La revolución musical y política de Camila Cabello

Casi nadie, menos ella, se acuerda que formó parte del grupo Fifth Harmony. Con sus 21 años a cuesta, este año llegó al top de los charters, ha ganado decenas de premios, marca pauta de estilo en las alfombras rojas, y acaba de triunfar en sus presentaciones de Lollapalooza Argentina y Chile. Imparable.

Es la dueña del último top one musical; “Havana” tiene más de medio millón de views en Youtube y suena por todos lados, más todavía semanas previas a su presentación en el Festival Lollapalooza de Argentina y Chile. Es que Camila Cabello no para. Hace pocos días estrenó un documental sobre su vida íntima, “Made in Miami”, el que fue dirigido por Tabitha Denholm. “Soy una persona muy celosa de mi privacidad”, aseguró en una entrevista. “Pero quise compartir nuestra historia como inmigrantes y poner el foco sobre la inmigración”. El documental narra los problemas que atravesó su familia para llegar a Estados Unidos, y las razones que la llevaron a abandonar el grupo Fifth Harmony.

Camila, al contrario de otras celebs que rápidamente olvidan sus orígenes latinos, el que sólo se refleja en sus nombres, siempre ha celebrado sus raíces. Recordemos que en el #HispanicHeritageMonth de septiembre del 2016, la joven –y pequeña, mide 1.57 cms– cantante y compositora escribió un ensayo para el sitio Popsugar sobre qué significa para ella ser inmigrante en Estados Unidos. Tenía sólo 19 años en ese momento, pero sus palabras impresionaron y dejaron entrever su potente corazón. Escribió, por ejemplo, que recuerda haberse subido a un camión con su mamá, la cubana Sinuhé Estrabao, para llegar a Estados Unidos; recuerda el fuerte abrazo que le dio su abuela en Cuba cuando se despidió de ella, y recuerda ver a su papá, el mexicano Alejandro Cabello, hacerse del tamaño de una hormiga mientras el camión se alejaba cuando cruzaron la frontera. Contó que llevaba una mochila con un diario de Winnie The Pooh; que su mamá luchaba por hablar inglés; que después de aceptarlas en la oficina de inmigración tomaron un bus a Miami; que su mamá no conseguía trabajo porque su título de Arquitecta no servía en Estados Unidos, hasta que conoció a una cubana cuyo hijo era arquitecto. “Los inmigrantes tienen una cosa en común: el hambre. (…) El hambre de hacer lo imposible porque no tienes otra opción, porque has ido demasiado lejos y porque sabes lo que es luchar y no vas a tomar una oportunidad por sentado (…) Estoy orgullosa de ser cubana-mexicana. Este país fue construido de inmigrantes. Gente que fue tan valiente como para empezar de nuevo. (…) Así que la próxima vez que alguien intente decirte que quiere poner un ‘muro’ en la frontera, recuerda que detrás de esa pared está la lucha, la determinación, y el hambre”, escribió.

Valiente para dar a conocer sus opiniones políticas aún a su corta edad, Karla Camila Cabello Estrabao, su nombre completo, le dijo a Lena Dunham en una entrevista antes de la asunción de Trump, que “voy a plantarme por los inmigrantes, por los hispánicos y sus derechos”. Y ha mantenido su promesa.

Este año lanzó su primer disco de solista, y ha declarado que ahora su verdadera alegría, después de cinco años de giras y grabaciones con Fifht Harmony, es la libertad. En la revista Bilboard la describen como seductora, pero pura de corazón; fuerte, pero vulnerable; dueña de sí misma, pero no egoísta.

Tanto ama hacer música que busca ideas en todo lo que hace; lee poesía (el libro Milk and Honey, de la joven feminista Rupi Kaur, la hizo llorar), novelas (como El amor en los tiempos del cólera, de García Márquez), ve películas (sus favoritas son Diario de una pasión, Titanic, Romeo + Julieta y Señales de amor) y toca la guitarra.

También rostro

El año pasado fue el primer trabajo conjunto de Camila Cabello con Skechers, y se repite el plato. Ahora luce como feliz rostro de la nueva colección Skecher Street, la cual ya se encuentra disponible en todas las tiendas de Chile. ¿Su característica? Modelos atrevidos y urbanos, sin perder la comodidad. La campaña cuenta con un comercial en inglés y uno en español, haciendo un reconocimiento a sus raíces cubanas y mexicanas. A partir de esto, Camila señaló que “es muy importante hacer un homenaje a mis raíces. Mi cultura es una parte importante de quién yo soy”.

Si seguimos repasando su carrera, la semana pasada publicó “Never Be The Same”, su nuevo video que también forma parte de su álbum debut, “Camila”, donde se ve muy sensual, en videos caseros y otras locaciones, luciendo vestidos de alta costura.

El ícono

En la reciente edición 60 de los Grammy, Camila Cabello alzó su voz para defender a los dreamers, pidió que no sean olvidados, porque ella comparte la historia de miles de indocumentados que llegaron a Estados Unidos de niños, traídos por sus padres, y que hoy corren riesgo de deportación bajo el gobierno de Donald Trump.

“Soy una orgullosa cubano-mexicana, nacida al este de La Habana, y estoy parada frente a ustedes en el escenario del Grammy en Nueva York. Solo sé que al igual que los sueños, estos chicos no pueden ser olvidados; vale la pena luchar por ellos”, expresó. “Al igual que los dreamers, mis padres me trajeron a este país sin nada en el bolsillo, sólo esperanza. Me mostraron lo que significa trabajar el doble y nunca darse por vencida, y honestamente, nada de mi camino ha sido distinto del de ellos”.

Desde la llegada de Trump a la presidencia los dreamers se han convertido en uno de los principales temas de discusión de la política estadounidense. Recordemos que en septiembre pasado el presidente de Estados Unidos anunció el fin del programa DACA, que permitía a unos 690.000 dreamers trabajar y estudiar. Pero la semana pasada, la estrategia de la Casa Blanca cambió y los dreamers se convirtieron en moneda de cambio para Trump: el presidente dijo que concedería la ciudadanía a casi dos millones de inmigrantes ilegales –la gran mayoría latinoamericanos– a cambio de que el Congreso (concretamente con los votos demócratas) autorizase el gasto de 25.000 millones de dólares para construir el muro en la frontera con México. Trump mencionó entonces que la naturalización de los dreamers se produciría en “unos 10 o 12 años”.

Después de hablar, Cabello presentó a la banda U2, que tocó en una tarima instalada en medio del río Hudson, con la Estatua de la Libertad de fondo, símbolo de la inmigración en Estados Unidos. “Benditos sean los países de mierda que nos dieron el sueño americano”, comentó Bono en contestación al polémico comentario que hizo Trump sobre inmigrantes de El Salvador y Haití.

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