Basta de ser Liu

Liu y otros personajes femeninos que han dejado la psicología de las mujeres ligeramente dañada

Esta semana estuve preparando una audición para un musical. Cuando no puedo decidir qué cantar, me remonto a mis orígenes y escucho otras vez las piezas de Les Miserables, más específicamente, On my own que es cantada por Eponine.

Si no conocen la pieza, aquí la pueden escuchar:

Yo creo que cuando cumplí 16 esta canción en realidad dañó mucho mi psyche sobre lo que es el amor no correspondido en realidad. Mientras que ahora lo veo como algo impráctico, hubo una época (adolescente,no me juzguen), donde parecía una cierta fase del amor muy admirable, la del sacrificio.

Si no conocen la historia, Eponine está enamorada de Marius, quien a su vez está enamorado de Cosette (y ella de él). A pesar de eso, Eponine ayuda a Marius con los favores que le pide, algunos un tanto peligrosos, y es por esto que la chica muere. Arriesgando su vida por él, y al final, feliz de morir en sus brazos. ¿Me siguen?

No es el único personaje así, podemos ir más remotamente a Puccini, quien en su última ópera, Turandot, hay un personaje muy parecido a Eponine: Liu. Ella se enamora del príncipe Calaf, quien está enamorado de la temible princesa Turandot. La historia es un poco complicada y combina elementos mágicos, exóticos e incluso de tortura.

El punto es que ya al final, Liu se sacrifica con tal de no traicionar a Calaf. Ella misma se da muerte para no rebelar el nombre del príncipe. Aquí pueden ver la última preciosa pieza de Liu en esta ópera:

A lo que quiero llegar es que por lo general, estos papeles femeninos son muy apreciados por el público. Si, son sumamente nobles, pero no aplican a la vida real. El problema es que nos dejan un poco marcadas, ¿No señoritas?

Digo, conozco que el amor es todo menos pragmático, pero eso no nos hace víctimas, ni más heroicas por tomarlo al estilo de estos personajes. Son buenos elementos en sus respectivas historias, por lo general se llevan la función, pero no aplican a la vida real.

Hace varios años que decidí tomar una postura pragmática sobre el amor no correspondido. Y sobre la canción, parece que tendré que elegir otra, porque después de tantos años ni ella ni el personaje me quedan.