"A los 50 las mujeres seguimos buenísimas y tenemos mucha sabiduría": Susana Zabaleta

La cantante engalana nuestra edición del mes de diciembre y nos comparte algunos detalles de su vida en familia, su carrera y sus deseos para México

Por Olivia O'Gam Espinosa

Fotos César Contreras

El día de Susana Zabaleta comienza a las 06:00 de la mañana, hora en la que se levanta de la cama y ayuda a sus hijos a alistarse para ir al colegio. Después vienen las entrevistas, las sesiones de fotos y todos aquellos compromisos que tiene por su carrera como actriz, cantante y conductora. Tras este momento frenético del día, llega un breve espacio para relajarse y practicar yoga. Una vez en paz, se acerca la hora de comer con sus hijos, conversar con ellos y enterarse de todas esas historias, buenas y malas, que les ocurren en su convivencia diaria. Para cuando dan la 22:30 horas, Susana está exhausta, pero feliz de haber estado cerca de toda la gente que ama.

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En nuevamujer.com decidimos cerrar el año con una mujer a la que admiramos profundamente: Susana Zabaleta, quien en entrevista nos contó sus deseos para México durante 2017, sus amores, desamores y su lucha a favor de las mujeres.

¿Cómo resumirías tus 30 años de trayectoria y cuál dirías que ha sido la mejor experiencia que has vivido a lo largo de ella?

— Ha sido una aventura como la vida misma; con altas y bajas, con lloriqueos, con emociones, con un poco de todo. Al final ha sido un camino muy divertido. Una de las mejores experiencias que he tenido fue la celebración de los 45 años del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), allí había niñas leyendo cuentos que ellas mismas habían escrito y recordé mi niñez. Recordé que la imaginación no tiene fin y que la cultura, si existiera en México (porque la verdad nos hace falta mucha cultura en este país) nos enseñaría, así como esas niñas me enseñaron, que todavía hay mucha esperanza y talento en México.

¿Cómo has logrado equilibrar familia y trabajo?

— Justo esa es una de las cosas más difíciles porque son dos grandes amores y es querer tenerlos al mismo tiempo. Tienes que ubicarte y entender que cada uno tiene su momento y su tiempo y que hay que darle a cada uno su espacio; esa es una de las cosas que más duelen y que más cuesta trabajo.

¿Alguna vez sufriste de discriminación por ser mujer a lo largo de tu carrera?

— No sufrí discriminación por ser mujer, más bien me pidieron un intercambio de 'favores' (sexuales). No hay ni necesidad de afrontarlo, sólo hay que mentar la madre y decir "yo no soy así". En el momento en que alguien te pide algo, que normalmente son las nalgas, para subir o conseguir cosas, hay que saber qué responder. Por eso una se hace un caparazón bastante duro como para que ni se les ocurra (insinuarlo).

¿Cómo has logrado abrirte camino en una sociedad que sigue siendo muy machista?

— Sabiendo quién soy, conociendo los derechos de la mujer, los derechos del ser humano y estudiando. Si tú estudias, sabes contestar; si lees, tienes de qué platicar; si sabes escuchar, también tienes una forma genial de poder intercambiar cosas con la gente, y eso es lo más bonito. Lo más bonito es la gente que te sigue, que te admira, creo que a ellos les debo toda mi vida.

¿Cuál consideras que es el mayor aprendizaje que tuviste al convertirte en madre?

Ser madre es una de las cosas más difíciles, nadie nos dice qué tan complicado es, ni tampoco que jamás hay una pausa, es un trabajo de 24 horas al día. Es algo que asusta, pero luego es gratificante voltear y ver a una tipa que piensa, habla y defiende a la mujer como tú. Mi hija es una socia de vida y con mi hijo pasa igual. Cuando escuchas a un hijo hablar igualito que tú, dices, ¿por qué será? ¿Sabes por qué? Porque te admira y esa es una cosa padrísima.

Muchas mujeres que llegan a los 30 años entran en una crisis porque sienten que ha pasado la mejor etapa de su vida, ¿qué les dirías a esas mujeres que temen envejecer y tienen mucho miedo de la edad?

— Les diría que no sean tan tontas, los 30 es una etapa hermosísima porque tomas las decisiones más fuertes de tu vida como tener un hijo, quedarte, viajar, dedicarte al trabajo, hacerte una cirugía o mil cosas. Es una etapa de gran decisión.

Los 40 son una aventura increíble, es como un viaje al pasado y al presente. Te ves en el espejo y dices: "Todavía estoy buenísima y sin culpas". Es divino. En los 50, además de que sigues buenísima, es momento de regresarle a la gente y a los seres más queridos, las cosas bellísimas que te han dado. Tienes mucha sabiduría.

Creo que la gente que se siente vieja es porque piensa demasiado en ella misma, hay que pensar en muchas otras cosas antes que en ti para poder seguir haciendo cosas tan maravillosas como seguir viviendo. La edad para mí ha sido sabiduría. No he tenido crisis porque sigo amando y creo que esa es una de las cosas primordiales: ser feliz contigo y no pensar en lo que digan los demás.

¿Cómo vas a festejar la Navidad y qué tradición especial hay en tu familia en esta época?

— Desde que tengo uso de razón, cada Navidad la pasamos juntos en Monclova, Coahuila, cocinando pavo, bacalao y ensalada de manzana con malvaviscos. Antes de la cena se acostumbra que El Zabaleto, que es mi papá, hable y diga cómo está la situación familiar, que dé gracias a la vida y a la familia. Cada año dice que la vida es un vicio difícil de dejar, entonces que espera el próximo año seguir en el mismo vicio: viviendo.

¿Qué deseas para México este 2017?

— Es tiempo de guardar silencio y escucharnos un ratito. Hay que buscar y encontrar soluciones. Estamos muy indignados y muy enojados con las autoridades de este país y eso no nos va a llevar a nada bueno. Hay que ver hacia adentro y empezar a trabajar socialmente con nuestra comunidad porque si no, nadie va a salvar a este país. Es realmente triste lo que está pasando.

En un futuro, ¿ves un México gobernado por una mujer y cómo crees que sería?

— Sí, creo que una mujer puede llegar a gobernar este país, pero no creo que una mujer como la primera dama que tenemos ahora (Angélica Rivera). Una mujer que quiere gobernar al país tiene que ser admirable, tiene que amar y luchar por México y educar a sus hijos a favor de México.