Del cine a la Tv: La moda de la adaptación [Opinión]

La creciente moda de adaptar series a la televisión.

Las series son el nuevo cine. Eso está claro. Creo que en estos años el material televisivo no había gozado de tan buena salud como hacía mucho tiempo.

Productos de calidad como los que viene haciendo HBO: Game of thrones, True detective, Boardwalk Empire o apuestas de otros canales como Breaking Bad e incluso Netflix -con la excelente House of Cards- por nombrar algunas, son parte de la arremetida televisiva que cada semestre llenan la parrilla –y los bolsillos- de los canales.

La explosión de este formato pasa por algunos elementos que con el tiempo convergen. La falta de originalidad en la industria del cine, flexibilidad narrativa y plata, harta plata, son factores importantes a la hora de contar historias serializadas con la misma calidad de algunas grandes superproducciones.

La apuesta funcionó y bastante bien, es cosa de ver los números de audiencias en los finales de temporada o incluso las descargas. Es un negocio en alza y los directivos lo saben.

Es por eso que como todo en la vida, llegamos a un punto en donde el lucrativo negocio se desvirtúa. Y aunque el paso de las series a cintas fue una tendencia con más desatinos que aciertos, el proceso inverso de adaptar películas exitosas o de “culto” a series televisivas tampoco es nuevo.

Femme Nikita, Stargate, Highlander o Buffy funcionaron en su momento debido a su estilo, series que permitían ser capitalizadas como subproductos. Pero creo que la cosa ahora se está escapando un poco de las manos.

Primero partió con rumores, luego se oficializó y se concretó, ahora tenemos tráiler de la serie Fargo de la mano de FX. La excelente  película de los hermanos Coen llega con Martin Freeman y Billy Bob Thornton  como una adaptación que no seguirá la trama original, pero que si replicará su estética.

Todo esto, bajo el alero de los mismos Coen. El presidente de FX John Landgraf señaló:

“En realidad se trata de otra película, lo que pasa es que la de nuestro canal es más larga y dura diez horas”.

La idea es hacer una temporada con un crimen diferente cada vez, siguiendo el esquema de la película. Y ha recibido buenas reseñas, pero ¿Era necesario? No lo sé, me entran las dudas, es como querer ocupar la marca para asegurarse una audiencia. Es una apuesta grande y todo parece indicar que se va a transformar en una moda. Una moda que puede destrozar algunos clásicos solo porque pueden.

Ahí tenemos al “Del Crepúsculo al Amanecer” de Netflix -que ha pasado sin pena ni gloria- o la próxima miniserie de la NBC basada en la obra de Polanski “El Bebé de Rosemary”. Incluso en SyFy, quieren concretar una nueva versión del clásico instantáneo de Terry Gilliam, 12 monos, para el 2015.

Con un capitulo por cada “mono” la primera temporada se supone tendría 12 episodios dirigidos por Jeffrey Reiner y en funciones de producción, estará Charles Roven -quién participó en la película de Gilliam- y que podría asegurarnos un mínimo de calidad.

 Hace un par de días apareció en la red, lo que sería un intento por parte de Paramount para una serie basada en The Truman Show. Esto parece que no va a parar en lo pronto.

Personalmente, si a esta tendencia le va bien, no tengo duda alguna de que se va a imitar hasta el hastío. Algunos dirán que no hay drama, que mientras estén bien hechas no habría que llorar, pero aunque me traten de vieja histérica, creo, el problema va ser mantener productos de calidad que hagan justicia al material original.

No digo que no puedan hacer algo digno, la primera serie de Stargate expandió el universo y creó una franquicia –con altos y bajos- que funciona.

Incluso Hannibal, con algunos de sus reparos ha andado muy bien, pero por todo lo bien que me caiga Mads Mikkelsen, no se me quita el sabor amargo de iniciativas como Bates Motel.

La rápida adaptación de productos u obras relativamente jóvenes, corre el riesgo de volverse una moda, pero no una que asegure la calidad del producto final. En el afán de adaptar cuanta licencia tengan, los estudios recurrirán a todo lo que alguna vez fue rentable porque si hace plata, hay que hacerlo.

No me extrañaría en un par de años más prender la tele y ver una adaptación serializada de Duro de matar.No es odiar por odiar, es más bien querer que sigan la senda de lo que se estaba haciendo.

Seguir la tendencia de HBO o AMC, crear programación original sin prostituirse tanto –vale, Game of Thrones o Walking Dead también son adaptaciones, pero provienen de otros soportes- pero al final, se reduce a no entramparse en lo cómodo, lo fácil, lo conocido. Con una actitud así,vamos a estar más llenos de remakes que de apuestas originales.

Todavía recuerdo las crónicas de Sarah Connor ¡Oh el horror!