“¿Irías conmigo a un motel?”

Cuando te das el ánimo de hacer una propuesta apasionada.

Para qué hacernos las tímidas. Las mujeres tanto como los hombres, nos gusta y disfrutamos del sexo.  Lo bueno es que tenemos la suerte de poder disimularlo mejor. También somos de las que decimos “quiero acostarme contigo ahora mismo” o de las que buscamos a cada minuto una instancia para tener un rato desenfrenado con tu pareja o el mino que te atrae.

Debo confesar que un par de veces me he escapado de mi rutina para decirle a mi pareja o amigo con ventaja “quiero acostarme contigo ahora, ¿vamos?” y si bien me ha costado mucho trabajo darme la personalidad para hacerlo o decirle de frentón “vamos a un motel”, han sido mis mejores encuentros y me agradezco por atreverme. Claro, él también me lo agradeció.

Creo que hace algunos años, había un mito con eso de mostrarse como una mujer jugada o que diga directamente que quiere irse a la cama con un hombre. A muchas desde pequeñas nos enseñaron a que tenemos que ser señoritas, aparentar ser una dama y nunca hablar de sexo delante de los hombres. Pero para mí hacer eso, es seguir fomentando los tabúes y seguir haciéndose las lesas a la hora de decir “a nosotras también nos encanta irnos a la cama y ojalá tener mucho placer”.

En un principio me costó decirme al tipo con el que salía que quería llevarlo a un motel, por lo que la tecnología me lo hizo mucho más simple. Bastó con un mensaje de texto y listo. Le puse “tengo ganas de pasarla más que bien contigo, pero ahora ya, ¿irías conmigo a un motel?, tengo todo listo”. Por supuesto que la respuesta fue inmediata y obviamente que fue un sí. De hecho si tienes muchas dudas antes de mandar ese mensaje, ten en claro que es muy difícil que un tipo se niegue y si lo hace, búscate a otro, porque ese es un tonto y aburrido.

Nos juntamos a unas cuadras del motel que había elegido, entramos lo pasamos de lo mejor y luego cada uno siguió en su rutina. Ese encuentro sirvió para que durante la tarde nos habláramos toda la tarde por mensajes de texto subidos de tono y desde ese momento nuestras relaciones sexuales mejoraron en un 100 por ciento.

Y tú, ¿lo has invitado a un motel?