Jennifer Lawrence se confiesa y habla de feminismo, moda y el cuerpo 'perfecto'

Jennifer Lawrence es muy reservada con su vida personal, pero esta vez se confesó con la revista Harper's Bazaar y habló de feminismo y lo que muchos llaman el cuerpo 'perfecto'

A veces pensamos que la vida de las celebridades es tan 'perfecta' que llegamos a olvidar que también son humanos. Con Jennifer Lawrence ocurre los mismo: siempre enfundada en esos atuendos Dior que roban el aliento y causan admiración y envidia, que nos parece irreal. La actriz acaba de hacer algunas revelaciones a Harper's Bazaar que nos hablan más de su personalidad fuera de los refelctores

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"Me gustaría que concibiéramos un nuevo modelo de cuerpo normal. Todo el mundo dice, 'nos encanta que haya alguien con un cuerpo normal' y yo pienso, 'no creo que yo lo tenga'. Hago pilates todos los días. Como, pero hago mucho más ejercicio que una persona normal. Creo que nos hemos acostumbrado a cuerpos excesivamente delgados y cuando alguien está en su peso normal se piensa 'Dios mío, tiene curvas', lo cual es una locura".

 

"Realmente no salgo mucho por la noche. Soy una abuela. Es difícil sacarme, y cuando salgo no me quedo hasta tarde. Si lo hago y estoy teniendo una buena fiesta, vomito. No tengo la tolerancia para perder el conocimiento; simplemente empiezo a vomitar. Pregúntenle a Emma Stone. Fue la noche que vimos a Adele en Los Ángeles. Ella simplemente me acariciaba la espalda. Fue muy dulce. Yo pensaba, 'Vete de aquí. Es tan asqueroso"".

 "Puedo sentir a veces las personas se sienten intimidados por mí, pero trato de hacer lo mejor que pueda para compensar eso".

"No entiendo por qué esa palabra (feminismo) le da tanto miedo a la gente; no debería, simplemente significa igualdad. Si estamos yendo hacia adelante en una sociedad, te estás sintiendo más fuerte como mujer y quieres que te tomen más en serio. No quieres dejar de lado los maravillosos rasgos que vienen con ser mujer: somos sensibles. Nos gusta complacer. Somos empáticas".

"Creo que empecé a prestar atención a la moda cuando los paparazzi comenzaron a seguirme hace unos años. No estaba preparada y pensaba: '¿Qué llevo puesto? Tengo que prestar atención'. Cuando cumplí 25 fue más fácil porque ya sé que es mi estilo y que no lo es".

"Ese vestido era mi plan B. El plan A no me lo pude poner porque la gala coincidía con mi ciclo menstrual, como venía ocurriendo años atrás". El rojo gano porque "era suelto por delante y no tenía que preocuparme por meter nada".