Power Peralta: "Hemos creado algo que ni nosotros mismos imaginábamos"

La participación de Raúl y Gabriel en el programa de CHV no pasará inadvertida; después de una carrera impecable que los llevó a importantes escenarios, ahora quieren entregar su experiencia a nuevas generaciones.

Por: Carolina Palma Fuentealba

Gabriel –"Gabo" para sus cercanos– es quien dirige los espectáculos y visualiza el panorama completo para construir la gran pieza para el público. Y con Raúl se complementan tanto en el escenario como afuera. Sus diferencias físicas son pequeñas, y por eso recurren a sus tatuajes o accesorios para diferenciarse. La unión con el baile no tiene una fecha exacta, porque desde el vientre se relacionan con él. Su madre es directora de Danza de la Escuela Moderna de Música, y su padre, maestro de Técnica Clásica del Ballet Nacional Chileno. Como se dice, lo que se hereda…

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Pese a que todo indicaba que debían estudiar danza, no se dio así. Gabriel se matriculó en Diseño Industrial y Raúl, quien participó en el programa "Rojo", en Publicidad. El baile se desarrolló en una esfera amateur y de forma natural, sin marco teórico.

Aunque no son cantantes hace algunas semanas se convirtieron en jurado del Festival de Viña del Mar. "Nuestra experiencia va por el lado del entretenimiento. Cuando todas las artes se juntan, hacen magia, hacen un show", apunta Raúl. Ahora los veremos en "Imparables", el programa de baile de CHV, y mientras preparaban el show para la apertura –con una impresionante coreografía de un tema de Michael Jackson– conversamos con estos gemelos que no paran de contagiar con sus movimientos. No sólo se convertirán en jurado, sino que tuvieron la labor de escoger a los coach que entrenan a los participantes. "Este es un programa que pretende mostrar en lo que se ha transformado el baile en este país estos últimos años. Hace mucho tiempo venimos trabajando con una nueva generación de bailarines, los hemos impulsado con nuestra historia y mensaje, y este programa lo va a mostrar. En los últimos programas de baile aparecía un famoso y un bailarín. La última vez que Chile tuvo un programa de bailarines que no se conocían desde antes fue 'Rojo', en el 2002", explica Gabriel.

¿Qué diferencia a esta generación de bailarines?
G: Esta es una generación que creció bajo el alero de YouTube, de las redes sociales. Tienen muchas influencias. Cuando nosotros partimos teníamos que esperar un VHS con una coreografía de algún cantante para ver pasos frescos. Hoy cliqueo y puedo ver cientos de videos, y lo que se enseñó hoy en algún lugar, lo veo hoy mismo.

¿Eso se ve en la práctica? ¿Se ve ese talento?
G: Sí, se ve. Son nuevos animales, nuevos bailarines, con nuevo ADN. Antes el sueño era vivir de la danza; ahora quieren conquistar el mundo.
R: Quiero hacer una analogía con el fútbol. Antes uno hablaba de dos jugadores: Zamorano y Salas. Después comenzó a salir Alexis, Isla, Medel, y tantos otros. Una nueva generación. Es lo mismo con el baile. Se habla mucho de "Power Peralta", y llegó el momento que "Power Peralta" muestre a Chile todo lo que ha crecido.

Es un gran aporte, porque acá no hay muchos lugares para disfrutar del baile, como en Estados Unidos, donde abundan los musicales o show de baile.
G: Por eso nos gustó tanto incluir baile en la gala de Viña, por ejemplo, o en la Teletón. Hace mucho tiempo estamos empujando y se nos da la tribuna, porque la gente valora nuestra trayectoria. Considero súper bueno poner baile en los hitos del espectáculo nacionales. Si no vemos baile en Viña o en la Teletón, ¿entonces dónde? Este programa va a impulsar esta industria, y después no habrá show que no quiera tener baile, porque es necesario. En Estados Unidos no hay show de un artista sin bailarines. Como dicen allá, sin bailarines no hay show.

No estudiaron danza formalmente, ¿por qué?
R: Primero, ningún diploma te hace bailarín. No existe. No le puedo decir a alguien que soy bueno porque estudié cinco años, me pedirán que baile. Hay diferentes caminos para transformarse en un bailarín profesional. Mis papás estudiaron danza en la Universidad de Chile, y crecí sabiendo que ese era un camino. Ahora muchas universidades enseñan danza como carrera. Pero es bien contraproducente que recién a los 18 años te den ganas de bailar. El baile tiene que partir de mucho antes. El bailarín se hace con práctica, con horas bailando, tomando distintas clases, practicando en el escenario.
G: También tiene que ver con el tipo de bailarín que uno quiere ser.
R: El bailarín tiene muchos caminos para hacerse. Si quieres ser bailarín del Teatro Municipal, tienes que partir a los 6 o 9 años. Si quieres ser bailarín urbano, pueden partir en una plaza con tus amigos o ir a una escuela. Si quieres ser bailarín de flamenco, probablemente lo mejor es que te vayas a España. No hay un solo camino. Si hubiese sido de esta generación, probablemente habría partido en una escuela a los 11 años. Pero lo que a mí me gustaba no existía. La primera clase que tomé fue a los 24 años; todo lo anterior fue autodidacta. Mis papás nunca nos enseñaron nada, porque hacían danza contemporánea y nunca nos gustó. Además, ellos no querían que fuéramos bailarines.
G: Es que era otra época, y había poca influencia de los bailes que a nosotros nos gustaban. No quisimos ir a una academia porque no había ninguno de los bailes que nos gustaban.
R: Le decía a mi mamá que me quería ir a Miami, porque veía en MTV que había shows buenos allá. Ella lo encontraba lindo como sueño, porque obviamente no tenía plata para ir. Irse a Estados Unidos era como ir a la Luna. Prepararse es lo número uno, buscar el lugar. El lugar que cada uno elija depende de dónde y cómo quiera llegar.
G: Además, ser bailarín es un estilo de vida. Te haces bailarín practicando, encontrando lo que te hace distinto a los demás, tu sello. Así puedes ser un bailarín único y tener proyección. Hablo de estilo de vida porque se relaciona con lo que comes, las horas que duermes, de tus prioridades, lo que dejas de lado. Este programa también mostrará qué hay detrás de la vida de un bailarín.

¿Les gusta la docencia?
G: Sí, siempre nos ha gustado transmitir, más que pasos, la lucha, nuestra historia. En una clase uno enseña movimiento, pero también nos gusta motivar, y transmitir el rigor. Cada vez que tenemos la posibilidad de dar clases, tratamos de mostrar ese lado también.
R: Queremos mostrar el mundo del baile, que es atractivo para todo el mundo. De alguna u otra manera, todo se relaciona o relacionó con el baile. Queremos volver a juntar a la familia, que se sientan representados. Como papá, querría que mis hijos vean a jóvenes luchando, entregando todo por su pasión. El baile es una excusa de lo que queremos hacer en esta vida, que es unir, motivar, inspirar. Detrás de cada persona hay una historia, y esa historia uno la sentirá en la casa como propia, porque todos luchamos por algo, todos luchamos por un sueño.Imagen foto_00000002

¿Cuál es el mayor consejo que le dan a los alumnos?
G: Lo más importante que tiene que tener un bailarín es transmitir. Si no conectas con quien está mirando, no hay mensaje. El baile es un lenguaje, y a través de eso nos comunicamos. Un cantante tiene la bendición de cantar palabras que tú sabes lo que son. En cambio yo, como bailarín, hago movimientos que no significan algo concreto, pero tengo que lograr conectar contigo. Si quiero emocionar con una coreografía, debo tocar tu corazón. No puede pasar que alguien baile una canción romántica y tú estés así (actúa como si estuviese alegre. Eso es lo que más pedimos a los bailarines. No puede existir un bailarín extraordinario solamente. Un bailarín que no es tan extraordinario, y transmite, me quedo con ese.
R: Nosotros queremos bailarines estrella. Con eso me refiero a que brille. Específicamente en "Imparables" se da la hermosa posibilidad de que el bailarín sea el show. Uno siempre ve a los bailarines pasar atrás del cantante, y ahora no. Los bailarines tienen que ser como estrellas. La técnica suma, pero el bailarín tiene que ser un animal que exprese. Nosotros vamos a buscar bailarines estrellas, que puedan ponerse al hombro un show, para llegar al Cirque du Soleil, e impresionar.

Ustedes estuvieron dos años en el Cirque du Soleil…
G: Fue nuestra universidad, y es un gran premio que los chicos vayan a aprender de su metodología. Ver de cerca de qué están hechos, cómo uno puede llevar su arte al siguiente nivel. El premio es que viajen con nosotros, que nos sumerjamos una semana ahí, que la gente de Soleil vea lo que ellos hacen.
R: Es una compañía que transforma a los bailarines.

¿Es el mayor hito en su carrera?
R: Estuvimos dos años, hicimos más de 500 shows con la compañía. También abrir el Festival de Viña fue muy potente porque hicimos algo diferente y volvimos a trabajar en Chile, entonces tuvo un significado importante. Volvimos para mostrar en qué nos habíamos transformado, y por eso tuvo tanta importancia. El Cirque du Soleil fue como la Nasa para un astronauta, pero pararnos en la Quinta Vergara significaba mucho, porque lo más importante es tener el respeto en tu casa. Eso marcó un nuevo comienzo.
G: De hecho, gracias a ese show estamos conversando acá, fue la vuelta después de estar 5 años fuera.

¿Qué se viene?
R: Tenemos las puertas abiertas de hacer nuevos proyectos. Ahora estamos acá por lo menos hasta que termine este programa, y quizás después volver a Estados Unidos. Todo depende de lo que salga. Ojalá vayamos de vacaciones y volvamos a hacer la temporada 2 del programa.

¿En qué más usan su tiempo, aparte de bailar?
R: Me gustan los negocios, hacer otras cosas. Por ejemplo, acabamos de lanzar una marca de ropa, nuestra primera colección de jeans con Dijon. Nosotros los diseñamos, y me encanta diseñar. También tenemos una nueva empresa de entretenimiento, donde estamos construyendo diferentes áreas de la entretención. Estuvimos dirigiendo un comercial de Mall Plaza en Los Ángeles hace un tiempo.
G: Te preguntaba como de hobbie, jajaja.
R: Es que cuando no estoy bailando, estoy pensando cómo hacer nuevas actividades ligadas al entretenimiento.
G: Yo te voy a responder la pregunta (ríe). Cuando no estoy trabajando, me encanta sentarme en un restaurante con mi abuelo, sacarlo a comer. Poder encontrar alguna azotea donde pueda tomar algo con mi mujer.
R: Bueno, sacar a mi abuelo a comer, juntarme con mi mamá, y salir con mi papá y hermana chica. Todo relacionado con la familia.
G: Es que esta carrera te hace perder todo, te absorbe. Nosotros perdimos amigos, no tienes tiempo para estar en los cumpleaños de nadie, es sacrificado. Uno está en su mundo.
R: Además, no somos sólo pasos de baile. Tenemos 4 escuelas, más la empresa de entretenimiento, trabajamos con marcas. Estamos encima de todo. Es un 24/7. Hemos creado algo que ni nosotros mismos imaginábamos, y gracias Dios las cosas se han dado. Es el momento. En el escenario estaremos unos años más, y luego seguiremos haciendo otras cosas que nos gustan.
Realmente imparables.
G: Estamos aprovechando. Le decía a Raúl que después de este programa quiero sentarme y proyectar mis próximos 5 años de vida, porque no nos bajamos de la ola hace rato. Es bueno hacerlo y entender hacia dónde vamos. Hasta ahora todo se ha ido dando, y estamos felices de cómo ha sido. Estamos justo en un momento en que queremos construir la última gran parte de nuestra carrera, en la etapa de construir un legado. Esto para nosotros es un trabajo que forma parte del legado. Aquí concretamente se pondrá una plataforma para nuevos talentos, y de esa forma empieza todo a avanzar. Esto es concretamente el comienzo del legado.
R: "Imparable", el comienzo del legado de Power Peralta. ¡Está listo el título! (ríe).