacerlo desde tu propia casa trae grandes beneficios.

Ventajas

  • Desarrollas tu autonomía y el sentido de responsabilidad depende cien por ciento de ti misma.
  • La flexibilidad de horarios.
  • Es un motivador para mantener en orden tu espacio personal, ya que es en donde pasarás más tiempo ahora.
  • El poder decidir cómo, cuándo y dónde te convierte en una persona más independiente y capaz de tomar sus propias decisiones.
  • Puedes hacer varias actividades a la vez, y al mismo tiempo generar más dinero.
  • Te olvidas de los conflictos entre colaboradores y ambientes hostiles.
  • Creas tus propios ratos de esparcimiento e inspiración.
  • Haces las cosas porque quieres y no porque debes hacerlas para quedar bien con alguien.

Claro, como todo también tiene sus desventajas, pero hay momentos en la vida que ameritan intentarlo, como cuando ya eres independiente, no tienes hijos y eres soltera.

Ya sea con un proyecto personal, compartido o colaborando con un tercero, trabajar a distancia me ha permitido conservar mi libertad profesional que, de alguna manera afecta bien o mal otro tipo de libertades.

No dejo de reconocer la importancia de enfrentarse a las exigencias del mundo por ser el mejor, pero los ambientes de oficina cada vez se hacen más difíciles y menos apremiantes. Ojalá todos tuviéramos la oportunidad de crear nuestro propio espacio de trabajo; se generarían ideas impresionantes y proyectos súper exitosos por el solo hecho de no haber sido impuestos por alguien más.

Si estás decidida a iniciarte en esto del home-office, estas son algunas cosas de las que no debes prescindir:

  1. Un escritorio y una silla cómodos y en un lugar con suficiente luz y ventilación.
  2. Una agenda personal y horarios muy bien definidos para tu tiempo de trabajo.
  3. Horarios específicos de descanso, comida, ejercicio y relajación.
  4. Internet y Wifi.
  5. Computadora, smartphone o cualquier dispositivo con el que se pueda trabajar y hacer llamadas.

Independientemente del lugar en donde estemos, lo que marca la diferencia es cómo estemos. Yo descubrí que trabajar en mi hogar, a mi ritmo y de manera responsable pero autónoma, seguirá trayendo grandes beneficios a mi vida.

¿Tú lo has hecho? Cuéntame tu experiencia J