Mujeres Que Brillan: cómo ser una de ellas

Debemos comprender y entender que la belleza nace de ser auténticas y naturales, en la esencia de cada una, y que se debe trabajar en cada etapa que vivimos; no debe verse afectada por marido, padres o hijos.

En mis charlas y talleres me encanta ver el rostro de cada una de ustedes cuando comparto tantas verdades que jamás nos han sido comunicadas. Aquellas que están frente a nosotras y no las vemos, frente a nuestras narices y no somos capaces de ver pues son tan obvias. Sin embargo hoy, respetando a quien tengo en frente, puedo indicar que las respuestas están para ser abordadas y, si nos logramos ver, con dulzura, ternura y amor. Estos ingredientes son herramientas muy poderosas para el despertar de nosotras mismas.

Debemos comprender y entender que la belleza nace de ser auténticas y naturales, en la esencia de cada una, y que se debe trabajar en cada etapa que vivimos; no debe verse afectada por marido, padres o hijos.

En mi segunda separación me pregunté "qué pasa que volví a pasarlo mal? ¿Qué estoy haciendo mal?". Me juzgué, castigué, sufrí, lo pasé muy mal. Y trabajé arduamente en buscar la respuesta. Uno tiende a buscar culpables ("¿cómo yo voy a querer pasarlo mal?"), pero lo cierto es que uno permite que suceda cada situación en nuestras vidas. No de forma consiente sino más bien inconsciente. Nos han dicho tantas veces "no hagas esto", "no eres buena para aquello", "no te comportes de esa manera"… El famoso NO. Llegamos a este hermoso mundo donde venimos a pasarlo bien y a disfrutar. Pero, ¿cómo lograrlo?

Indagué en muchos lugares buscando respuestas, hasta que me di cuenta que las respuestas están dentro de una misma. No somos culpables de nacer en hogares que, en su mayoría, son disfuncionales. Me refiero a la falta de amor y afecto. Cada ser llega a la vida como un bebé maravilloso con una misión, pero con el pasar del tiempo los paradigmas, sistemas, sociedades, nos van arrastrando y alejando de nuestra esencia o ser. No es fácil regresar a la esencia y ver lo que la vida nos muestra; pedimos ser felices pero no sabemos realmente qué significa. Está muy lejos de el tener o comprar ropa en forma compulsiva para llenar de alguna forma ese vacío. O engancharnos de una pareja para llenar el vacío de estar solas, y pidiendo lo que no somos capaces de resolver por nosotras.

Nuestros hijos, pareja, padres, amigos, son experiencias para aprender y compartir. Sin hacernos cargo, y que se hagan cargo de nosotras. Cada una de nosotras debe aprender a respetar su ser interno, contenernos, tratarnos con dulzura, amor y paciencia. Tener un compromiso hacia nosotras mismas, tomarnos en serio.

Nada ni nadie tiene el poder sobre nosotras; nadie tiene el derecho sobre tu felicidad. Brillar significa pulir nuestra imagen, interna y externa; entregar nuestro carisma y dones, los cuales tienen un sello personal. Cada una es un ser único, no hay otro igual. El universo te necesita, eres tan importante como lo es el árbol que miras, el ave que vuela; si comprendes de energía sabrás que existe un equilibrio en todo, y ya eres perfecta por sólo existir.

Cuando se habla de imagen nos vamos hacia afuera, pero mi propuesta es integral. ¿Qué siento y expreso cuando me ven? ¿Me siento integra? ¿Plena? ¿Brillo como el sol? ¿Realmente me siento comprometida y feliz? Si no es así debes mirarte en forma cariñosa, tierna, sin miedos, e ir a tu encuentro. Les entrego una frase para que la pongas en práctica y salgas a brillar cada semana: "YO ME AMO Y ME ACEPTO TAL CUAL SOY".