Mi novio estuvo en el hospital y un te amo cambió de significado

El hecho que me hizo volver a decir Te Amo pero con la boca llena de amor y felicidad.

Recibí una llamada en punto de las 7 de la mañana, era él, jamás me llama tan temprano, su voz estaba muy agitada: “me siento mal, ven por favor”

Me dirigía hacia mi trabajo, pero después de escuchar su voz simplemente me di la vuelta y tomé un taxi a su casa, realmente quería volar porque no sabía que tenía. Para colmo se me ocurrió decirle al taxi  que tomara una calle por donde nunca hay tráfico, pésima decisión, en lunes a las 7:35 de la mañana era un completo caos. Los minutos parecían horas, nuevamente mi teléfono suena, con voz entrecortada él dice “¿te falta mucho?”, sólo me faltaban unas cuadras, cuando finalmente llegué, abrí la puerta y estaba el ahí, tirado en el sillón, con un dolor en la baja espalda que lo tenía retorciéndose como un gusano de tierra siendo víctima de un pisotón.

Por mi mente pasaron miles de cosas, pero la más importante llevarlo a un hospital, rápidamente le puse un pantalón y una playera, hasta yo misma que mido 1.50 estaba sorprendida de cómo había podido vestir a un hombre que casi alcanza el 1.90 de estatura. Las cosas pasaron muy rápido, lo detuve en mis hombros y salimos a la calle. Tomamos el primer taxi que pasó frente a su casa y el único hospital que vino a mi mente fue el de la Santa Coleta, un pequeño sanatorio dirigido por monjitas, los prejuicios me valieron, yo sólo necesitaba que alguien curara su dolor.

Les podría contar paso a paso cómo le inyectaron analgésicos, cómo gritaba del dolor y derramaba lágrimas a pesar de que intentaba aguantarse y cómo pasé una noche en vela al lado de él porque estuvo internado en el hospital, pero esto no es lo importante.

Finalmente el dolor pasó, fue una ligera complicación en un riñón, pero nada grave que no pudiera ser arreglado con un par de estudios y medicamentos. Al respecto tengo una reflexión que va más allá de esto, he pasado junto a este hombre más de cuatro años de mi vida, obviamente durante este tiempo el amor ha ido creciendo más y más, sin embargo, seguimos siendo novios, ya sabes, visitas de un par de horas, saludas juntos y presentaciones con las respectivas familias, etc, etc.

Le había dicho Te Amo a este hombre, y lo decía de corazón, no sé si esta relación tenga o no caducidad, pero la verdad es que desde que lo vi tirado en esa cama pidiendo ayuda mi mundo se derrumbo y supe por primera vez qué es amar a alguien. Dejar todo para ayudarlo y desear tener superpoderes para hacerlo sentir bien. Esta es la primera vez que lo veo así, él es un hombre fuerte sumamente deportivo y para mí fue shockeante verlo internado en un hospital, sin embargo este tipo de situaciones son las que nos cimbran y hacen poner los pies en la tierra para saber que todos somos frágiles sin importar nuestra edad o nuestro físico, es por esto que a partir de este momento le he vuelto a decir Te Amo,  pero ahora con un trasfondo, sabiendo que estamos juntos en las buenas y en las malas. Pero sobre todo con esas ganas de decirle, vamos a disfrutarnos hoy sin limitaciones porque él mañana es impredecible y la salud no la tenemos comprada.