La Navidad "a mano" de Daniela Castro ¡No te pierdas sus mejores tips!

Lanzará una marca de ropa, abrió su canal de YouTube, sorprenderá con nuevo libro, sueña con conducir un programa de televisión sobre estilo de vida, y es una experta en manualidades o DIY (Do It Yourself). Regia con su nuevo look, esta es su propuesta navideña.

Por: Carolina Palma Fuentealba.
Fotografías: Gonzalo Muñoz. @gonzaloxtrem
Maquillaje y pelo: Víctor Moya para @bodyographychile, @maquillajevictormoya

Una banqueta vintage comprada en el Persa Bío-Bío, grandes y coloridos cuadros pintados por ella, marcos de fotos en las paredes, corchos dentro de una botella transparente, fotos de artistas colgadas con perritos de ropa. Todo eso conforma el departamento de la energética Daniela Castro (28), que comparte hace dos años con su pololo rockero.

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Le gustan los detalles, y no sólo en la comida. La invitamos a ser parte de una Navidad responsable, DIY, y aceptó encantada. Recordemos que estudió Arquitectura, ha trabajado como decoradora y ama la estética en todos sus acepciones. Para esta Navidad cuenta que, como su casa tiene mucha información visual, prefiere un detalle en la puerta y hacer su propio árbol de flores, con luces rojas y blancas e incorporar luces por diferentes espacios. Para la cena de Navidad piensa en platos de greda, copas y servilletas rojas. Incluso viste a su perrita Chalota con un pañuelo dorado y gorro navideño.

Hace meses dejó el programa "Manos a la obra", de 13C, y ahora aparece en su canal de YouTube, Dani Castro Rouge, con entretenidos videos. Una primicia: en pocas semanas saldrá su libro "Dani Castro. 500 tips y recetas de 500 caracteres". "Viene con datos muy simples. A veces los chefs te dan las recetas, pero no explican nada. Quería un libro para que lo ensucien, incluí todas las cosas que me hicieron ganar 'MasterChef' y que tuve que averiguar por mí misma. Por ejemplo, cómo saber que el pescado está bien cocido o a cuánto equivale 'una taza'. En realidad, da lo mismo que taza uses, porque lo importante es usar la misma taza para no perder las proporciones. Datos tanto para los que no cachan nada como para los más expertos".Imagen foto_00000030

Estuviste más de un año en "Manos a la obra", ¿harás otro programa?
Renuncié yo. Me fui de viaje a Nueva York, Las Vegas, antes estuve en Brasil, Aruba. He estado viajando harto, entonces no he tenido tiempo de pensar, pero sé lo que quiero hacer, lo tengo claro. Quiero hacer un programa distinto, porque lo que hice fue acomodarme al que hacía Virginia de María, pero ahora quiero uno mío.

¿Qué diferencia habría?
Que ya no quiero enfocarme sólo en cocina. No quiero desligarme totalmente, pero hago mucho más que cocinar: me gusta la moda –de hecho sacaré ahora mi marca propia– también pinto cuadros, decoro. Quiero sacar esa idea de que porque trabajo en un programa de cocina no puedo pintarme las uñas o debo andar con el pelo tomado. Quiero mostrar la versatilidad de las cosas y mi personalidad. En el programa había que ser muy correcta, no podía tirar la talla.

¡Y veo que eres todo lo contrario!
A mí me gusta el leseo. No sé… Mi sueño es crecer en la conducción en general. Quizás un programa de estilo de vida, ¡como la Marta Kostyra! (más conocida como Martha Stewart).

¿De verdad quieres trabajar en la televisión, fuera de la sección cocina?
Me carga sólo la sección cocina. Una vez le dije a la Diana (Bolocco), quien es mi referente, que la amo porque siempre es ella misma. A todas las mujeres las ponen serias y el hombre nomás puede lesear. Falta una mujer relajada, que no venda la pomada de que es perfecta. ¡No me han llamado todavía! (ríe).

Qué raro, porque tienes harto carisma…
Es que con la gente de la tele no tengo mucho contacto. El programa de 13C lo hacía una productora externa. La relación que tengo es con "MasterChef", y en la última temporada me metieron en los llamados, y funcioné en eso. Obviamente no podía ser jurado, pero "Naka" (Sergio Nakasone, el director) me involucra harto.

Pasando al tema que nos convoca, ¿te gusta la Navidad?
Es súper importante para mí la Navidad. Hace ya dos años que junto a la familia de mi pololo y a la mía acá (en su departamento). Tengo una tía, Marcelita, con Síndrome de Down de 35 años, y ella sigue viviendo la Navidad como una niña. Cantamos canciones al Viejito Pascuero gritando (ríe). El año pasado, la Marcelita gritaba por la ventana que estaba con su sobrina de "MasterChef" (ríe). Qué alegría más grande. Cuando hay que entregar los regalos, ella va leyendo los nombres y los reparte. Es tradición.

¿Siempre la has pasado con ella?
Sí, siempre. Antes con mi hermana éramos las tres niñas. Ahora que crecimos me gusta darle una Navidad bonita. Es la única que se emociona. Comemos rápido porque viene el Viejito. No sé si sabe que no existe, pero su energía es como de 20 niños. Me preocupo siempre de ella. Mi Tata murió el año pasado, así es que quería que no lo notara tanto y por eso junté las dos familias. Cuando chica lo pasaba con mis papás, mi hermana, que ahora vive en Australia, mis tatas y la Marcelita. Después mi papá se fue, o sea, se separaron poh.

A algunas personas les da nostalgia esta fecha, ¿te pasa?
A las mamás les pasa eso. Me estresa que lloren. Me emociono, pero no tanto.

Quizás en algún momento, tras la separación de tus papás…
Ah, claro, pero más me acuerdo de la última Navidad juntos, antes que se separaran. La pasamos los cuatro no más y se sentía la tensión, todo muy incómodo, puras caras de poto. Mal. Sólo queríamos acostarnos.

Es que uno se pone nervioso para que salga todo perfecto, pero no siempre es así….
Sí, mi mamá se pone nerviosa en todas estas fiestas que son para relajarse y disfrutar. "Es que tengo que cocinar", me dice. "Ya, no importa, yo cocino", le digo. Se estresa mucho, todo es terrible. Eso me da "ene" lata, porque no es la idea. Si no funciona, no pasa nada terrible. De verdad da lo mismo que estén las cosas en el suelo…Imagen foto_00000024

¿Y se lo dices?
Sí, y más se enoja. Después me reconoce que tenía razón. "Eres tan buena, Dani", dice. En las Navidades que estaba en mi casa le decía a mi mamá que no se acercara a la cocina y que no hiciera nada. Yo hacía todo, desde el picoteo. Igual se estresaba porque tenía que ir a la misa.

¿Desde cuándo cocinas tú?
Hace 7 años cocino para Navidad y los cumpleaños. Es que mi mamá no cocina, entonces se estresa. "Dani, en qué te ayudo", me dice. Prefiero que no me ayude, como que le ladro (ríe). Me carga que se metan en mi cocina.

¿Haces el mismo plato todos los años?
Cambio el menú, depende de lo que haya aprendido. No me acuerdo qué comimos el año pasado, pero sí tenía presión porque había ganado "MasterChef". Siempre salva un puré rústico con alguna carne…

¿Y este año?
Estaba pensando en una plateada al jugo con un puré de habas con queso Parmesano. Y una entrada de carpaccio con camarones. Los camarones los cortas y los pones más bonitos. La gente que no se complique. Si siempre ponen los camarones a la izquierda del plato con mayonesa arriba, este año pongan la mayonesa abajo con albahaca, a los camarones agréguenles ralladura de limón y naranja, y te cambió todo. No hay que complicarse la vida.

¿Cuántas horas cocinas para Navidad?
Todo el día (ríe). Para mí la Navidad es para la Marcelita, para la instancia familiar. No le doy importancia a la idea de comportarse bien en la mesa, eso me estresa. Si quieren estar todos gritando, griten, pero disfrútenlo. Hay personas que le dan una importancia tan grande que al final provocan que sea frío. Igual decoro la mesa porque soy así siempre, pero si se quiebra una copa o no toman un cubierto bien, te prometo que me da lo mismo. Disfrútenlo. ¡Al final llego muerta a las 12! (ríe). Lo bueno es que mi team suegra–mamá lavan todo.

¿Y de postre?
No sé todavía. Quizás una tarta de frutas o con chocolate blanco. Algo fácil. Siempre digo que haré algo simple, pero al final hago otra cosa…

¿Y para picar qué recomiendas?
Soy fiel a las salsas. Pancito tostado al horno con orégano, de distintas variedades: integral, normal, con semillas. Eso más cinco salsas, como pesto, salsa de tomate con queso de cabra, una pasta de champiñones, de aceituna-nuez, y una reducción de vinos con Camembert. Con eso puedes no darles comida y ahorrar. Métanles harto pan (bromea). Si son pocas personas, menos salsas.

¿Y los bebestibles?
En la casa hay de todo, pero me gusta que traigan cola de mono hecha en casa. Este año quiero hacer y ponerle anís, clavo de olor, jengibre… Algo inventaré. No me gusta mucho tomar, pero sí los aromas, y el olor a cola de mono es de Navidad.

¿En tu familia juegan al Amigo Secreto?
Es que soy muy buena para regalar. Aquí no existe. Aunque me digan Amigo Secreto, no puedo no darle regalo a todo el mundo. Me gusta ver cómo los abren. Me preocupo del envoltorio, que se vean lindos con su rosa. Soy muy detallista.

¡Qué amorosa!
A la Chalota también le regalo. El año pasado mi mamá le trajo un pañuelo nuevo. Aquí el que llegue, tendrá regalo.

Se habla mucho de evitar el consumismo. ¿Qué opinas?
Más que los regalos en sí, me gusta que el árbol se vea lleno de regalos, aunque sea un chicle. No soy de regalar grandes cosas. Sólo a la Marcelita ahora que no está mi Tata, porque él le regalaba los artefactos tecnológicos, y ahora ayudo en eso. Antes, cuando no trabajaba, regalaba siempre fotos. ¡Son el mejor regalo! Quizás colgadas con perritos de ropa pintados…

¿Qué consejo nos das para envolver? Uno siempre se complica.
Siempre me ha gustado envolver con papel kraft o con papel de diario de la sección económicos. Algo bien simple, pero con una cinta grande dorada. A la gente le da miedo eso del papel de diario, creen que tienen que gastar mucha plata para que se vea lindo.Imagen foto_00000010

¿Qué te gusta que te regalen?
Me estresa esa parte. Es que sé que se preocupan harto porque saben que me gusta vestirme bien, me gusta la cocina… Siempre sé que se estresaron con mi regalo, porque no me gustan los regalos porque sí. Prefiero que no me den nada si no es pensado para mí. Entre perder la plata, prefiero que me regalen una cartita, un vale por un picnic o cosas así.

¡Chuta! Hay que conocerte bien entonces.
Claro, eso para la gente que me conoce. Es como que me regalen un sostén con push up. Los que me conocen saben que para mí no es tema ser plana, y que no usaría un sostén así.

Quizás un pañuelo…
Sí, de las tiendas que me gustan, o un labial. Mi mamá se complica mucho, entonces le digo que necesito tal cosa, y ella me la regala.

¿Y tu pololo?
Es igual de complicado que yo para regalarle. A mí me gusta el brillo y a él todo lo contrario. Como rockero, no le gustan las marcas ni las etiquetas. El año pasado le regalé una pequeña batería de colección de Led Zeppelin. Los libros y un whisky siempre salvan.

¿Cuál es el regalo que más recuerdas?
Una vez que me dieron miles de lápices para pintar y papeles para recordar.

De muñecas, ¿nada?
Cero muñecas. A las Barbies no las pescábamos con mi hermana. Les sacábamos la ropa y vestíamos al gato (bromea). Siempre quise un Nintendo y nunca me lo regalaron. Ahora me lo compré y con mi pololo jugamos Mario Kart. Me da risa porque los cables son súper cortos y estamos pegados a la tele.

Pese a que eres muy joven, ¿te gustaría en algún momento ser mamá?
Me encantaría, pero no todavía. Pienso en esos ratos que no hago nada y que los ocupo para la Chalota, y creo que estaría vuelta loca con una guagua. Por ahora no, quizás a los 35. Me encantaría porque estoy con un hombre bacán, y me imagino que nuestros hijos serán bacanes, músicos, artistas.

Aquí te compartimos el backstage de la sesión de fotos