10 cosas que seguro te han pasado si sales con un diseñador gráfico

Aunque los amamos, tener un el relación con ellos es lo mejor (o lo peor) que te puede suceder.

El amor, el amor, cuando nos llega en definitiva no importa la profesión de esa persona, pero si sales con un diseñador o alguna vez has tenido un novio con esta profesión entenderás a la perfección lo bueno y lo malo de ellos.

Te dan recomendaciones de cine increíbles. Buscan referencias en todos lados y siempre tienen una película o una serie extranjera que recomendarte. Son los mejores para descubrir una cinta valiosa del otro lado del mundo.

Son detallistas. No sólo contigo, en general le prestan mucha atención a la tipografía de las cosas que compran. Se detienen a ver empaque, logos y cualquier bello paisaje.

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Toman fotos increíbles. Son conceptuales, así que sus cuentas de Instagram están plagadas de fotos de estructuras, paisajes fuera de foco y si tienes suerte aparecerás tú, con un concepto creativo detrás.

No tienen mucho tiempo. Aunque es de las cosas que menos nos gustan, los diseñadores no tienen mucho tiempo para ti. Si no son freeelance, sus trabajos son absorbentes y casi siempre trabajan hasta tarde.

Dan regalos fenomenales. Sí, cuando de dar regalos creativos, los diseñadores se pintan solos, piensan con detenimiento qué te darán y, dependiendo de su estilo, pueden darte cosas minimalistas con envolturas que te enamoran.

Su look es genial. Aunque no es una regla, los diseñadores tienen un buen gusto para combinar su ropa. Son atrevidos con las texturas y su estilo los hace únicos.

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Te dicen conceptos como RGB y CMYK. Les gusta hacer chistes con términos que ellos conocen y creen que son graciosos. Después de mucho tiempo, seguro por fin entendiste qué significa cada término y hasta te da risa.

Pagan por cosas que seguro tú no comprarías. Tienen muñecos, ilustraciones y un sinfín de accesorios que no usan, pero los compraron por el diseño. Regalarles algo se vuelve complicado, pues aman desde la pasta de un libro hasta tazas y plumas "de diseñador independiente".

Te llevan a lugares extraordinarios. Conocen galerías alternativas, restaurantes que los cautivaron por la carta o el diseño del lugar, van a eventos en lugares poco concurridos y su grupo de amigos es casi tan interesante como ellos. Aunque en el fondo aman lo popular.

Son fans de la marca de la manzana. Aunque no lo digan o sean fans de clóset, la mayoría idolatra a Steve Jobs. Tienen toda la gama de productos de es marca.

Finalmente, viven al borde del deadline, bocetando ideas nuevas en su libreta de papel.