El secreto detrás de los ojos de la princesa Diana y el rostro que pocos le vieron

La belleza de la princesa Diana era innegable y aún después de su muerte, su estilo y su misteriosa mirada siguen siendo objeto de fascinación

Sus ojos inmensos y húmedos, perfectamente delineados en negro sobre su pálido rostro, dotaban su mirada de una apariencia triste pero a la vez transmitían discreción, ternura y a la vez una inexplicable fuerza. El efecto que ella quería lograr.

This was always one of my favorite photos of her–in Australia, 1983. #diana

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La mirada de maquillaje de la princesa Diana siempre acentuaba sus llamativos rasgos y le daba un resplandor juvenil. La princesa solía usar además un rubor coral suave sobre sus pómulos así como un labial rosado que resaltaban sus finos labios.

Pero Diana amaba un elemento especial: su delineador azul que coincidía perfectamente con sus ojos. Sin embargo, mientras más tiempo pasaba en el ojo público, Lady Di tuvo que dejarlo para optar por tonos más neutros por órdenes de la reina.

De acuerdo con una entrevista para Yahoo! Beauty, la maquilladora Mary Greenwell fue lo mejor que pudo hacer la princesa ya que logró que todos se sintieran atraídos hacia sus ojos azules.

#PrincessDiana. 🌹💕🌹💕

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"A ella le encantaba el maquillaje y le encantaba experimentar, no era cuestión de pasar de sombras verdes a sombras azules, sino sólo de experimentar maneras de sacarle provecho a sus ojos todo el tiempo", explicó Greenwell.

A pesar de que amaba jugar con su maquillaje, la princesa comprendía perfectamente las limitaciones de su posición y lo que podía y no podía usar en ciertas ocasiones. Ante la Familia Real, el comportamiento de Diana era bastante atrevido e inapropiado y consideraban que no era correcto para una princesa cambiar su aspecto cada cinco segundos.

La verdadera princesa Diana

A su vez, Diana también disfrutaba estar sin maquillaje puesto pero sólo podía hacerlo cuando nadie la veía o si estaba de vacaciones o a punto de ir a dormir, algo que resultaba sumamente incómodo pero alentador.

Eran aquellos momentos en los que estaba más a gusto, len la que era ella misma. De hecho, una de las fotos más emblématicas de Diana pero poco conocida es una de 1993 en la que está con sus hijos en el parque, con ropa relajada, sin una gota de maquillaje y riendo descaradamente como cualquier otra madre en un día con sus niños.

Fue hasta cuatro meses de anunciarse su separación de Charles que por fin se le vio desafiante ante la vida, relajada y "normal". Ella posiblemente nunca se había visto más bella, o con más brillo y esperanzada; estaba en su apogeo, pero por desgracia, esta Diana duró poco tiempo ya que en 1997 ocurrió aquel trágico accidente que la dejó sin vida.