Trastornos mentales: la verdad de una realidad y los datos que nos muestran lo que ocurre en Chile

Se cree que al menos el 6% de la población mundial padecería esta enfermedad; lo peor es que puede confundirse con negativismo o melancolía, aún cuando quienes la sufren se muestran capaces de enfrentar las exigencias de la vida cotidiana, lo que dificulta optar por un tratamiento adecuado.

 

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Por Carolina Palma F.
Se cree que en primavera aumentan las depresiones debido a diferentes razones, como la mayor duración de luz solar, que afectaría la melatonina –la que regula nuestros procesos de sueño y da estabilidad al ánimo– causando, por ende, cambios emocionales. También que, aún cuando uno no se sienta feliz, en esta estación nos vemos "obligados" a mostrarnos así, provocando más angustia. Otra hipótesis va de la mano de las alergias, que provocarían inestabilidad del ánimo.

En resumen, en esta estación se habla más de todo tipo de trastornos relacionados con la depresión, pero lo cierto es que todo el año se presentan.

Las cifras relativas a los problemas sicológicos de los chilenos siempre impactan; de hecho, según cifras del Ministerio de Salud, uno de cada tres sufre de problemas de salud mental en algún momento de su vida. La depresión mayor afecta a un 6% de las mujeres y a un 3% de los hombres, mayores de 15 años. Si se agregan los episodios de depresión leve y la distimia, la prevalencia alcanza el 10.7% de nosotras, y el 4.9% de ellos.

Y ni hablar de la compra masiva de antidepresivos –como el Prozac, ese "amigo" siempre fiel– y las altas tasas de suicidios. Recordemos que según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Chile es el segundo país del mundo en el aumento de la tasa de suicidio adolescente, después de Corea del Sur.

El año pasado, Ciper Chile (Centro de Investigación Periodística) publicó el artículo "Salud mental en Chile: la otra cara del malestar social" (www.ciperchile.cl), que habla sobre este tema, la salud mental. Aunque ahondaba en la temática salud precarizada en general, se enfatizaba la poca inversión estatal que existe para la salud mental, tomando en cuenta que, como es ya sabido, un gran porcentaje de las licencias se dan por trastornos sicológicos.

También la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que Chile destina un bajo porcentaje del presupuesto total de salud del sector público a salud mental; esta misma organización estima que el monto debiera ser de alrededor de un 6% a 10% del presupuesto total, pero en nuestro país alcanzaría sólo al 3%.
Ahora bien, es válido que como sociedad nos preguntemos por qué desarrollamos tantos problemas de salud mental. Según la investigación de Ciper, se debería al proceso de transición propio de los países en desarrollo. Es decir, los trastornos emocionales, síntomas siquiátricos y sicosomáticos aparecen cuando existe modernización y crecimiento económico. ¿Sabías que la OMS ha estimado que para 2020 la depresión será la segunda causa de enfermedad en el mundo? Entonces, a prepararse, señores.

 

¿DISTIMIA?
Ok. No es una enfermedad muy conocida, pero aproximadamente un 6% de la población mundial la padecería, y lamentablemente muchos no son diagnosticados porque lo confunden con negativismo, melancolía y hasta "personas cuáticas". ¿Qué es la distimia o trastorno distímico? El doctor Rodrigo Erazo, especialista en siquiatría de adultos de la Clínica Las Condes, comenta en el sitio web de la institución que en general se refiere a una alteración del ánimo de tipo depresivo. Es decir, debería entenderse como un cuadro depresivo en general de evolución prolongada, de largo tiempo.

Ahora bien, es importante diferenciar la distimia de una gran depresión, porque la primera es crónica, pero menor. Algunos especialistas apuntan a que se deben tener algunos de los signos de una depresión mayor para ser diagnosticado. No por un periodo corto o por un hecho especifico, sino que prolongado, más cuando interfieren en actividades cotidianas como dormir o comer.

¿Síntomas? Cuando una persona tiene distimia puede presentar desesperanza frente el futuro, desesperación excesiva, aislamiento social, baja autoestima, cansancio crónico, irritabilidad, negativismo frente al pasado, presente, futuro, y hasta problemas de concentración. Se cree que puede comenzar incluso en la niñez, a diferencia de las depresiones mayores, que se desarrollan en la edad adulta.

 

¿QUÉ HACER CON ELLA?
Para Constanza Pérez, sicóloga clínica, magíster clínica Infanto-Juvenil de la Universidad de Barcelona, no existe una causa única o directa que predisponga a la distimia. "Sin embargo, sabemos que los primeros años son fundamentales en la vida de una persona, en tanto se instalan las bases de la salud mental, la manera de establecer vínculos con otros y de relacionarse con la sociedad en general. Es por esto que el haber tenido una infancia compleja o carenciada puede aumentar las posibilidades de sufrir alguna patología mental en la vida adulta".

La experta asegura que es difícil encontrar cifras que hablen sólo de la distimia, ya que en general se incluyen dentro de las cifras de los Trastornos del Ánimo, además de ser una patología menos estudiada. Ésta, como otros problemas sicológicos, afecta más a las mujeres. "Aún no existe certeza de por qué la depresión afecta más a las mujeres que a los hombres; pero las explicaciones para dar cuenta de este fenómeno van desde factores sociales, como el lugar que ocupamos en la sociedad y en la familia, hasta biológicos y hormonales", aclara Pérez.

También asegura que, al ser una enfermedad que muchas veces pasa inadvertida, es común que quienes la padecen no se acerquen a consultar. "Diagnosticar una distimia es bastante complejo, ya que al tratarse de una sintomatología más bien crónica puede confundirse con características de la personalidad del afectado".

¿Se suele confundir con personas "cuáticas", melancólicas, o puede pasar por una persona negativa, solamente? Sí. "Al ser síntomas similares a los de la depresión, puede que para los demás se trate de personas 'negativas', quejumbrosas, a las que les cuesta pasarlo bien y tener iniciativa. Es común que quienes padecen esta enfermedad prefieran distanciarse de su entorno, ya que sus síntomas influyen en la mayoría de sus funciones y conductas".

Es más, para quien la sufre, puede resultar difícil identificar el momento en que comenzaron los síntomas, al igual que para quienes le rodean. Lo importante de consultar y establecer un diagnóstico claro y oportuno es que se trata de una enfermedad que al tener un tratamiento adecuado, tiene resultados positivos".

Lo importante es que se puede sanar. Como ocurre con los Trastornos del Ánimo, el principal tratamiento es a través de fármacos y una adecuada sicoterapia. Estos tratamientos aplicados en conjunto, más una buena adherencia del paciente, pueden tener excelentes resultados.

Aunque, aclara la sicóloga, es importante indagar en la presencia de episodios depresivos previos, o familiares cercanos con diagnóstico de trastornos del ánimo y factores sicosociales influyentes, ya que todo esto puede predisponer a la aparición de un nuevo episodio en algún otro momento de la vida.

Síntomas de depresión
No se trata de situaciones puntuales, sino que de síntomas que duran al menos un par de semanas. Analiza algunos:

1. Ideas recurrentes de muerte o de suicidio.

2. Estado de ánimo deprimido.

3. Aumento o disminución de apetito.

4. Perdida de interés por actividades normales.

5. Dormir mucho o insomnio.

6. Pérdida de energía.

7. Sentimiento de culpa o de inutilidad.

8. Problemas de concentración.

9. Excesiva ansiedad o desgano.

 

DATOS
Según datos de la Sociedad Chilena de Salud Mental, un 36% de los chilenos sufre o ha sufrido al menos de un trastorno de este orden.

¿Las patologías más recurrentes?

Ansiosas (16,2%)

Afectivas (15%)

Adictivas (14,4%)

Otras (3,5%).