Claudia Conserva: "A los 43 me siento empezando todos los días"

Volvió en gloria y majestad a las pantallas de TV con "MILF", un espacio hecho a su medida que confirma el buen momento que vive en lo laboral y personal. Se cansó de depender de las decisiones de otros; hoy vive la vida a concho. Dijo adiós a las dietas y asume su madurez con la sabiduría que le han dado los años. "Me siento libre", dice.

Por Jessica Celis Aburto. Fotografías: Gonzalo Muñoz.

Claudia Conserva empezó a trabajar a los 16 años, y ha pasado por todos los canales de televisión. Hoy, a los 43, decidió asumir un desafío más importante y creó el programa que siempre quiso, "MILF" (UCV TV), donde comparte escena con la actriz Maly Jorquiera y la periodista Yazmín Vásquez. "Lo definí desde un principio como un programa de humor donde tocamos diversos temas, pero desde esa vereda. Cuando trabajaba en un canal como TVN, por ejemplo, me pasaba que –quizás de perseguida– tenía que cuidarme de todo lo que decía porque siempre alguien se podía sentir, todo era más 'grave'. Si quería decir 'soy feliz porque me compré esto', sentía que se venía de vuelta un 'tanta gente que no tiene ni qué comer…'. Este programa lo hacemos sin culpa alguna, nos mostramos tal cual somos, y decimos lo que realmente pensamos. Y eso la gente lo ha leído perfecto", cuenta, instalada en la productora que comparte con su marido, Juan Carlos Valdivia.

Apuntaste a un nicho que reúne un concepto de estos tiempos. Por los resultados auspiciosos que han obtenido en estos dos meses, ¿era necesario cubrir este segmento, le diste el palo al gato?

(Piensa) Creo que era un programa necesario. Vamos a las 19.30 horas, en el horario de las teleseries, que tienen un público súper duro, pero no pretendemos que esa gente deje de verlas. Lo que nos hemos dado cuenta es que habían muchas personas que no tenían alternativa a las teleseries, y curiosamente, aunque somos MILFs y nos ven mayoritariamente mujeres, olvídate la cantidad de hombres que nos ven. Nos aman.

¿Y cómo ves a las MILFs chilenas?
Pensando en las mayores de 40, creo que son tremendamente atractivas. En la medida que pasan los años te conoces y tienes más que decir. Tienes menos vergüenza, más capacidad de reírte de ti misma y ya no te importan cosas que sí lo hacían cuando tenías 20. Se asume quien eres. Y los límites de edad actuales no son como antes, cuando a los 40 eras un viejo. Yo hoy, a los 43, me siento empezando todos los días. Incluso físicamente encuentro que las de 40 se ven mucho más jóvenes que en generaciones anteriores. Creo que la edad hace muy bien en términos de personalidad.

No tener hijos a los 40 parecía un pecado mortal. Ahora esa idea se ha ido flexibilizando, ¿qué piensas al respecto?
Promulgo que cada uno haga lo que quiera, y a esta edad, si quieres tener hijos, bien, y si no, también está bien. ¡Antes era una noticia tener una guagua a los 40! "Fue madre a los 40" (risas). Ahora ves a una mina de 42 embarazada y da lo mismo. La maternidad se ha postergado porque además las expectativas de vida son mayores.

¿Y los hombres de este target?
En general los hombres son bastante más seguros de sí mismos. Todos se encuentran ricos y lindos (risas). Tienen hartas menos trancas que una y cero autocrítica (risas). Y tratan de estirar la cuerda lo más posible antes de comprometerse y formar una familia. Hay mucho hombre sobre los 40 que está separado con hijos, y que le gusta la jovencita. Los hijos pueden distanciar a la pareja, porque claro, uno le habla que el hijo está resfriado, que hay que hacer tal cosa o que estás cansada. Entonces aparece una cabra joven, vital, que tiene ganas de salir y encuentra que él es lo máximo, ¡que sabe tanto!… (risas). Con eso se vuelven locos. Pero por los casos que he visto, esas relaciones duran súper poco. La cabra encuentra un mino de su edad, le pega la patada en el poto y quedan tirados. Ahí se dan cuenta de lo que perdieron.Imagen foto_00000003

¿Cómo te sientes a tus 43?
Estoy feliz, me siento plena, realizada, haciendo lo que quiero. Me siento libre. En términos personales estoy con un marido espectacular que me ama, me admira, me cuida, es mi compañero. Por otro lado mis hijos ya están grandes (Renato cumplirá 16 y Matilda 14), y en la medida que crecen, y si bien unos se enfrenta a otro tipo de problemas, ya son más independientes. Y para mí, que soy mamá bien aprensiva, eso me alivia. Además te da más libertad. Suma a eso que estoy trabajando en lo que más me gusta, haciendo lo que quiero y en un canal que me permite hacerlo en cuanto a los contenidos, porque es mi proyecto, con mi productora y en mi estudio (risas). Es exquisito sentir que nadie te impone nada ni te pone límites. Los límites me los pongo yo. En el programa lo pasamos chancho, nos reímos, y si bien soy la productora ejecutiva, la responsable del proyecto y trabajo el triple que como animadora, lo hago feliz. Estoy motivadísima. Además nos ha ido increíble, cada día se va sumando gente, los resultados en sintonía han sido buenísimos, y los de sintonía comercial, extraordinarios.

Pensando en lo que pasó en tu reciente aparición en Vértigo, ¿hay una sensación que en los últimos años has perdido fuerza como animadora?
Cuando regresé de Italia tuve 2 ofertas increíbles: una de TVN y otra Mega. Opté por la primera. Mi intuición falló, venía alterada desde Italia (risas)… No era el mismo TVN que conocí antes de viajar. Al llegar a un canal como TVN hay muchas expectativas, y yo también las tenía. Con el "Jose" Viñuela, que también fue contratado en esa época, íbamos a ser los reemplazantes del matinal, pero nadie preveía que el canal iba a tener una caída tan estrepitosa. De alguna manera me siento víctima de decisiones que no pasaron por mí. Y sin soberbia. Nunca he dudado de mi capacidad ni talento, ni de mi rol como comunicadora. Ni siquiera cuando me echaron de TVN. Como rostro visible uno recibe los resultados de las malas decisiones de algunos ejecutivos. Además me tocó un cambio de Gobierno y cuando eso pasa, cambian los ejecutivos, las cosas. Muchas veces llega alguien, lleva su propia gente, y uno no puede hacer nada. Por eso disfruto tanto el que ahora no dependo de ninguno de esos agentes externos. Si a mi proyecto le va bien o mal depende de mí, de mi poder de convocatoria, del equipo que contraté.

Eres considerada una de las mujeres más lindas de Chile y te hemos visto crecer en televisión, ¿nunca has sentido temor de "envejecer" en pantalla?
No, nunca, a pesar de que la tele en ese sentido vende ilusiones y magia, y que todos son "jóvenes y bellos". Nunca ha sido tema y no me da ataque que me salgan una o dos arrugas más. Recuerdo cuando vino el cambio al HD y nos decían que se nos iban a notar todas las arrugas y los pelos (risas). A mí me da lo mismo. En la vida soy lo más natural que hay: no me maquillo, no me hago nada, ando con ropa suelta, no uso tacos por nada del mundo.Imagen foto_00000004

¿Ejercicios?
Hace poco me metí en electrocardio fitness, eso en que te pones un traje conectado a electrodos que te provocan corrientes en distintos músculos. Son 20 minutos donde te matas entrenando con un kinesiólogo, ¡pero son 20 minutos no más! (suspira y se ríe). Llevo como 4 sesiones y fíjate que me ha andado bien, me siento más tonificada. Y como ando corriendo para todos lados, me queda perfecto. En mi casa tengo una elíptica pero me muero de lata hacer 2 horas para quemar un Súper 8 (risas).

Y tú eres una gozadora de la comida.
¡Sí! Gozadora a morir. Para mí la comida es súper importante, la gozo. Ahora me acabo de comer en el programa 2 churros con manjar, un sándwich con prosciutto, y quesos. Comemos como marabuntas porque nos traen puras cosas ricas de regalo (risas). Si bien tengo tendencia a engordar, soy golosa y me gusta ¡todo!, decidí que en esta etapa de mi vida no quería ponerme a dieta estricta.

En algún momento tu peso ha sido comentario en la prensa.
Sí. He pasado por épocas más rellenita y otras más flaca, como cuando hice teleseries, me mataba entrenando y no comía nada para estar bien para el bikini. Me acuerdo que cuando estaba en el "Extra Jóvenes" estaba más gordita, no tenía conciencia: con el Pollo hacíamos competencia de quién comía más hamburguesas en el Lomitón (risas). Desde que me fui a Italia el 2012 hice un juramento: nunca más haría una dieta extrema ni privativa. Eso tiene que ver con un proceso interno. Yo no soy creyente, y pienso que la vida es tan frágil que vivo cada día al máximo, porque después no sé qué va a pasar. No me importa verme más rellenita. En la medida que me sienta bien, está todo perfecto.

EL MEJOR PANORAMA DEL MUNDO

Con el Pollo comenzaron a pololear en 1991 y se casaron en 1994. Llevar más 25 años de relación pareciera ser un logro en estos tiempos. ¿Cuáles han sido las claves de su éxito?
Creo que tiene que ver con que somos compañeros de vida. Los dos entendemos que pensamos distinto, que no tenemos los mismos gustos, y nos aceptamos así. A veces las parejas creen que porque les gusta todo igual, se llevan bien. Somos súper respetuosos del otro, y ambos nos hemos preocupado de tener vida propia. Cada uno tiene sus amigos por separado, además de los que tenemos en común. Hay algo que pienso que es fundamental, y es que existe una gran admiración. Cuando dejas de admirar, todo se pudre como pareja. Preocuparse de uno y de ser lo suficientemente atractivo para el otro también es clave, que sea entretenido verse. Para mí estar con el Pollo es lejos el mejor panorama del mundo, pero lejos…. Somos súper caseros y a veces no tenemos ningún plan, pero es rico saber que el otro está ahí, que podemos hacer cosas por nuestro lado o bien compartir en la misma casa. Me sigue sorprendiendo cómo inventa cosas. Cuando me fui a TVN él decidió crear esta productora. Y ahora pienso que también lo hizo pensando en mí, por lo que podía ocurrir. Cacha el lujo, me tenía todo listo aquí para que hiciera el programa de mis sueños. También compartimos mucho desde el humor. Nos reímos de nosotros mismos y tenemos una gran complicidad respecto a nuestros hijos.

¿Cómo son ellos?Imagen foto_00000002Renato físicamente es muy parecido a mí y la Matilda al Pollo. Estamos cruzadísimos. Renato quiere ser actor, le encanta. Vamos a tratar de canalizar esas inquietudes ahora que lo tiene más claro. Es muy cariñoso, los dos lo son. Somos un núcleo súper unido. Él es muy humanista, ama la historia, es cinéfilo, maneja la actualidad de Chile y el mundo al revés y al derecho y se interesa por la política. La Matilda es una artista de pies a cabeza. Dice que quiere ser la nueva Walt Disney, a ese nivel. Dibuja y pinta todo el día, construye muñecos, cose, personaliza todo. Por ejemplo, le compré una guitarra para el colegio y ya la pintó entera. Su pieza es un taller, está llena de cuadros y no puede parar de dibujar. También hace libros. Le he mandado a imprimir muchos porque escribe todo el día. Su mente es una cosa impresionante, no para. Si viajamos a un lugar, ella personaliza el espacio al que llega con sus dibujos y pinturas. Es muy talentosa.

La idea del "hijo artista" a algunos padres no les cae muy bien por la inestabilidad económica que se asocia al arte…
En ningún momento he pensado si van a tener un buen o mal pasar económico… Lo que sí me importa es que estén contentos, ¡y los veo taaaan felices por dónde están yendo! Me da mucho gusto y voy a tratar de darles todas las herramientas para potenciar eso. En el caso de Renato me dice que quiere ser actor, pero con una carrera internacional, se ve en el cine como Leonardo Di Caprio. Y la Matilda se ve siendo la segunda Walt Disney. Quieren ser de los buenos en su área, y eso es súper bueno, me tranquiliza.

¿Ya eres "suegra"?
No. El cabro de ahora no es tan comprometido con la pareja, a diferencia de uno que pololeaba años con la misma persona.

¿Hablas de sexualidad con ellos?
Es que no tengo que hablarlo porque es algo que se ha dado en nuestra familia naturalmente, y no sólo con el tema de la sexualidad. Hay una confianza muy grande de ellos con nosotros. Tienen la libertad que uno no tenía con los papás. Por ejemplo, yo nunca vi a mi papá pilucho. A mi mamá con suerte, alguna vez. Nunca me hablaron nada referente a la sexualidad. Nosotros hablamos de todo, no existe ningún tipo de tabú. Además en general hoy se vive el sexo con menos culpa. En mi generación, cuando eramos más chicas, casi pensábamos que para que un gallo te diera un beso tenía que pedirte pololeo (risas). Veo a los cabros de ahora y en una fiesta se dan besos con mucha gente. Viven su sexualidad con mucha libertad, lo cual me parece fantástico. Espero que mis hijos sean personas libres.

¿Apoyas el aborto, la adopción por parte de parejas gays y el matrimonio igualitario?
Apoyo las 3. Como te decía, por sobre todo creo en la libertad, respeto a la gente que piensa lo contrario, pero siempre voy a preferir la posibilidad de elegir a que me impongan una decisión. El que no quiere tener de pareja a alguien del mismo sexo que no lo haga, lo mismo con la adopción y el aborto. Estoy convencida que la tolerancia es la palabra clave para convivir en este mundo; si algo no te parece, no lo hagas, pero no pretendas que el resto actuemos igual.Imagen foto_00000001

 

Así fue el backstage de la sesión de fotos de Carolina Arregui para Nueva Mujer