Lenguaje de pareja

Lejos lo más rico de estar en pareja es la complicidad que uno pude llegar a tener con el otro. Un grado de confianza que no puedes llegar a tener con nadie más en el mundo.

Lejos lo más rico de estar en pareja es la complicidad que uno pude llegar a tener con el otro. Un grado de confianza que no puedes llegar a tener con nadie más en el mundo. Si bien con las amigas también se logra, muchas veces no es lo mismo. No hablo de que una relación sea mejor que la otra, solo que es diferente.

En mi caso he tenido parejas bastante buenas, hombres muy amorosos y por lo demás, muy únicos que han hecho  que cada relación fuera distinta, logrando crear un lenguaje especial. Ese lenguaje que permitía hablar con solo mirarnos o reírnos de cosas que solo ambos entendíamos.

Por ejemplo con uno de ellos siempre estuvo presente el tema de ver juntos películas de terror. Siempre había una distinta para cada ocasión lo que luego nos permitió crear un lenguaje de pareja muy especial. Nuestras bromas iban relacionadas a cada film e incluso nuestras cartas tenía directa relación con ese gusto.

Con otro tipo nos fascinaba cocinar. Como que nos fuimos conquistando por el estómago. De hecho gran parte de nuestra relación se basaba en competir por quién hacía la mejor receta y poco a poco, nos convertimos en los chefs de cada junta de amigos.

Una de mis relaciones se basó en los mensajes cortos. Todo el tiempo cada uno sorprendía al otro con pequeños mensajes escritos a mano que dejábamos bajo la almohada o en el bolsillo de alguna prenda e incluso escondidos en lugares inesperados. Una vez, me dejó uno dentro de mi cosmetiquero que decía “eres hermosa aunque no ocupes nada de esto”, gran tipo.

Creo que el que más recuerdo es a mi pareja músico. Con él todo giraba en torno a una canción. De hecho nuestra relación siempre estuvo marcada por el disco Room From Square de John Mayer y hasta el día de hoy, escucharlo, es recordar nuestro lenguaje de pareja. Nuestras mejores citas era ir a conciertos y los ratos en los que no teníamos nada que hacer, él tomara su guitarra y yo cantaba.

Y tú ¿Qué lenguaje tienes con tu pareja?