Sebastián Lelio sobre “Una mujer fantástica”: “La película misma es transgénero”

El film fue recientemente destacado en la Berlinale 2017 con el Oso de Plata por Mejor Guión.

La nueva película de Sebastián Lelio, “Una mujer fantástica” (UMF), recibió el Oso de Plata por Mejor Guión en la Berlinale 2017. El film se erige así como una joya del séptimo arte basada en una historia poderosa romántica y social.

UMF cuenta la historia de Marina (Daniela Vega) es una joven transsexual que trabaja como mesera que sueña con convertirse en una cantante profesional y que junto a Orlando (Francisco Reyes) -20 años mayor que ella- viven un amor romántico más allá de los cuestionamientos sociales.

A pesar de sus planes de compartir la vida juntos una noche todo se transforma debido a la intempestiva muerte de Orlando. Ahí comienza la pesadilla que Marina debe enfrentar sola tal como ha ocurrido a muchas personas trans u homosexuales al morir su pareja y que su familia rechaza y da la espalda en un momento tan terrible.

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Marina (Daniela Vega).

Marina es acusada de ser culpable de la muerte de Orlando, le prohíben asistir al funeral, intentan expulsarla del departamento que compartían con Orlando y su realidad como transexual es una aberración para la familia de él.

Tenemos una entrevista al director de la película, Sebastián Lelio, sobre “Una mujer fantástica” que queremos compartir con ustedes. Desde ya agradecemos a Fábula Comunicaciones por facilitarnos el material.

Sebastián Lelio: “La película misma es transgénero”

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Foto: setembrocine.com

-¿Cómo concibes UMF?

Me gusta pensar que la película, al igual que Marina, su personaje central, no le teme al placer y que, tal como ella, posee una superficie llamativa y reluciente. Intenta combinar el placer narrativo y el placer visual en juegos de apariencias que buscan cautivar, una suerte de caballo de Troya cargado de humanidad.

-¿Cuál es tu cruzada, cuál es tu desafío como director con UMF?

Me gustaría que el espectador acabe íntimamente unido a Marina. Que, más allá de sus creencias, valores o visión de mundo, de tanto observarla, termine sintiendo como ella, y que de tanto sentirla, quiera verla sobrevivir y prevalecer. El cine nos invita a sentir como otros, a experimentar emociones que muchas veces nos resultan nuevas y estos hallazgos ocurren no tanto en las películas, sino que en los espectadores mismos. El cine nos aprovisiona para la vida y nos permite explorar nuestra elasticidad espiritual. Me gustaría que el espectador se entregue a un viaje desafiante y que lo haga de brazos abiertos. También quisiera que el espectador sienta que vio algo bello, que estuvo en contacto con la belleza.

-¿Cuál ha sido tu recorrido desde “Gloria” hasta UMF?

Siento que, de alguna forma, esta película es una construcción más compleja que Gloria porque es muchas películas al mismo tiempo. Pero a pesar de que UMF existe en un territorio cinematográfico distinto, que opera mucho más allá del realismo, tiene, al igual que Gloria, más inclinación por las preguntas que por las respuestas, y a un mismo tiempo examina y exalta a un personaje femenino poderoso, pero UMF, por varias razones, es mucho más que una película sobre una mujer.

-En un momento en el que el tema transgénero se discute en el mundo ¿En qué lugar del mapa se ubica UMF?

A mí me cuesta filmar juzgando, me cuesta filmar mirando para abajo, sintiendo que los personajes están equivocados o que son inferiores a mí. Yo necesito situarme en un lugar donde pueda entenderlos, incluso a los antagonistas. Cuando empezamos a escribir esta película el tema trans no había explotado en la cultura popular como lo hizo hace un año y medio. De pronto la figura del trans se desplazó desde una marginalidad malentendida hasta instalarse en un lugar central del imaginario actual. Yo creo que la película comulga íntimamente con la identidad de su personaje. En español la palabra que se usa para referirse a la identidad sexual es la misma que se usa para aludir al estilo narrativo: Género. En ese sentido la película misma es transgénero. Es una película romántica, de fantasmas, de fantasía, de humillación y venganza, un documento de lo real, un estudio de personaje. La identidad de la película misma oscila, no se fija, no se detiene y no permite ser reducida a una sola cosa. El hecho de que no pueda ser explicada de una sola manera es quizás uno de los rasgos más contemporáneos de UMF.

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