Diversión

Así cambió esta mujer luego de dejar de consumir azúcar por un año

Eva SImagen foto_0000002220150610075305.jpg chaub, es la mujer estadounidense que hizo el experimento junto con toda su familia, de dejar de lado durante un año, todo lo que contuviera azúcar refinado.

Ella narra que llegó un momento en su vida en el que se dio cuenta de que no tenía energía y prácticamente se la pasaba todo el día con un cansancio inexplicable, lo que asumió que podría ser una terrible enfermedad y se dio a la tarea de investigar.

Encontró diversos escritos sobre profesionales que culpaban al azúcar de un porcentaje muy alto de enfermedades y obesidad en los estadounidenses. Entonces fue cuando se le ocurrió la brillante idea: vivir un año sin consumir nada de azúcar.

Así que erradicó de su dieta la miel, el jarabe de maple, melaza, etc. No se llevarían a la boca nada dulce a menos de que ese dulce fuera natural, como en el caso de un trozo de fruta.

Hasta su forma de mercar cambió, ya que tuvo que detenerse y analizar cada producto a ver si contenía o no este gran tóxico, como ella lo describe.

Ahora todo era diferente a pesar de que pasaron momentos difíciles, más que todo con las niñas que se negaban a dejar de lado sus snacks y todas las delicias que estaban acostumbradas a comer. Pero también notaron el nuevo estado anímico de Eva y como ella se sentía.

El día más importante de todo el reto fue cuando cumplió años su marido. La regla del pastel mensual incluía un parágrafo que estipulaba que si en ese mes alguien cumplía años, tenía el privilegio de elegir cual sería el postre que todos comerían; así que el eligió un pastel de varias capas con crema de banano, cargado y cargado de azúcar.

"yo sabía que algo nuevo estaba ocurriendo. No sólo no me gustó mi rebanada de pastel, ni siquiera la pude terminar. Tenía un sabor extremadamente dulzón para mi paladar ahora sensible, hizo que mis dientes dolieran, mi cabeza comenzó a latir con fuerza y mi corazón empezó a acelerarse… Me sentía muy mal".

Fue en aquel momento en el que tirada en el sofá de su casa con un profundo dolor de cabeza se preguntaba ¿por qué no había asumido este reto antes?, claro es que "hay azúcar en todas partes".

Luego de cumplir los 12 meses del reto, Eva se dio cuenta que su hija mayor había faltado al colegio 15 veces a causa de alguna enfermedad el año anterior, y que en este año solo había faltado 2 veces.

Hoy en día la dieta de la familia de Eva es completamente diferente a cualquier familia y ella expresa su increíble recuperación.