Diversión

Alto Hospicio cambia su rostro y tiene nuevos desafíos

La comuna nortina empieza a dejar atrás los estigmas que por tantos años la marcaron y comienza a formar una nueva identidad más positiva y próspera. Detrás de ese cambio han estado las mujeres que desde el inicio le han dado vida, fuerza y empuje a localidad. Hoy la comunidad enfrentan desafíos ambiciosos, que de seguro alcanzarán con éxito porque está más empoderada.

 

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Por Francisca Cafati De Giorgis

Durante muchos años la comuna de Alto Hospicio ha debido luchar contra los prejuicios, producto de apariciones mediáticas poco afortunadas para la comunidad. Nadie puede olvidar la cobertura periodística que tuvo el caso del psicópata y cómo ese macabro hecho aún estigmatiza a su gente. También las tomas ilegales y la consecuente pobreza ha sido un tema del que se habla con total libertad, pero sin la debida propiedad. Es cierto que es la segunda comuna más pobre del Norte Grande después de Colchane, pero también que "la desigualdad es una realidad nacional, hay gente que vive en la extrema pobreza y gente que vive con un buen nivel de urbanización. En Alto Hospicio no es todo homogéneo, no es sólo pobreza extrema, pero tampoco es una clase media consolidada", comenta Bernardo Guerrero, sociólogo de la Universidad Católica del Norte, doctor en Ciencias Socioculturales de la Universidad Libre de Amsterdam y académico de la Universidad Arturo Prat de Iquique.

Otro aspecto que le juega en contra es que como no hay una actividad industrial importante ni grandes centros de servicio, la gente trabaja y hace su vida cotidiana en Iquique; de hecho muchos consideran a Alto Hospicio como "el dormitorio pobre de Iquique", entonces las personas que viven "arriba" se sienten que están de paso, "hay que crear arraigo, teniendo por ejemplo un hospital, un registro civil, un cementerio. Hay que descentralizar la región. Si hay una economía relativamente autónoma en el mismo Alto Hospicio, la gente va a empezar a desarrollar su vida cotidiana allá y no en Iquique, y eso crea arraigo y eso tiene que ver con la lealtad y con la identidad elementos para la localidad de desarrolle", agrega Guerrero.

Recientemente volvió a los medios de comunicación cuando se determinó que había sido una de las localidades más afectadas por el terremoto, el desastre natural dejó en evidencia las deficientes construcciones. Pero Alto Hospicio es mucho más que eso y tiene muchos aspectos positivos. "Es una comuna que tiene todo el futuro por delante, posee una condición ambiental extraordinaria, tiene un plan urbano, territorio por construir a diferencia de Iquique, que está metido entre el cerro y el mar. Pero falta construirse y pensarse como una comuna autónoma", señala el sociólogo. Algo muy similar a lo que piensa el Gobernador de la Provincia de Iquique, Región de Tarapacá, Gonzalo Prieto, quien en una columna de opinión publicada en Elquintopoder.cl, afirmó: "Alto Hospicio tiene un potencial enorme para crecer y convertirse en una ciudad de primera categoría, si tiene como ejes el desarrollo sustentable, la energía limpia, los empleos verdes, un transporte público capaz de conectar a los ciudadanos y servicios sociales de la más alta calidad… Tenemos un sueño, un futuro, y de nosotros depende avanzar hacia el objetivo. Alto Hospicio pasará a convertirse en la primera ciudad sustentable de nuestro país, ese será nuestro compromiso".

 

En pleno crecimiento
Alto Hospicio se formó en los años 80, cuando se sucedieron una serie de tomas de terrenos y la construcción de soluciones habitacionales. Desde entonces el explosivo crecimiento que experimentó la localidad obligó al Gobierno a implementar una serie de políticas habitacionales y de infraestructura tendientes a mejorar la calidad de vida de las personas, muchas de las cuales llegaron desde otras regiones del país buscando nuevas oportunidades. Actualmente supera los 70 mil habitantes, siendo los ejes productivos fundamentales el comercio, la agricultura y las microempresas e industria. "La comuna de Alto Hospicio, llamada así desde el año 2004, ha sido siempre el símbolo de un sueño individual y colectivo. Muchos vinieron aquí solos, con la esperanza de traer a sus familias, de cambiar sus vidas, de tener un futuro mejor. Aquí vieron, por fin, cumplido el sueño de la casa propia, donde el esfuerzo y la valentía de miles hacen hoy de nuestra comuna un ejemplo para todo el país", ha comentado también Gonzalo Prieto. Hoy Alto Hospicio busca convertirse en la plataforma industrial de la Región de Tarapacá, y su crecimiento es evidente.

Durante el último año se concretaron inversiones por más de $12 mil millones, que se reflejaron en la intervención de espacios públicos como construcción de multicanchas, plazas, mejoramiento de calzadas y pavimentación de varias vías. A se suma importantes fondos municipales para levantar sedes sociales, juntas de vecinos y clubes de adulto mayor. "Puedo afirmar que hemos cumplido la tarea más relevante: sacar a Alto Hospicio de la postergación, liberarlo de los estigmas y que los habitantes se sientan orgullosos de pertenecer a esta pujante comuna", comenta el alcalde Ramón Galleguillos en la página web del municipio.

 

En busca de la identidad
Derribados los estigmas y con un futuro próspero por delante, la tarea ahora es empoderar a la gente para se "sientan orgullos de vivir en Alto Hospicio y construir la historia local", añade Bernardo Guerrero. Para lograrlo indica que es necesario potenciar los liderazgos de la sociedad civil y un eje que los articule. "Por ejemplo, Iquique tiene el relato: 'Iquique tierra de campeones', que está articulado en todo el tejido social, pero tiene más de 50 años. Alto Hospicio es una comuna joven entonces que hay que provocar los elementos identatarios. En ese sentido, comenta el sociólogo, "los pintores, las bandas musicales, la bohemia alto hospiciana debería estar trabajando. El grupo Juana Fe hizo una canción de Alto Hospicio, ese tipo de iniciativas son necesarias para crear una conciencia de que se vive en un territorio distinto y estamos orgullosos de vivir ahí". El académico afirma que es fundamental que el patrimonio y memoria de Alto Hospicio se plasme en un archivo, que puede ser literario, sonoro, pictórico.

En ese contexto, el proyecto de las Bordadoras de Alto Hospicio impulsado por la reconocida muralista, Janet Figueroa (ganadora del Premio Mujer Impacta: Arquitectas de Cambio 2014 que auspicia nuestra revista) cobra gran importancia. La iniciativa que surgió hace diez años no sólo ha capacitado a más de 300 mujeres de sectores vulnerables en diversas técnicas, sino que también las ha empoderado y les ha ayudado a mejorar su autoestima; las capacita, les entrega las herramientas para organizarse, formar un proyecto y postularlo a fondos públicos y que así se desarrollen. De paso ha fortalecido y restaurado la identidad de la comuna a través de su arte.

Para comprobarlo basta escuchar el orgullo con que habla María Luisa Flores, de Alto Hospicio, lugar al que llegó hace siete años. "Aquí he logrado cosas que creo no iba a lograr en Iquique. Estoy muy agradecida de la comuna, porque la mayoría de mis sueños se han cumplido, he conocido mujeres muy sabias, muy inteligentes. Me da mucha rabia cuando hablan mal de Alto Hospicio, porque en Iquique no he conocido nadie con esa calidad humana". María Luisa ha participado de los talleres de las Bordadoras de Alto Hospicio y gracias a eso logró desarrollar de forma profesional su pasión, que es el tejido a crochet. Hoy hace desde ropa de guagua hasta trajes de novias. Incluso participó en un proyecto con la diseñadora textil Jacqueline Hiriart y los abrigos en alpaca que tejió para ella se vendieron en Francia e Italia. Sin embargo, su gran motivación hoy es devolver la mano al destino y traspasar los conocimientos que adquirió a otras mujeres; hace dos años es tallerista en la Casa Nana Nagle (congregación de religiosas irlandesas que se dedican a trabajar con mujeres para sacarlas de la pobreza). En ese mismo lugar participó en un taller literario y junto a sus seis compañeras publicaron un libro ("Hospicio con mirada de mujer"). Pero sus sueños no se quedan ahí, anhela instalar un espacio donde todas las mujeres que sepan un arte impartan clases.

Una de las grandes satisfacciones de Janet Figueroa es haber conseguido que dos de sus alumnas, mujeres vulnerables de la comuna, hayan trabajado codo a codo con ella para confeccionar doce piezas que hoy se exhiben en la Biblioteca de Alejandrina (antiguamente Alejandría), en Egipto. "Nos quedaron preciosos, no podía creer lo que habían hecho mis manos", comenta una de ellas, Ivonne Gajardo. Además tuvo la posibilidad de ir a Egipto para entregar personalmente, junto a Janet y a Ivonne Romo, la otra alumna, un viaje que considera "un premio de la vida".

Así de las manos de estas mujeres, más empoderadas y comprometidas, se ha ido forjando una nueva identidad local. Una identidad que le da un nuevo rostro a Alto Hospicio, uno mucho más esperanzador que el de antaño. Es cuestión de tiempo para que la comuna brille con luz propia y definitivamente deje de ser el patio trasero de Iquique.

 

Janet Figueroa Ugarte
* Muralista textil.

* 63 años, casada.

* 2 hijos, 2 nietos (gemelos).

* Artista autodidacta, muralista textil, que trabaja principalmente con nudos o macramé. Tiene 40 años de reconocida trayectoria.

* Su objetivo es compartir su arte, no sólo con el público, sino también con personas más vulnerables. Ha trabajado con más de 300 mujeres en las comunas de Iquique, Alto Hospicio y Pozo Almonte, convirtiendo sus talleres de capacitación, en talleres de empoderamiento como mujeres y mejorando su autoestima.

* Además de haber cosechado grandes éxitos individuales como artista, ha sabido enriquecer su entorno capacitando a otras mujeres para que se desarrollen y aprendan una actividad económica. El proyecto más emblemático ha sido el de las Bordadoras de Alto Hospicio con el que ha obtenido varios fondos públicos para financiarlo. Ya lleva más de diez años.

* También creó el proyecto Amtawi Alpaca, que es una agrupación de profesionales que busca difundir y posicionar sus productos en el extranjero; con esta agrupación viajó a Francia e Italia para difundir los trabajos de sus alumnas.