Pancho Saavedra nos cuenta sus mejores secretos viajeros

Ha conocido rincones inspiradores de nuestro país, y pretende seguir esa senda gracias al programa "Lugares que hablan", de Canal 13. Amante de la naturaleza y los viajes, nos cuenta sus primeras aventuras, qué ama y qué le molesta de la industria turística.

Por: Carolina Palma Fuentealba Laviajera.cl
Fotografías: Gonzalo Muñoz. @gonzaloxtrem

Es Sagitario, y si existe una característica propia de este signo es la búsqueda de lo diferente; son exploradores innatos. En este caso, la astrología no se equivoca. Antes de los 17 años, soñaba con subirse a aviones, tenía la inquietud de conocer otros países, recorrer Disney o Nueva York. Pronto lo logró. "Mi primer viaje al extranjero fue con mi hermana. Mis papás, aunque ellos no habían salido nunca de Chile, nos mandaron de viaje a Nueva York, Miami y Orlando", cuenta el carismático Francisco Saavedra, conductor de Canal 13.

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Un año después se fue con un amigo a mochilear a Europa. "Pasamos por Roma, Venecia, Milán, República Checa, Praga, Berlín, Colonia, París. Siempre quedándonos en hostales, comiendo puré en caja por días. Fue alucinante, me quedé dos meses recorriendo en condiciones hostiles, con climas intensos, tormentas de nieve. Me acuerdo de meterme a un café y poner las manos arriba de la estufa porque sentía que estaban muertas"; con esta anécdota recuerda el inicio de su amor por los viajes. Ahora cuenta más de 25 países en el cuerpo.

Este 2017 continúa en "Lugares que hablan", de Canal 13; comienza un programa sobre las lecciones de vida con grandes personajes nacionales en 13C, y tendrá una participación en "La movida del Festival". Sobre continuar "Lugares que hablan" en el extranjero, lo descarta completamente. "Afuera sólo hicimos 12 capítulos el verano pasado. La esencia del programa es Chile y, si vamos al extranjero, hay que ponerle otro nombre", aclara.

¿Siempre te llamó la atención recorrer Chile?
No, porque mi sueño era subirme a un avión para ir al extranjero. Cuando volé, me sentía como artista de cine (ríe). De hecho me acuerdo que cuando fui a Nueva York, que me da vergüenza contarlo, llegué al Time Square, saqué mi personal disc, y puse la canción "New York, New York", de Frank Sinatra. Rayé con la gente diferente, los autos, los colores… La raja. De ahí en adelante, comencé a rayar con los viajes.

Después comenzaste a viajar por trabajo.
Sí, empecé a inventar viajes en el canal. Por ejemplo, fui a Nueva York a entrevistar a Leonardo Di Caprio y Matt Damon en un EPK de una película. Después, en "Alfombra Roja", comencé a cubrir cosas, y decía que quería ir a Las Vegas porque había una alfombra roja. Empecé hacer contactos con managers…

¡Hay que ser busquilla!
Sí, nunca he dejado de golpear puertas. Nunca me han llamado a mi casa, siempre he pedido las oportunidades a los canales. No he sido "el hermano de" ni "el primo de", no he tenido un apellido rimbombante. Las cosas se me han dado difícil, y eso me hace sentir orgulloso de conducir un programa que la gente quiere tanto. Con "Lugares que hablan" me encariñé con Chile.

¿Puedes confirmar que conoces bien Chile?
Conozco Chile, pero siento que mi trabajo es como el de un vendedor viajero. A veces pasas por los lugares y no los alcanzas a conocer en profundidad. Te quedas con los entrevistados y lo que viste, pero me gustaría estar más días en un lugar. Pero conozco Chile como mucha gente no tiene oportunidad, hemos hecho rutas que nadie hace. Recomiendo perderse, literalmente. Perderse en los lugares, porque hace que conozcas la esencia. Me gusta el turismo emocional, ese que tiene que ver con la gente, con la señora que vende la empanada, con las familias que se han dedicado al mundo de los arrieros y que en la noche hacen un asado. Ese es el turismo lindo, y de ese turismo me he enamorado. Para ese lado ha ido mutando el programa. Nosotros no hacemos recomendaciones hoteleras, nada.

¿Vas con libreto?
No. Un periodista investiga una ruta, la plantea, lo revisamos en la pauta y nos vamos. Tenemos sólo antecedentes de los personajes, pero nada más. La gracia es que las cosas vayan sucediendo, que la sorpresa sea genuina, que el entrevistado y yo nos sorprendamos de verdad. Eso la gente lo valora. Nos hemos metido en los lugares más aislados de Chile. Este programa no es de denuncia, pero la gente cuando lo ve siente muchas cosas: amor, orgullo, rabia, pena.

Es que uno llega a cuestionarse todo al ver otras realidades. Es verdad.
Claro, cuando escuchas a una señora que nunca tuvo zapatos y que para calentarse los pies tenía que meter las patitas en la caca de la vaca, te das cuenta de lo fuerte de la realidad. O que una familia debe decidir a qué hijo comprarle zapatos, o que prefieren ir al colegio sin zapatos para no echarlos a perder… No es denuncia, pero sientes muchas cosas, como que tus problemas no son nada comparados con los de ellos. Sientes que estamos en un país hermoso, diverso, pero tan desigual, donde está tan mal pelado el chancho. También me ha tocado ver el poco cuidado del turista. Una vez vi un "buena Naty" en un petroglifo, que tiene que ver con la historia de la humanidad. Que alguien cometa la estupidez de rayarlo, es un insulto a la vida. Ahí comparas con el extranjero. Vas a Madrid y te das cuenta cómo cuidan su arquitectura. Cuando escucho que ganamos con nuestros destinos turísticos, me parece bien, pero estamos en un 20% de lo que este país puede dar. Pese a todo eso, me he enamorado de Chile. Cuando era pendejo quería viajar fuera de Chile, ahora no.

Recomiéndanos algún lugar especial…
Puerto Cisnes, especialmente en la "Fiesta del Pescado Frito", porque se hace una minga solidaria. A una persona que lo necesite le construyen una casa, la llevan a través del mar y la instalan. Cerca hay unas termas naturales, el aire es tan puro. También recomiendo la Fiesta del Nazareno de Caguach (mayor festividad religiosa de Chiloé, el 23 de agosto), ¡y vayan a Juan Fernández! Fue injusto lo que pasó después del accidente aéreo, la gente no evolucionó y cada vez que hablan de Juan Fernández se menciona el accidente. Me dio pena que algunos medios hayan dicho "la isla maldita", mientras su gente trabaja mucho. Uno de los destinos que visitamos para la próxima temporada del programa es Juan Fernández. Es maravilloso, y ahora se abrieron vuelos comerciales.

Si te hacen escoger: ¿Isla de Pascua o Juan Fernández?
Juan Fernández. Isla de Pascua es maravillosa, pero está sobreexplotada turísticamente; en cambio Juan Fernández no, hay mucha naturaleza virgen y casas de familia que te reciben. Sus propios habitantes la cuidan, ellos mismos regulan la extracción de la langosta.

"Lugares que hablan en vacaciones" en Cuba tuvo mucho éxito. ¿Qué te gustó más?
Trinidad más que La Habana, aunque casi me morí el primer día, eso sí. Había solo un hotel, carísimo, entonces tuvimos que dormir en casas de familia. Tenía un ventilador, una ventana de reja sin vidrio. Estábamos todos en casas distintas…

Uno idealiza mucho a Cuba a veces…
Encuentro que Cuba es un país injusto. Pueden tener mucho, y los cubanos son increíbles personas, cultos, pero el sistema de Fidel no me gustó. Antes no lo entendía hasta que fui y estudié el tema. Cuando caché que los cubanos hacían una fila para el Coppelia y los extranjeros otra, que andan con miedo, que tienen todo intervenido, me parece lo mismo que la dictadura. Hablan de libertad, pero el pueblo cubano nunca ha tenido libertad. En general el cubano joven se quiere arrancar, aunque ama sus raíces, su gente.

¿Te gustaría vivir fuera de Chile un tiempo?
Sí, en Madrid. Tuve la oportunidad de conocer y enamorarme de su cultura, del cine. En Estados Unidos gobernado ahora por Trump, no. Vengo llegando de Los Ángeles, y encuentro que están todos muy locos allá, mucho ravotril en la calle… Mucha gente freak. Aunque amo San Francisco, la ciudad de las libertades, y Miami.

¿Te gustan los all inclusive?
Sí, pero sin cabros chicos que tiren pelotas o lloren. Hace poco fui a Cancún porque necesitaba descansar y no hacer nada, y me aburrí un poco. Lo único que hice fue tomar sol, ir al gimnasio y al spa. Me gustó mucho el Hotel Hard Rock de República Dominicana, porque tenía 15 restaurantes, y la pieza era increíble. Y debo confesar algo, cuando voy a un resort, me gusta más la piscina que la playa, porque me da nervios el mar, la verdad.

¿Algún destino que sueñas visitar?
En general no me gustan los lugares de moda, porque está lleno de turistas, y me apestan los turistas. Soy turista, pero me cargan los turistas (ríe). Como soy soltero me gusta mucho viajar solo y conocer gente; además tengo amigos en distintos países. Prefiero solo porque no me gusta que controlen mi tiempo, que me digan a qué hora tengo que levantarme, nada.

Pero uno siempre quiere compartir algún momento con alguien, ¿qué haces en ese caso?
Sí, me pasa. Bueno, ahí publico algo en Twitter (ríe).