Diversión

Las 50 sombras de Grey, a la chilena ¿Cuál es nuestra realidad?

Nos vanagloriamos diciendo que lo leímos, que nos excitamos con Christian Grey y su estilo medio “sado” y que, incluso, nos dejamos atar las manos al tener sexo. Eso es lo que decimos ¿cuál es la realidad?

 

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Por Karen Uribarri Guzmán.

Roberto me cuenta que espera ansioso el estreno del filme "Cincuenta sombras de Grey", porque está seguro que su señora encenderá su líbido al ver en pantalla grande las escenas que leyó entusiasmada hace unos meses. Él está expectante, porque la cantidad de veces que tuvo sexo con su señora en esa época duplicó la realidad que llevaba a cuestas. Entonces, asume, con el filme el peak volverá a ser álgido, lo que lo tiene muy feliz.

¿Será tan así?
"Creo que el gran aporte del libro fue sacar la sexualidad femenina del clóset de la tradición. Su éxito de ventas permitió que un montón de mujeres que concebían el sexo como algo poco dinámico y de comentario privado, vieran que existían otras posibilidades. Permitió que mujeres comunes y corrientes se atrevieran a verse asociadas públicamente a temas sexuales. Mujeres leyendo en el metro sin que les diera vergüenza, amigas prestándose el libro, chicas subiendo fotos de ellas con el libro en redes sociales. El sexo pasó de ser un tabú de conversación entre amigas de mucha confianza a ser tema de conversación en reuniones sociales y medios de comunicación", cuenta la bloguera y locutora, Bernardita Ruffinelli, a lo que añade: "No creo que las chilenas estén con los látigos debajo de la cama, pero al menos entienden que pueden tener látigos, y no ponerse coloradas al contarlo".

La animadora Andrea Hoffmann toma este libro como un elemento más para mejorar la vida de las parejas. "Creo que la mejor forma de aterrizar la zaga es usando las calurosas letras en beneficio de nuestra imaginación sin contarle al verdadero protagonista que enciendes tus noches con otro… Pues es obvio que Mr. Grey no existe ni existirá nunca. Aterricemos como queramos ese calor que se apodera de nosotras al leer el libro y sus detalles, para poder encender con algunos consejos y datos a ese hombre imperfecto que nos quiere y está junto a nosotras todos los días".

 

El poder de un libro
En el momento en que la sexualidad salió de la oscuridad y se destaparon fantasías en las mujeres, producto de las osadías de Christian Grey, el libro ya sumó puntos. Así al menos lo considera la sicóloga Paola Osorio, quien asegura que trajo muchos beneficios a las chilenas. "Fue un cambio que no se dio solamente en la cama de las lectoras, sino más bien se generó un cambio de actitud en las mujeres chilenas. Creo que antes del fenómeno del libro nunca había visto a una mujer leyendo algún libro erótico en frente de gente que no conocía, pero a raíz de este boom mundial, muchas dejaron sus temores de lado, como el de ser juzgada. Muchas, por primera vez, se permitieron hablar de sexualidad con sus amistades, colegas, familiares, sin que las observaran de manera extraña, porque una gran parte de Chile estaba hablando del mismo tema", asegura.

En eso estamos de acuerdo. Todas hablaron del tema y la gran mayoría leyó el libro o la saga completa. Incluso hay algunas que buscan nuevas novelas eróticas para seguir ampliándose en el tema. Pero, ¿qué tanto fue moda y qué tanto cambió nuestra sexualidad?

"La literatura erótica le sirve mucho a algunas personas como materia prima para la fantasía y esta última puede ser un estímulo sexual potente", afirma el sexólogo Rodrigo Jarpa, agregando que "cuando las personas están muy 'deserotizadas', es importante que comiencen a llenar su estantería con libros distintos a 'trabajar', 'cocinar', 'ser mamá', 'hacer las cosas de la casa', 'economía en crisis', etcétera, y la reemplacen por libros que las conecten con su erotismo".

Muchas de las mujeres agradecen el libro y refieren: "Mi esposo está agradecido", no sólo porque lo despertaron en alguna hora de la noche, sino por el rol que tomaron. Muchas de ellas optaron por una actitud más activa, compartiendo con la pareja algunas de sus necesidades o fantasías. "No sé si a todas, pero a la gran mayoría de las mujeres durante el período de lectura del libro, sobre todo en el tomo 1 y 2, se les potenció el deseo sexual o, como algunas de mis pacientes relataron, 'despertó', ya que es imposible no recrear en imágenes lo que se estaba leyendo y fantasear con que nuestra pareja era Christian Grey, que estábamos con el auténtico Christian Grey o que utilizábamos algunos de los accesorios mencionados en el libro", dice la psicóloga, especialista en sexualidad, Paola Osorio.

 

Juguetes en la cama
Si bien la mayoría de las mujeres chilenas son más tradicionales, se sabe que gran parte de ellas agregaron a su vida sexual algunos implementos como las esposas, látigos, antifaces y bolas chinas. El mercado de los juguetes sexuales y la lencería sexy aumentó notoriamente. "Muchas mujeres que asisten a mis talleres, cuentan que no les gusta la idea de ser golpeadas o golpear con un látigo, pero les enseño que no es necesario golpear al otro para recrear alguna fantasía, que basta con que se golpee firme con el látigo en algún lado del colchón de la cama para verse ruda y con una actitud diferente", asegura Osorio.

La psicóloga Rosita Olivares es un poco más conservadora en su radiografía de la chilena post novela erótica. "Según lo que yo he observado en las mujeres que llegan a la consulta, el libro ha funcionado como algo que despierta la fantasía del deseo femenino. Sin embargo, en la mujer chilena (adulto joven) existe un tendencia (poco asumida desde lo consciente) a ser conservadora en la cama. Esto se ve reflejado en que cuando nos enfrentamos en la intimidad con nuestra pareja, aparece la dificultad para pedir y mostrar lo que realmente necesitamos, y en la mayoría de los casos nos adaptamos a lo que el otro necesita. Por lo tanto, estos deseos reprimidos se los permiten a través de la fantasía con don Christian Grey". Esto sucede por la falta de exploración en nuestra sexualidad, porque para poder expresar lo que a mí me gusta, primero debo desarrollar un proceso de autoconocimiento que permita detectar qué es lo que yo necesito como mujer para sentirme satisfecha en una relación con otro.

En definitiva, el libro Cincuenta Sombras de Grey está revestido de ese romanticismo estilo Walt Disney, que tanto ha horadado el cerebro y el alma de la mujer occidental. Tiene como protagonista al nuevo príncipe azul poderoso, millonario, independiente, con todo el tiempo destinado a seducir, conquistar y llevar a una inocente a las entrañas de lo desconocido. Es decir, tal y como dice el doctor Christian Thomas, médico sexólogo, "esta novela sintetiza todo lo que el mundo patriarcal ha diseñado por siglos: el hombre poderoso, la niña inocente, el saber sexual que está del lado del hombre y el triunfo final del amor… ¡Qué mejor!".

"Pero si vamos a lo positivo –agrega– rescato el retomar el erotismo y la fantasía como una práctica cotidiana indispensable para el placer sexual en las mujeres y en algunos hombres chilenos".

Porque el sexo en lo básico es fantasía, fantasma, falsedad, juego, hacer como si, osadía y, por sobre todo, permiso a abrirse a un espacio donde nada es lo que parece ser y, al mismo tiempo, la comprobación en el cuerpo de que uno existe para otro.