3 formas en las que 'La Bella y la Bestia' demuestra ser más compleja de lo que crees

La nueva versión de 'La Bella y la Bestia' tiene un sutil giro que hace la historia algo mucho más profundo.

Por Karen Hernández

'La Bella y La Bestia' se ha convertido en una de las cintas más esperadas del año, no sólo por tratarse de uno de los clásicos más queridos de Disney sino por la fuerza que hay detrás de la adaptación en carne y hueso.

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El argumento es el mismo que el de la versión animada de 1991: una joven campesina que se convierte en prisionera de una bestia que es en realidad un príncipe encantado (literalmente), sin embargo, Bill Condon, director del live-action, decidió hacer de esta cinta infantil algo mucho más profundo sin quitarle la magia Disney. Estos son algunos de los elementos que no puedes pasar desapercibidos cuando veas la cinta:

Este es sin duda uno de los puntos clave para entender el rumbo de esta versión ya que Emma se ha convertido en un modelo a seguir para cinéfilos y feministas.

Muchos calificaron la participación de esta actriz como algo incongruente ya que por un lado da vida a una princesa y por otro es una activa defensora del feminismo. Watson intentó darle un giro a la imagen de princesa que se le ha dado a Bella, pues no sólo quiere retratar un cuento de hadas sino una historia real con la que las niñas pueden identificarse más allá del 'Y vivieron felices para siempre'.

En esta historia Bella no es sólo una campesina amante de los libros, sino que es una inventora en busca de su libertad. Otros cambios que implementó la actriz fue rechazar el corset como parte del vestuario de la heroína puesto que no quiso mostrar una silueta moldeada sino una real. Watson también cambió las zapatillas bajas por un par de botas viejas para demostrar que Bella está dispuesta a correr y ensuciarse en el lodo.

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Foto: Walt Disney Pictures

Disney suele ser muy cuidadoso con los temas que trata, especialmente cuando de sexualidad se habla. En los últimos años las producciones para niños han demostrado estar más abiertas sobre romper con la idea de división de género: las niñas ya no visten de rosa todo el tiempo ni tampoco necesitan de un príncipe para estar realizadas en la vida. 

Aunque no se trata de un personaje principal, sí es uno de los más recordados de la cinta por ser el secuaz del malvado Gatón, Le Fou. En la versión animada, Le Fou demuestra ua gran admiración ante la grandeza del villano sin embargo en esta, los productores optaron por darle un interés sexual hacia este, de modo que a lo largo de la trama veremos cómo desarrolla sentimientos que van más allá de la admiración; incluso se dice que habrá un acercamiento físico.

Aunque esto se presenta de forma sutil, no ha sido muy bien recibido en varios países, incluyendo Estados Unidos pues no será exhibida en algunos cines. Por otro lado, en Rusia fue clasificada para mayores de edad por las escenas homosexuales que presenta. Lo cierto es que Disney sabe que es un riesgo que vale la pena correr pues es un importante paso para dar a los niños un mensaje de inclusión, respeto y tolerancia hacia las comunidades LGBTQ.

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Foto: Walt Disney Pictures

A diferencia de la cinta animada, el director de esta versión decidió profundizar un poco más en la psicología de los personajes puesto que no sólo se queda en "ella es una bella y él una bestia" sino que buscó crear una conexión mucho más intelectual entre Bella y Bestia que disminuye la monstruosidad del personaje. Y es que estos presentan una carga emocional muy fuerta ya que son socialmente inadaptados por lo que su objetivo es encontrar su lugar en el mundo.  La personalidad aventurera de esta nueva Bella es una de las claves para cambiar el rumbo de los personajes pues crea un nuevo órden donde no es la damisela en apuros.

Algo que siempre ha sido muy criticado de la historia es el supuesto síndrome de estocolmo que presenta la protagonista puesto que termina por enamorarse de su captor pero en esta versión, se intentó dar un giro a esta situación ya que en palabras de la propia Watson: "Bella está de acuerdo y en desacuerdo con la Bestia constantemente. Ella no tiene las características de alguien con Síndrome de Estocolmo ya que mantiene su independencia y su libertad de pensamiento". Además, en esta versión, el choque entre ambos es más notorio pues ninguno se siente adaptado en el mundo del otro.

 

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