¿Estás listo/a para entrar a una nueva relación? 5 claves para darte cuenta

Por: Mario Guerra,
Especialista en relaciones de pareja Match.com

Encontrar pareja parecería algo que no requiere de mucha ciencia y sí de buscar, o toparse, con la persona adecuada para cada uno. Esto puede ser más o menos cierto, pero sentirse listo para encontrar a alguien no significa necesariamente estar listo o lista para entrar a una relación, especialmente si se quiere tener una sana, duradera y satisfactoria y, particularmente, cuando ya se han tenido varias experiencias decepcionantes en este sentido.

Si bien no hay una fórmula mágica para esto, sí podemos tener en cuenta distintos aspectos antes de entrar en una relación de pareja. Si bien la relación se va construyendo con el paso del tiempo, siempre aumenta las probabilidades de un buen resultado si empiezas "con el pié derecho", por decirlo así. Veamos algunos elementos que conviene tener resueltos antes de considerar relacionarte con alguien:

1. Ya terminaste tu relación anterior

○ Parecería obvio esto, pero la realidad es que hay muchas personas que empiezan una relación antes de terminar otra. Quizá es porque no quieren quedarse sin alguien o porque la relación anterior no es buena y conocieron a una persona que creen será la definitiva. La cuestión es que, especialmente en las relaciones, sería conveniente cerrar lo pasado antes de iniciar algo nuevo, de esta manera sabrías que la nueva relación no es una puerta de escape de la anterior.

2. No tienes una relación complicada con tu Ex

○ Supongamos que ya terminaste tu relación anterior, pero ya sea por cuestiones de trabajo o hijos, debes seguir teniendo una relación con tu Ex. La idea es que, si los hay, procures resolver asuntos ásperos como resentimiento, problemas de dinero o hasta la custodia de los hijos. No sería justo llegar a una nueva relación con "Cuentas por pagar" o facturas ajenas.

○ Tampoco ayuda que de vez en cuando tengas encuentros románticos con tu Ex. Es como si no hubieras terminado la relación, por más que "oficialmente" crean que sí.

○ Una nueva pareja puede entender que tengas relaciones pasadas con las cuales debas tener algún contacto; quizá lo que se complica comprender es que pases largas horas discutiendo por teléfono o mensajes o que te quedes en su casa porque los niños "te extrañan".

3. Has hecho consciente y trabajado con tus errores en relaciones pasadas

○ Siempre es sano evitar repetir patrones y caer en los mismos errores y creeme que eso es algo muy común, especialmente cuando no hacemos conscientes nuestras conductas o creencias acerca de lo que es tener una pareja. Trata de encontrar patrones en tus relaciones pasadas que te han llevado a la insatisfacción o al conflicto con tu o tus parejas pasadas. Aunque a simple vista quizá no sea tan evidente, si reflexionas y usas la objetividad, quizá encuentres algo que no habías visto.

○ Culpar a los otros o a la mala suerte puede resultar cómodo, pero es más útil encontrar qué errores pudiste haber cometido tú que te llevan a terminar tus relaciones o al menos la última. Si aún así sientes que tú no has hecho nada, asume al menos que has contribuído con un 1% a esta situación. Ahora piensa, cuál puede ser ese 1%.

○ Finalmente, no sólo se trata de atender problemas en la forma de relacionarte, sino también en tu forma de ser. Impulsividad, obsesiones, ansiedad o depresión, por ejemplo, deben ser elementos a atender para no dañar a una nueva pareja o a una nueva relación.

4. No necesitas tener una pareja

○ Ya sé que suena un tanto absurdo, pero la realidad es que una pareja no se necesita; se quiere. Si tu necesidad de estar con alguien es grande, seguramente bajarás tus estándares, aceptaras tratos o acuerdos que te lastimen o te volverás demandante dentro de esa nueva relación.

○ Piensa si podrías vivir solo o sola el resto de tu vida. No quiero decir con esto que sea en aislamiento, sino vivir sin una pareja a tu lado. Si la respuesta es sí, quizá sea momento de buscar una. Si respondiste que no, revisa cuál es tu temor de hacerlo. Una buena pareja no es para acompañarte en la vejez, sino para que comparta cada uno lo mejor de sí mismo con el otro.

5. Eres flexible y estás dispuesto/a a compartir tu vida con alguien más

○ Una pareja es para conocerla, no para querer cambiarla. Estar en una relación conlleva mucha flexibilidad, disposición para negociar y asertividad para pedir lo que se quiere, decir lo que se piensa y aceptar que el otro puede no estar de acuerdo con nosotros en todo y aún así no considerar esto como una prueba de desamor y sí de la riqueza e individualidad de otro ser humano.

○ Por más que creas que tus hábitos, creencias y conductas son las más normales, y hasta las mejores, conoce a tu pareja y verás que en muchas cosas habrá similitudes, pero en otra diferencias y eso es perfectamente normal.

Como mencioné anteriormente, estos puntos no garantizan de antemano que una relación va a funcionar, pero sí te ayudan a no arrastrar lodos pasados en una casa nueva.