5 cosas que puedes hacer en la hacienda La Esperanza

Este verano sobran las razones para conectarse con la naturaleza en Manatí.

¿Qué tal un viaje al pasado de una de las haciendas azucareras más importantes de Puerto Rico en el siglo 19? La hacienda La Esperanza es parte de un recinto histórico rehabilitado, donde se conserva el único trapiche de vapor de su clase existente en el mundo completamente restaurado para que puedas verlo funcionar.

 

Esta hacienda azucarera es también la sede de la reserva natural más grande de la región noroeste de Puerto Rico, desde la cual se coordinan programas de voluntarios con participación comunitaria.

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1. Descubrir la historia y naturaleza de hacienda

Aventúrate a conocer sus estructuras cuidadosamente rehabilitadas en medio del inmenso valle costero del Río Grande de Manatí. Además, podrás concoer cómo su historia está vinculada a la naturaleza de este importante río.

 

En el recorrido, caminarás por el recinto histórico de hacienda para conocer la historia de sus estructuras y tomarás un vehículo que te paseará por distintas áreas de la reserva para observar los componentes del paisaje, la vegetación y la vida silvestre del lugar.

2. ¡Pon tus manos al servicio de la tierra!

Podrías ayudar en el huerto casero de la hacienda sembrando, desyerbando, recogiendo hojarasca para compostar o moviendo la composta, preparando la tierra para recibir nuevas semillas o plántulas y limpiando los bancos de siembra. ¡< es mucho lo que podrías hacer en el huerto!

3. Cuenta aves

Los colaboradores de la hacienda cuentan e identifican cada ave que ven o escuchan antes de volver a casa para subir sus observaciones a la base de datos de eBird. Tus listas se unirán a las de otros observadores de aves, ayudando así a expandir el conocimiento científico sobre los hábitos y la ecología de las poblaciones de aves en Puerto Rico.

 

4. Siembra árboles nativos

Visita una de nuestras áreas naturales junto a un especialista, y ayuda en la siembra de árboles nativos en puntos cuidadosamente planificados. Esto maximiza el impacto positivo de las especies seleccionadas en la restauración de sus hábitats.

5. Recorre el humedal hasta la playa

Tendrás la oportunidad de admirar una vista panorámica de los ecosistemas costeros de la reserva. También caminarás junto a un experto en naturaleza por ecosistemas que incluyen un salitral, varios tipos de humedales y cuatro variedades de mangle. Por último, disfrutarás de las aguas cristalinas del estuario del caño Boquilla. Es un camino distinto a la playa, ¡fangoso, pero refrescante!