Tiago Correa: "El amor es más fuerte que cualquier cosa"

Está en Cuba por un mes para ahondar en una de sus pasiones: el cine. Antes de irse, conversamos de su educación, el amor y su pasión por el oficio de actor. Nos inspiramos en "50 sombras más oscuras" para la sesión fotográfica del actor que actualmente podemos ver en "Un diablo con ángel" (TVN).

Por: Carolina Palma Fuentealba. Fotografías: Gonzalo Muñoz.

Agradecimientos a Hotel Director.   Producción de moda: Paulina Pradenas. Make Up: Paula y Claudia Bruzzone para MAC.

Es hijo de padre chileno y madre brasileña. Pese a que vive en nuestro país desde los 8 años, asegura que su personalidad tiene un alto porcentaje de estilo carioca. Su simpatía, gusto por el baile y sexy imagen lo confirman. Tiago Correa (35) se ha desarrollado en todas las esferas de la actuación y lo hemos visto en grandes producciones como "Prófugos", "Machuca" y "Dueños del Paraíso", una apuesta conjunta de TVN con Telemundo.

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Además de actuar y bailar, es dueño de la sastrería Caballo Negro Atelier, donde crea trajes a medida. "Diseño en base a la conversación con cada cliente. Aunque no me gustaría participar en un programa de moda. Prefiero opinar desde el hacer, a través de una nota, una obra, escribiendo una película, creando una sastrería", aclara.

Pese a que no se reconoce abiertamente conquistador, seduce con ciertos gestos y forma de ver la vida. Hoy está soltero, después de cinco años de relación con Mayte Rodríguez.

En "Un diablo con Ángel", de TVN, interpreta a "Damián", un tipo enamorado de su amiga "Bernardita", personificada por Begoña Basauri. Sobre el éxito de la serie, revela que había una sensación interna de que lo estaban haciendo bien. "Sentía que el elenco, la producción y el equipo técnico estaban vibrando en la misma sintonía, y ahí uno dice: 'aquí hay algo bueno'. Nos queríamos y apoyábamos en todos los departamentos, al menos esa energía trascendería la pantalla", detalla.Imagen foto_00000002

En estos momentos se encuentra en la escuela de cine de Cuba, realizando un curso de actuación y dirección en la técnica de Meinster. "Al tener dos nacionalidades, no estoy arraigado a ningún país. Chile es mi casa, pero me encanta estudiar, es vital para mí, y creo que en el oficio del actor uno tiene que estar en práctica, es una búsqueda constante de nuevas herramientas que te sirvan para solucionar mejor los pequeños desafíos de cada escena". Entre sus proyectos, se encuentra una serie para TVN y dos trabajos con la productora Suricato.

¿Qué piensas de la imagen que dan los medios de ti?
En los medios de comunicación hay una imagen creada y simplista de todos. No es juego. La prensa tiene un rol esencial que es trasmitir y generar identidad país, ese es el rol que respeto y extraño de ella. Mi forma más honesta de expresarme es a través de los trabajos que escojo hacer. Vibro con mi oficio y las posibilidades de crecimiento que me propone. Este verano indague en la danza incluso.

Estudiaste en un colegio Waldorf ¿Qué te entrega esta educación?
Sí, en kinder estuve en un colegio Waldorf en Brasil y luego estudié en Chile. En segundo medio le pedí a mi viejo que me cambiara a un colegio tradicional, para entender el sistema. La encontré (la enseñanza) fácil, vacía y con el concepto trastocado de lo que es la educación. No existe respeto hacia el profesor y, por lo tanto, no existe respeto al alumno, ni menos del alumno a sí mismo. Es perversa la educación en Chile. Es interesante que hablen de la gratuidad, con la cual estoy muy de acuerdo, pero primero hay que hablar sobre la calidad y la profundidad de la educación, prestando atención a esto podremos tener a futuro un mejor país, es la única opción.

En general, ¿de qué se trata el sistema?
La educación Waldorf es antroposófica, pone atención en lugar que tiene el individuo-niño en este planeta y en el cosmos. Esta educación busca ver al niño, no al número detrás de ese alumno, que pasa a ser uno más de curso, pensando en que se saque la mejor nota para presentarse a la PSU con el mayor puntaje posible. Encuentra cuáles son sus cualidades, potencia sus puntos débiles y, sobre todo, busca que ese individuo desarrolle sus grandes talentos. Para eso respeta la relación alumno maestro, transformandose éste en un gran líder; no se evalúa con notas porque se inculca el placer por el aprender, el descubrir el conocimiento y empoderarse de éste, no por un resultado impositivo externo. Se respeta al profesor porque es quien te entrega el aprendizaje… Los seres humanos crecemos por septenios. Cada 7 años renovamos todas las células y cada 7 años las personas viven etapas que van encarnando su personalidad.

¿Y qué pasa cuando debes enfrentar las notas en la universidad?
Maravilloso, porque no tenemos prejuicio con las notas. Siempre me hacen esa pregunta. Nosotros vamos a estudiar porque queremos aprender, no por un siete. Y vamos a estudiar algo porque nos gusta. La nota llegará igual. Alguien de la educación tradicional querrá un siete, pero quien tuvo educación Waldorf estará atento a incorporar los conocimientos que están siendo entregados, la nota pasa a un segundo plano. Cuando hice educación tradicional, me saqué un 6,8 y no rendí exámenes porque había estudiado todo el año. El niño Waldorf tiene un placer por aprender cómo son las cosas.

Lo malo es que son un poco caros estos colegios…
Sí, es verdad. Agradezco mucho a mis padres que dejaron de hacer muchas cosas para darme esta educación. Es caro, pero a la larga es impagable.

Cuando me hablabas de los septenios, ¿qué significa el que te toca vivir desde ahora, de los 35 a los 42?
Aquí es donde el ser humano debe enfrentarse a qué es lo que vino a hacer, revisar si lo ha hecho o como lo hará.

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TopMan de TopShop.

¿Te sientes más joven de lo que eres?
Es que se ha alargado todo. Uno vive más años, se casa más tarde y ya casi ni nos casamos (ríe). En algunas partes de mi personalidad me considero un niño todavía, y me encanta. En otras, me siento un niño y no me gusta tanto. También me ha tocado ser maduro desde muy chico, hacerme cargo de cosas que no tenía que hacerme cargo, pero que me hicieron ser la persona que soy.

Está muy graciosa esta teleserie "Un Diablo con Ángel"
Para mí se relaciona con que entre broma y broma la verdad se asoma. Te vas riendo y de repente te cuestionas qué harías si fueras "Gaspar" y te dijeran que en tres meses te vas a morir. Te preguntas si has hecho suficientes cosas buenas o malas. Es rico tener una teleserie así en la televisión. Faltan programas que guíen a qué ser, qué valores buscar. Antes teníamos una televisión muy potente en eso.

Aunque algunos dicen que la televisión no tiene que cumplir ese papel…
Completamente en desacuerdo, porque nosotros debemos comunicar valores, emociones, verdades. Mi oficio tiene un rol de comunicar, ya sea a través de la entretención o la reflexión. Echo de menos programas que hablen de política.

A propósito de medios, ¿te duele lo que hablan los programas?
No pertenezco. Siempre he sido así. Qué bueno que partimos hablando de la educación, porque la que me entregaron mis padres, la vida que me dieron, en el lugar donde crecí, está todo tan conectado con el corazón y la verdad, que logro identificar cuando algo es show o es parte de valores feos. No me interesa y no pertenezco a eso.

"Soy enamoradizo"

Cuesta conocer a los actores que trabajan en nuestro medio, porque muchas veces se esconden. Pese a que Tiago siempre se muestra respetuoso frente a la prensa, no suele contar tantas intimidades. De una forma lúdica, quisimos adentrarnos en sus pensamientos, principios y rutina diaria. A veces, los detalles gritan.

Te voy a invitar a un test. ¿Cuál es la mayor locura que has hecho?
¡Siempre los test son los más difíciles! Creo que cuando armamos un viaje con unos compañeros de colegio en primero medio. Convencimos a nuestros papás de recorrer solos todo Perú. Eso fue una locura, porque estando allá nos dimos cuenta de que nos faltaba experiencia. Nos hicimos responsables, pasó de todo, pero fue una buena "madurada".

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Polera negra y jeans, American Eagle.

¿Qué no harías?
Prejuiciar a las personas.

¿Cuál ha sido tu mejor año?
Imposible escoger uno, porque todos mis años han sido muy ricos.

¿Cuál es la canción que más escuchas últimamente?
Estoy escuchando mucho una lista en Spotify que se llama "Swingtiago Tittle Home". Es de un grupo chileno que baila swing y hace clases en El Diana. Se visten de época y salen a intervenir espacios públicos. Estoy alucinado con la música de los años '20 y '30.

¿Con qué celebridad cambiarías de vida?
Un actor, no… ¡qué fome! (ríe). Ahora cambiaría con un jugador de básquetbol: Stephen Curry, es un placer verlo jugar. Es que fui basquetbolista de chico y me encantaría verme de nuevo en una cancha, pero jugando así de bien (ríe).

¿Te has terapeado?
Todo proceso sicológico es interesante de hacer. Me he terapeado muchas veces y es un apoyo muy importante. Las personas que se atreven a reinventarse en una terapia, sea energética, física o de análisis sicológico, lo encuentro muy bueno. Me genera confianza estar con una persona que se quiso conocer más.

¿Qué harías si tuvieras el cuerpo de una mujer?
Ser madre.

¿Lo más amable que alguien pueda decir de ti?
Que soy generoso.

¿Existe alguna curiosidad en tu familia?
Están todos locos (ríe). Una familia muy artística. Nos amamos a nuestra manera.

¿De qué forma equivocada te juzgan algunas personas que no te conocen?
Que soy creído, y nada que ver.

Algunos piensan que eres "lujurioso". Quizás influidos por el personaje adicto al sexo en "La sexóloga". ¿Qué opinas?
Ahí está el personaje público. Me gusta haber logrado transmitir esa verdad del personaje. La gente a veces confunde realidad con ficción.

¿Serías capaz de perdonar una infidelidad?
Sí.

¿Por qué?
Porque creo que el amor es más fuerte que cualquier otra cosa.

¿Eso porque tienes la idea de "continuar con la familia"?
No, no creo que haya que perdonar una infidelidad para seguir con la familia adelante. La familia sigue adelante en base al amor. Si dos personas se aman, se aman, nada que hacer. Creo en el amor profundamente.

La típica pregunta: ¿Te gustaría ser papá?
Me encanta la idea de serlo.

¿Y tienes el rollo de ser un papá "mayor"?
No para nada. De hecho, mis papás me tuvieron mayores, con más de 40 años. Mis referentes no son padres jóvenes. A mí me gustaría ser papá porque me atrae el rollo de la paternidad, de la transmisión de los valores que me han dado y los que he adquirido durante mi vida. Creo que es natural en nuestra raza procrear. Lo más lindo que hay es tener hijos. Si se diera, feliz.

¿Eres enamoradizo?
Mucho.