Me enamoré de su mejor amigo

Cuando tu relación debe terminar por otro amor.

Menos mal que esto nunca me ha pasado, pero es una historia muy cercana a mí. Esta historia habla de cuando una se enamora del mejor amigo de la pareja o del hermano, primo o alguien cercano al pololo o novio. Si bien una se programa para que eso no ocurra, al menos con las parejas de las hermanas o mejores amigas, bloquear los sentimientos a veces cuesta mucho trabajo.

La chica de la que hablaré, se enamoró del mejor amigo de toda la vida de su novio. Sin darse cuenta el sentimiento comenzó a aflorar de un momento a otro. Pero ella no fue la única culpable, porque hay que decir que el tipo no era tan buen amigo.

Todo comenzó con un mensaje de texto de ella al mejor amigo de su pareja. Le preguntaba qué le podía regalar para el cumpleaños a su pareja y el amigo amablemente se ofreció a acompañarla.

Después de esa salida todo cambió. Cada vez que se veían en la casa del novio de ella o en algún encuentro social, no era posible que disimularan lo mucho que se gustaban. De hecho hasta yo fui testigo de eso y me atreví a conversarlo con mi amiga.

Me dijo que sin querer se había enamorado y que no sabía cómo evitarlo ni qué hacer para contarle a su novio sin herirlo. Además ella ya lo habían conversado con el mejor amigo de su pareja y se había declarado su amor. Ella le prometió terminar su relación y desaparecer para no arruinar la amistad de ambos. Sin embargo, si bien cumplió su promesa de quedarse soltera, no pudo desaparecer y comenzaron una relación a escondidas. Pero al poco tiempo fueron descubiertos y ya se imaginarán el desastre que se armó. Ahí todo se terminó.

Finalmente ella fue odiada por la mayoría del círculo de amigos, y el mejor amigo, actualmente sigue siendo casi hermano del ex pololo de la chica de las que les hablo.

De hecho yo sigo viendo al grupo y no falta que con muchos tragos de más se pongan a hablar de la mujer que un momento los separó. Incluso hasta bromean con detalles de la intimidad y que por lo mismo hoy se declaren ser más amigos que antes, situación que en el caso de nosotras sería casi imposible perdonar.