Caleta Chañaral de Aceituno: Una joya de Atacama

La Reserva Nacional Pingüino de Humboldt es compartida por la Cuarta y Tercera Región; la isla Chañaral es la más grande de esta reserva, y desde esta pintoresca caleta parten los botes para avistar ballenas, delfines, lobos y aves. Un lujo.

Por Alexandra Gallegos A.

Don Sergio Díaz es el patrón del Champero III, uno de los más de 20 botes que a diario se turnan a los turistas que llegan a caleta Chañaral de Aceituno en busca del paseo para, ojalá, avistar a las famosas ballenas y delfines de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt, en la costa más "sureña" de la Región de Atacama.

Hace ya años que Punta Choros e Isla Damas (ambas todavía en la Cuarta Región, y también parte de la misma Reserva) son destinos recurrentes de chilenos y extranjeros, atraídos por sus arenas blancas, mar calipso bastante tibio y naturaleza pródiga, con magníficas vistas y puestas de sol. Pero Chañaral de Aceituno es menos conocida y, por lo mismo, aún mantiene ese sabor más aventurero y como olvidado.

Se llega después de unos 40 minutos en auto desde Punta Choros hacia el norte, por la ruta costera estabilizada con sal. Justo antes está Caleta Carrizalillo, también muy pintoresca. Antes de entrar a la caleta en cuestión destaca el Camping Piedras Negras, pequeño pero con sitios bien implementados, impresionantes vistas, duchas y baños.

Chañaral de Aceituno sorprende desde el primer golpe de vista. A diferencia de las decenas de caletas que se esparcen por toda la costa norte, acá el color y el orden mandan. Tres ricos restaurantes, algunas cabañas y hostales preciosos, y un pueblo que ha sabido crecer en equilibrio con el entorno, respetando sobre todo el paisaje y naturaleza que lo rodea. El turismo se enfoca en dos áreas; además de los paseos en bote a la isla Chañaral de Aceituno (la que no se puede visitar, sólo rodear), acá está instalada una de las mejores y más reconocidas escuelas de buceo a nivel mundial. Se trata de Explora Sub, a cargo de César Villarroel, el mismo que realizó el documental "Océanos" con Celine Cousteau, la hija del famoso oceanógrafo francés Jacques Cousteau.

¿Qué verás desde el bote? Si tienes suerte puedes cruzarte con grupos de delfines, ballenas Fin, Jorobadas o la famosa ballena Azul, y en la isla misma, observar colonias de pingüinos de Humboldt, de piqueros, de lobos marinos, chungungos (la nutria de mar), patos, petreles, albatros y más. El paseo dura aproximadamente 2 horas y media, y vale $10.000 por persona.