Estos son los bloopers de la elección de la Reina de Quito

Los bloopers son parte de todo evento público o privado y en la elección de la Reina de Quito no faltaron. Te contamos algunos

En la elección de la Reina de Quito 2017-2018 se observaron algunos detalles no predecibles. El principal fue cuando Ana Carolina Carvajal, la nueva Reina de Quito, al ser coronada mostró su fuerte emoción al dejar caer la corona.

En ese instante, Sarah Garcés, la reina saliente volvió a colocar nuevamente la corona y Ana Carolina pudo mantenerla puesta, aunque con incomodidad como sucedía en anteriores elecciones con las reinas.

Pese a que Paulina Tamayo se lució y encendió al público que se dio cita en el Teatro Sucre, en el centro de Quito, mientras coreaba las tradicionales canciones quiteñas, invitó al público a secundarla en la voz. Lo que no tomó en cuenta es que cuando puso el micrófono con dirección al aforo la canción seguía entonándose con su voz y todos se dieron cuenta del playback del tema.

Las emociones se vivieron más en los exteriores del Teatro que en sus instalaciones. Las barras retumbaban mientras tocaba la Banda municipal y se vivía una algarabía total. En la platea y palcos se hicieron sentir casi al final, cuando se empezaron a dar los resultados finales. Algunos de los asistentes se escapaban para tomarse los canelazos que se estaban distribuyendo en la Plaza para calentarse tras la lluvia que acompañaba el día, desde horas de la tarde.

canelazo

 

 

Una guerra de sonidos también se hizo presente porque la Banda Municipal "competía"  con otros invitados de una marca auspiciante que utilizaba tambores y un danzante. Los dos "bandos" estaban frente con frente.

 

En una de las preguntas a una de las candidatas se le cuestionó sobre el acoso sexual en los medios de transporte pero su respuesta se enfocó en otras perspectiva.

Pero todo fue emoción, más aún en el escenario, que tras conocer a la nueva Reina todos los periodistas se "lanzaron" a la tarima con el fin de conseguir la exclusiva de la primera declaración de Ana Carolina. Las caídas y pisotones por este reto se hicieron presentes.